Murió Antonio Raúl Chauvin Roche, colaborador de Odiseo

Antonio Raúl Chauvin Roche, nació el 19 de septiembre de 1952, en la ciudad de Cienfuegos, Cuba. Hijo de Raúl,  músico y de Francisca, maestra y alfabetizadora. En el año 1970 inicia estudios de medicina en La Habana, se gradúa como médico en el año 1976. Es fundador de la Universidad Médica de Cienfuegos, y desde ese año 1982 es trabajador de esa Institución, en la que se desempeñó como docente en las especialidades de Ciencias Básicas de Fisiología y Fisiopatología. Obtiene el título como Especialista de segundo grado en Fisiología. Durante su trayectoria laboral es acreedor de numerosas distinciones y reconocimientos como miembro numerario de la Sociedad Cubana de Ciencias Fisiológicas y miembro de la Asociación de Pedagogos de Cuba. Obtuvo el master en Medicina Bioenergética y Natural en la Atención Primaria de Salud y en Educación Medica Superior. Fue Vanguardia Nacional del sector de la salud por dos años. Cumplió misión en Nicaragua como médico en el año 1991 y 1992. Ostentaba la categoría de profesor auxiliar como docente, lo que le posibilitó partir para la República Popular de Angola, donde estuvo desde el año 2010 hasta el 2012, en la Facultad de Medicina de Beguela, desarrollando una amplia labor científica  y docente. Regresa a Cuba el 25 de diciembre de 2012 y se incorpora a la Universidad Médica de Cienfuegos, como docente, ya tiene 60 años y muchos proyectos de vida sociales y culturales, entre estos la formación de un nuevo grupo musical con el estilo de los ritmos de los años 70, llamados en Cuba de la década del 70, música que amaba profundamente y que interpretaba con calidad. El 20 de mayo  de 2013 trabajó hasta tarde, no subió a dormir junto a su esposa, quien bien entrada la madrugada lo llamó para que se acostara, unas horas después al amanecer fue encontrado en estado grave, en su cuarto de estudio, y fallece el día 21 a las 10.00 am a causa de un accidente vascular encefálico que le provoca una hemorragia cerebromeninjea. Cuba y Cienfuegos pierden a un gran hijo, hombre de inteligencia suprema, incondicional a su profesión y a su familia, de valores humanos insuperables, como colega y amigo, siempre tuvo manifestaciones solidarias, fiel colaborador de la Revista Odiseo, mostró el camino a muchos profesionales para publicar sus resultados.

Como autora de esta nota me faltan palabras para significar cuanto significaba esta gran persona para mí, solo me queda decir que lo seguiremos amando desde nuestras metas y proyectos, tú ejemplo es y será por siempre un grato recuerdo. Hasta siempre querido amigo.

Redacto: MSc. María Rosa Núñez González. Cienfuegos, Cuba.

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