La educación en el trabajo aplicada a la carrera de Medicina

Título: “La educación en el trabajo aplicada a la carrera de Medicina
Integral Comunitaria.”
Autores: Dra. Alicia del Rosario Ramírez Pérez.
Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral.
Máster en Longevidad Satisfactoria.
Profesor Instructor.
Dr. Rogel Galván Ramírez.
Especialista Primer Grado en Medicina General Integral.
Profesor Instructor.
Lic. Yosvel Curbelo Pérez.
Profesor Asistente.
Investigador Agregado.
Resumen.
Se realizó una búsqueda de información respecto a la importancia que
representaba la inserción de la educación en el trabajo en el nuevo modelo
de universalización de la Medicina Integral Comunitaria en la hermana
República Bolivariana de Venezuela como consecuencia de la formación a
gran escala de los recursos humanos que demandaba el sistema de salud a
partir de un modelo pedagógico que ubica el proceso de enseñanza
aprendizaje fundamentalmente en el consultorio popular y la comunidad,
donde las actividades docentes tienen un enfoque esencialmente orientador
con el estudiante como protagonista principal del aprendizaje a través del
estudio independiente y la educación sistemática en el trabajo, bajo el
concepto de aprender haciendo; lo cual requiere de nuevas proyecciones en
las relaciones psicopedagógicas entre estudiante y profesor.
Introducción.
La nueva universidad médica deberá hacer un énfasis especial en los
aspectos educativos del proceso de formación de sus recursos humanos; pues
se trata de lograr el salto cualitativo necesario que de solución
definitiva el acceso a los servicios de salud con equidad para toda la
población.(1) Esta nueva concepción para la formación del Médico Integral
Comunitario incluye un rediseño en los programas tradicionales de las
ciencias básicas, de manera que su redimensionamiento permita una mayor
coherencia con los cambios que se producen con la concepción general del
plan de estudios en los escenarios docentes, las formas organizativas
docentes así como los métodos de enseñanza.(2) En este sentido el papel
del profesor como conductor del proceso desde los escenarios de trabajo se
potencializa y su contacto sistemático con el estudiante es determinante,
no sólo como trasmisor de conocimientos sino como orientador y modelo
profesional a seguir; de ahí la necesidad de comprender que la base de
esas proyecciones estará en primer lugar el ejemplo personal del profesor
que en su desempeño profesional, sin afectar la calidad de la atención
médica que brinda a la comunidad, aprovecha con inteligencia y de forma
planificada, todas las oportunidades para enseñar y educar desde el
trabajo.
Desarrollo.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, se hace necesario reflexionar
acerca de las potencialidades y utilidad reconocida de la Educación en el
Trabajo como Forma Organizativa Docente fundamental aplicada a la
Educación Médica; será a través de la misma que los estudiantes mediante
un proceso de socialización podrán ponerse en contacto directo con el
objeto de su profesión; hecho que contribuye poderosamente a la
consolidación y sistematización de los conocimientos, al mismo tiempo que
constituye una forma de vinculación sistemática de la teoría con la
práctica. De esto depende en gran medida el nivel de pertinencia que
alcance en su formación, basada en un sistema de actividades programadas
que se desarrollen tanto en el Consultorio Popular como en otros espacios
docentes de la comunidad. El alumno recibe docencia al mismo tiempo que
relaciona sus conocimientos de las ciencias básicas con la atención de
personas sanas o con problemas de salud y contribuye en alguna medida, a
la transformación de su estado de salud, ya sea a nivel individual, de la
familia o de la comunidad. (3) Esto permite profundizar en el conocimiento
científico técnico y particularmente en el conocimiento de los métodos y
técnicas de trabajo de las ciencias de la salud. Estas concepciones tienen
suficiente claridad en los profesores que trabajan el ciclo clínico de la
carrera y la especialización; sin embargo para el ciclo básico esto puede
parecer una quimera, he ahí la nueva dimensión de la educación en el
trabajo como una forma organizativa docente para la enseñanza y el
aprendizaje de las ciencias básicas biomédicas desde los escenarios de la
comunidad.
A partir de la evidente complejidad objetiva de esta integración entre los
conocimientos teóricos que forman parte de los programas de las ciencias
básicas biomédicas y la diversidad de rasgos y peculiaridades del trabajo
médico; es que se hace necesario que el docente trace una estrategia que
asegure que la educación en el trabajo sea un proceso consciente y
continuo, dirigido a lograr los objetivos instructivos y educativos
previstos en el modelo del profesional que respalda el plan de estudio y
el cual da respuesta al encargo social y no como un producto colateral de
la actividad asistencial que se escapa de la dirección científica del
proceso de formación. Esto significa que el profesor planifica, organiza,
ejecuta y controla el proceso de aprendizaje que debe producirse a través
de la educación en el trabajo. (4)
Por su significación como recurso para el desarrollo del proceso de
enseñanza aprendizaje de las ciencias básicas en el programa de Medicina
Integral Comunitaria es importante llamar la atención en dos modalidades
de educación en el trabajo que consideramos fundamentales:
1.- Cuando el estudiante participa con el tutor en actividades de atención
a la población a través de las consultas médicas, estas resultarán
fortalecidas por la presencia de los estudiantes de la carrera, lo cual es
importante para la consolidación del conocimiento y enriquecer los
argumentos científicos básicos que correspondan en cada situación,
siempre de manera integrada y siguiendo una secuencia lógica en
correspondencia con el avance que el mismo vaya alcanzando en los
contenidos teóricos recibidos y las situaciones que en materia de salud
esté enfrentando, lo que exige que el profesor esté actualizado
integralmente tanto de las materias y contenidos que el estudiante
aprende, como que domine el nivel profundidad con que los mismos están
siendo tratados en cada momento del curso.
2.- Cuando el estudiante participa en actividades de educación en el
trabajo mediante visitas de terreno, el tutor deberá planificar las mismas
de acuerdo con los cuatro grupos en que tiene dispensarizada la población:
sana, en riesgo, enferma y con alguna discapacidad, según la periodicidad
que corresponde para no afectar los intereses de la comunidad en materia
de salud. Pero a la vez debe realizar una planificación armónica e
intencionada desde el punto de vista didáctico de las mismas según el
programa de estudios de los estudiantes que le acompañan.
Según se ha puesto en evidencia, durante las actividades de educación en
el trabajo en las que participe el estudiante es determinante la adecuada
dosificación de los contenidos; el profesor tiene que estar conciente de
ello y no aspirar a que el estudiante comience de cero y aprenderá todo a
la misma vez y con el mismo nivel de profundidad. Por lo tanto es
necesario que se consolide allí donde existe la posibilidad de estar en
contacto con las personas y con los problemas de salud que sirven de
fundamento teórico. Esta es una actividad didáctica que no tiene
precedentes y que por lo tanto requiere de una gran conscientización,
dedicación y pericia pedagógica por parte de los profesores.
Es imprescindible que desde los primeros ejercicios de puesta en práctica
de esta nueva perspectiva de la Educación en el Trabajo, se haga una
planificación cuidadosa e integradora de las situaciones que se van a
tratar y de los aspectos teóricos en los que se debe enfatizar.(5) Es
útil la realización de ejercicios previos cuando se vaya a abordar una
problemática determinada, La exploración de los aspectos teóricos
esenciales durante la Educación en el Trabajo le permite al profesor
además ir pulsando el aprendizaje y orientando los puntos en los que debe
ponerse un mayor interés.
Uno de los aspectos que deben ser priorizados al iniciar la práctica de la
educación en el trabajo con los estudiantes de Medicina Integral
Comunitaria es el referido a la ética. Debe tenerse en cuenta que estos
estudiantes, muchos de los cuales son adolescentes, pertenecen al propio
barrio o parroquia donde se están formando, pero no tienen porqué conocer
determinados preceptos éticos que el médico domina y practica
sistemáticamente; por eso, estos se deben dejar explícitos ante el
estudiante argumentando lo delicado que puede resultar la violación de los
mismos. Debe quedar claro para el estudiante la obligación que contrae de
guardar el secreto profesional de todo cuanto conozca en virtud de su
presencia en las actividades de educación en el trabajo; que no se pueden
divulgar los problemas de los miembros de su población sana o enferma. Si
bien es cierto que el proceso de formación se apoya en las personas como
modelos vivos para favorecer el aprendizaje, esto no puede ser motivo para
faltar a la ética profesional; todo lo contrario debe contribuir a
conformarla. El profesor no deberá exponer al estudiante al manejo de
situaciones socialmente conflictivas que pudieran convertirse en un riesgo
para su integridad personal. (6)
Debe educarse en el estudiante la prudencia cuando advierte que un
paciente no desea dar una información en su presencia, así como el respeto
al pudor del o de la paciente. El uso correcto de la bata sanitaria será
otro aspecto a tenerse en cuenta en todo momento. Deberá ser una práctica
sistemática el saludo al paciente, la solicitud de autorización para la
realización de cualquier acción sobre su persona aún cuando esta esté
dirigida obviamente a su beneficio, así como la explicación hasta el nivel
que permita su plena comprensión de los diferentes procederes a que
necesita ser sometido, solicitando su autorización para la realización de
los mismos.(7)
Deberá quedar suficientemente claro que el profesor asume un modelo ético
íntegro que incluye su pensamiento y acciones médicas y pedagógicas; no
serían morales los desdoblamientos entre ideas y actuaciones con los
educandos.
Profesores que hoy se inician en esta experiencia excepcional es un
lamentable error considerar que para trabajar la docencia lo que hace
falta es dominar bien la materia que se imparte; esa es una condición a
priori para ser profesor universitario o de cualquier otro nivel, pero si
junto a eso no se cuenta con las herramientas psicológicas y didácticas
adecuadas, de poco servirán todos esos contenidos que se dominan muy bien.
(7)
Tan importante como lo primero es tener herramientas científicas y éticas
suficientes para ponerse en el lugar del estudiante y saber cómo piensa y
cómo se siente. Para llegar a conocer al estudiante es necesario
establecer una relación especial donde el pensamiento y el corazón de uno
y del otro se puedan comunicar libremente, sólo los verdaderos maestros
logran penetrar en los sentimientos y en el pensamiento de los
estudiantes para hacerlos crecer. Esa es la arista más compleja de la
tarea que enfrenta el profesor, pero también es la más hermosa.
Para orientar el aprendizaje se necesitan bases científicas y objetivas,
para servir de modelo como educador se requiere coherencia entre
pensamiento, sentimientos y acciones. Esta última será siempre la mayor
aspiración de los educadores, incluidos los profesores de medicina.
Referencias Bibliográficas.
1. Nogueira Sotolongo M, Rivera Michelena N Blanco Horta F. Competencias
docentes del Médico de Familia en el desempeño de la tutoría en la carrera
de Medicina. Educ Med Sup 2005;19(1)
2. Ortiz Ocaña AL. et al. La dirección científica del aprendizaje de los
estudiantes en la educación técnica y profesional de nivel medio y
superior pedagógico [artículo en línea]. URL disponible en:
http://www.monografias.com/trabajos13/proyapr/proyapr.shtml [Consulta: 18
enero 2009]
3. Quiñones Reyna D. Antecedentes y perspectivas del trabajo independiente
en las universidades pedagógicas: una propuesta para su mejora [artículo
en línea]. URL disponible en
http://www.monografias.com/trabajos13/trabin/trabin.shtml [Consulta: 20
enero 2009]
4. Valdés Moreno J. Arencibia Flores L. Cruz González J. Rivero
Martínez-Malo R. González Mora M. Evaluación y desarrollo de habilidades
lógico intelectuales en estudiantes de Medicina. Educ. MED sup. 2005;19(1)
5. Rosell Puig W, Más García M. El enfoque sistémico en el contenido de
la enseñanza [ artículo en línea] URL disponible en
http://www.bvs.sld.cu/revistas/ems/vol17_2_03/ems02203.htm [consulta: 20
enero 2009]
6. Rosell Puig W, Más García M. El enfoque sistémico en el contenido de
la enseñanza [ artículo en línea] URL disponible en
http://www.bvs.sld.cu/revistas/ems/vol17_2_03/ems02203.htm [consulta: 20
enero 2009]
7. Gil Pérez D. Algunas tendencias innovadoras espontáneas:
Aportes y limitaciones [artículo en línea] URL disponible en
http://www.oei.org.co/oeivirt/gil01.htm [consulta: 20 enero 2009]

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