ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA SUPERACIÓN DEL ENFERMERO TÉCNICO EN LA ATENCIÓN AL ADULTO MAYOR

TITULO:
ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA SUPERACIÓN DEL ENFERMERO TÉCNICO EN LA ATENCIÓN AL ADULTO MAYOR. CIENFUEGOS 2009.

AUTORES:
MsC. Lic en Enfermería. María de los Angeles Villegas Dorticós.
Profesora Asistente
Miembro Titular de la SOCUENF
CORREO: maryepson@cmc.cfg.sld.cu
Licenciada en Enfermería. Lidia Virginia Cabrera Torralba.
Profesora Asistente
Miembro Titular de la SOCUENF
CORREO: lidiav@cmc.cfg.sld.cu
Licenciada en Enfermería. Jacquelín Cordero Odery
Profesora Instructor
Miembro Titular de la SOCUENF
CORREO: jacquelín@cmc.cfg.sld.cu

INSTITUCIÓN: FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS
“DR. RAÚL DORTICÓS TORRADO”
CIENFUEGOS

El envejecimiento individual no es un fenómeno exclusivo de la sociedad moderna; ha estado presente en todas las etapas del desarrollo social y ha sido siempre de interés para la Filosofía, el Arte y la Medicina. Sin embargo, durante el pasado siglo se ha asistido a una situación singular, más y más personas sobrepasan las barreras cronológicas que les cambian totalmente su ritmo de vida, lo que ha convertido el envejecimiento poblacional en un reto para las sociedades modernas y para las familias, que por si sola no puede atender todas las necesidades del anciano sin el apoyo de programas y servicios de la sociedad, gobierno y otro tipo de organización.
El envejecimiento de la población se debe, fundamentalmente, a la reducción de los niveles de morbilidad y fecundidad; con el consecuente incremento de la expectativa de vida, que genera un desplazamiento hacia los grupos de edades superiores.
La prolongación de la esperanza de vida ha sido un anhelo de la humanidad. En este sentido, el envejecimiento puede ser considerado un logro en el que mucho ha aportado el desarrollo científico técnico alcanzado. Es por ello que en nuestro país en la atención médica a la población se le brinda particular atención al programa del Adulto Mayor.
Una muestra evidente de la magnitud del envejecimiento de la población mundial, en los distintos países, es que la edad media de la población tiende a crecer cada día más. En la segunda mitad del siglo XX se produjo un incremento de 20 años en la esperanza de vida al nacer en todo el mundo, hasta el nivel actual de 66 años. El número de personas que arriban o sobrepasan los 60 años de edad se ha incrementado a 600 millones en la actualidad, con un pronóstico de 1 200 millones para el año 2025. De ahí que las tendencias demográficas destaquen el envejecimiento poblacional como el cambio más sobresaliente que ha ocurrido en la estructura de la población mundial en las últimas décadas. Sin embargo no existe un comportamiento homogéneo en las distintas regiones. (1)
Cuba ha tenido cambios significativos a lo largo de este siglo, fundamentalmente en los últimos 35 años (Oficina Nacional de Estadísticas: Anuario Demográfico 1996 y proyección de la población en Cuba, período 1995-2015. La Habana 1997). Alrededor de 1960, la población de Cuba era algo superior a los 7 000 000 de habitantes, en enero de 1996 arribó a los 11 000 000 y en el año 2000 fue superior a 11,1 000 000. Para el próximo siglo, cuando se cumplan sus primeros 2 decenios, la población alcanzará los 11,7 000 000 de habitantes, según las últimas investigaciones realizadas.
Para el año 2010, la población de 60 años y más alcanzará 16,5 % de la población de Cuba, 2 000 000 de habitantes; y en el año 2015 será de 18,4 % y sobrepasará en términos absolutos y relativos a la de 0 – 14 años, que no llegará a 17 % del total. En ese año la población presentará una edad mediana cercana a los 40 años, mientras que en la actualidad es de 31 (Oficina Nacional de Estadísticas. CEPDE. La población cubana en el contexto mundial. La Habana, Cuba, 1998).
En Cuba la esperanza de vida evolucionó de forma muy particular, caracterizada por los procesos en los que ha estado inmerso el país. En el año 1900 era de 33,2 años, en 1930 se elevó a 41,5 años, lo que representó un incremento de 8,3 años en ese período y en 1953 era de 58,8 años; esta evolución se hizo más evidente en las décadas ulteriores de tal manera que en 1971 era de 70,0 años y en 1987 fue de 74,4 años.
El crecimiento de la población anciana en Cuba, no ha sido homogéneo porque existe una mayor proporción de adultos mayores en las provincias occidentales y centrales respecto a las orientales, lo que responde a las diferencias en las tasas de fecundidad, entre otros factores, y son: Villa Clara con 17.1% , Ciudad de La Habana y Sancti Spíritus con 15.8%, las provincias más envejecidas del país con cifras superiores a 16.9 % de su población con 60 años y más, mientras que Guantánamo con un 11.1%, es la menos envejecida(2).
La expectativa de vida a los 60 años en Cuba ha crecido notablemente. El aumento de la esperanza de vida geriátrica, ha posibilitado el incremento de los llamados «viejos-viejos», con sus implicaciones socioeconómicas y médicas muy especiales. Estas cifras son comparables con las observadas en algunos países desarrollados. Hoy la expectativa de vida, de las personas que en Cuba cumplen 80 años es de 7,6 años.
En la provincia de Cienfuegos, en el año 2000, el número de adultos mayores era de 59 934, de un total de población de 397 078, con una natalidad por 1000 habitantes de 11.6%. El territorio sureño dispone de una esperanza de vida de 77 años.
Hasta la fecha, poco más de 60 mil 700 cienfuegueros, que representan el 15,3% de la población total de la provincia, están catalogados como Adultos Mayores, cifra que avisora un aumento, dada la disminución de la tasa de natalidad y disponerse de mejores condiciones de vida (2).
En un país con este grado de envejecimiento, se producen cambios importantes sobre los procesos sociales y de salud, en especial la morbilidad, la mortalidad, la discapacidad y el uso de los servicios de salud. Esto requerirá de nuevos conocimientos, así como de la identificación de factores que contribuyan a preservar los niveles de salud de las personas de edad, con vistas a incrementar su bienestar. Es por tanto que nuestro Sistema Nacional de Salud, brinda particular atención a este grupo poblacional: los adultos mayores.
La ampliación actual de forma solidaria de los servicios de salud, no sólo para nuestro país, sino para los restantes que así lo requieran, no descuida la búsqueda de la excelencia en la asistencia-docencia-investigación, por lo que se ha intensificado la formación de los profesionales de la salud, mediante el diseño y desarrollo de nuevos modelos pedagógicos, de manera que garanticen los servicios de alta calidad de nuestro pueblo y otros países.
En este sentido existe un marcado reconocimiento de la importancia que esta etapa tiene, para garantizar personas saludables que puedan disfrutar del bienestar social con una alta calidad de vida, de manera tal, que el personal de enfermería encargado de atender a este tipo de paciente, deberá tener una alta preparación científico técnica, poseer de forma singular, una alta sensibilidad, un gran amor por la profesión, un alto sentido de pertenencia y una elevada dosis de disponibilidad para el sacrificio, en función del bienestar de sus pacientes y familiares.
Lo antes señalado fundamenta la prioridad que se le dedica a la preparación de los profesionales que en un futuro puedan laborar con el Adulto Mayor, desde su formación inicial, en este caso el personal de Enfermería, es uno de los que permanece mayor tiempo junto a este tipo de paciente y sus familiares, por lo que juega un papel fundamental desde el punto de vista curricular, el diseño y desarrollo de contenidos que garanticen, el modo de actuación con este tipo de paciente.
Existen diferentes asignaturas en el plan de estudio que incluyen en su currículo, contenidos de Geriatría (que abarcan conocimientos, habilidades y valores dirigidos al tratamiento de esta población) que se encargan de garantizar la formación para el desempeño y competencia de los futuros recursos humanos de Enfermería.
En el Plan de Estudio de la Carrera de Licenciatura en Enfermería, la rotación de Enfermería Comunitaria, ha transcurrido por dos etapas del currículo de formación desde sus inicios, la primera, comenzó en el año 1989, cuando se inició la carrera en nuestra Facultad; esta rotación tenía una duración de 16 semanas en 4to año y de 8 semanas en 5to. Esta distribución curricular estuvo vigente hasta el año 2002, cuando surge un Nuevo Modelo Pedagógico de formación, donde la disciplina de Enfermería, asume un carácter rector en todos los años académicos y dentro de sus asignaturas aparece la integración de lo comunitario, contando esta vez, con una rotación en la comunidad comprendiendo un período de 4 a 16 semanas (según año académico, hasta el ciclo técnico). Al comenzar el 4to año, comprendería 19 semanas mediante la asignatura de Enfermería Familiar y Social, del 2do semestre y en el 5to año, en la estancia práctica de Atención Primaria de Salud durante 6 semanas. (3,4)
Al comentar los graduados, sobre las dificultades del programa Enfermería Médico Quirúrgica, quedó evidenciado que las rotaciones por el servicio de Geriatría, donde se brinda la atención especializada al Adulto Mayor, ésta no fue suficiente, porque son pocos los servicios con estas características, y la totalidad de los estudiantes, no tuvieron la posibilidad de desempeñarse, en la educación en el trabajo con estos pacientes, haciéndose necesario, realizar su ubicación en el resto de los servicios donde existen pacientes adultos mayores con una atención mas generalizada.

Considero que el desarrollo de las competencias profesionales de los enfermeros técnicos, en la Atención Integral al Adulto Mayor de Atención Primaria, permitirá concretar acciones de prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas del Adulto Mayor, para lograr una longevidad satisfactoria; pues la familia es y seguirá siendo un elemento importante, que se debe considerar en el desarrollo personal del individuo. Conocer desde su seno al Adulto Mayor, permite un mejor espacio de realización personal, para así poder incidir sobre ésta y lograr una mejor convivencia.
Los resultados evidencian un apoyo más profundo, vincularse más, con la familia, una preparación integral a los enfermeros. Reclaman más comunicación y que el enfermero, sea quien busque alternativas de solución, a problemas comunes, la propia familia ve, en las terapias de grupo, una forma de encontrar salida a determinadas situaciones. Algunos criterios evidencian, que la atención individual continúa primando sobre la familiar, sin percatarnos, que al evaluar la situación de salud individual de manera interactiva e integral, con la participación de las propias personas y sus familias, se favorece que éstas, se consideren entes activos para su transformación y mejora constante.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
1. Programa de Naciones Unidas sobre el envejecimiento. Una sociedad para todas las edades: evolución y exploración. En: La situación del envejecimiento de la población mundial. Hacia una sociedad para todas las edades. Nueva York: Naciones Unidas; 2001.p.1-13
2. Hernández Castellón R. Estudio del envejecimiento de la población. En: Perspectivas y escenarios de la población y los recursos humanos de Cuba y sus implicaciones económicas y sociales entre el año 2000 y 2050. La Habana; CEDEM; 2004.p.374-418
3. Ancheta Niebla E. Historia de la Enfermería en Cuba. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2003.
4. Bello Fernández N. Formación de Recursos Humanos para Enfermería. 2do. Encuentro de Enfermería Cuba-México. Material Digitalizado en CD-ROM. Ciudad Habana Feb 2004.

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