Talleres metodológicos para integrar los contenidos históricos-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria

Tesis en opción al Título Académico de Máster en Educación Título: Talleres metodológicos para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria Autora: Lic. Pilar Morales Pérez Tutor: MSc. Juan Carlos Ibáñez Terry Profesor Asistente Abreus, 17 de junio de 2010 “Año 52 de la Revolución” ________________________________Pensamiento “El tiempo presente no repite el pasado; lo contiene. Pero, ¿de qué huellas arrancan nuestros pasos?” Eduardo Galeano __________________________________Dedicatoria A mi abuelo, raíz y sombra. A todos aquellos, hombres y mujeres “que me aumentaron el alma.” ____________________________________________________________Resumen La investigación que se presenta tiene por título: Talleres metodológicos para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Su objetivo es elaborar talleres metodológicos que contribuyan a la preparación de los profesores para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Se realizó un estudio bibliográfico relacionado con el problema científico, lo que considerando el análisis de la concepción de la enseñanza de la Historia en la educación cubana, posibilitó establecer los fundamentos filosóficos, psicológicos y pedagógicos relacionados con el objeto y el campo de acción de la investigación. La aplicación de diferentes instrumentos permitió constatar las insuficiencias y necesidades en la dirección y desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba en el preuniversitario, elementos que constituyen limitantes para una armónica integración en este programa de los contenidos histórico-locales. Como resultado fundamental del trabajo se aportan los talleres metodológicos, formulados en correspondencia con las necesidades identificadas a fin de optimizar el proceso docente educativo. Los talleres son concebidos como una forma de preparación metodológica eficaz para la superación de los docentes y están propuestos a partir de un diseño donde se utilizan técnicas y actividades que facilitan el aprendizaje colectivo, propiciando el estudio y tratamiento metodológico de los contenidos de historia local para la integración de los mismos en el programa de Historia de Cuba en el preuniversitario. Los especialistas consultados coinciden en valorar positivamente la factibilidad, pertinencia y calidad de los talleres metodológicos elaborados. _________________________________________________Tabla de contenidos Contenidos Páginas Resumen Introducción 1 Capítulo I. Fundamentos teóricos de la investigación 9 1.1 La enseñanza de la Historia de Cuba: una necesidad actual en la formación de las nuevas generaciones 9 1.2 Presupuestos teóricos y metodológicos para el estudio de la historia local 14 1.3 Una mirada al programa de la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario 24 1.4 Apuntes sobre el trabajo metodológico en el preuniversitario 27 1.5 Los talleres metodológicos en la preparación de los docentes: sus fundamentos desde las ciencias pedagógicas. 30 Capítulo II. Metodología seguida en la investigación 37 2.1 Etapas de la investigación 37 2.2 Descripción de la etapa de diagnóstico 38 2.3. Fundamentación de la propuesta de talleres metodológicos 46 2.4 Elaboración de los talleres metodológicos 50 2.5 Presentación de los talleres metodológicos 54 2.6 Validación de la propuesta 72 Conclusiones 79 Recomendaciones 80 Bibliografía 81 Anexos _________________________________________________________Introducción El mundo de hoy se presenta como un mundo globalizado y atado a políticas neoliberales que amenazan con la eliminación de los valores culturales, las tradiciones, la identidad y la idiosincrasia de los pueblos. Todos, como seres humanos, nos encontramos urgidos ante un inminente desafío: formar la generación que ha de vivir en este siglo y formarla bien, si se quiere preservar la especie humana y que esta conserve su condición, su sensibilidad y sus valores, junto a lo más valioso de su cultura material y espiritual. La educación, sin lugar a dudas, juega un papel importante en este empeño y deberá utilizar la rica herencia de tradiciones pedagógicas y culturales de que dispone para lograr el desarrollo integral del individuo y tratar de encontrar alternativas viables que conduzcan a elevar la calidad de vida de los ciudadanos, procurando que se desarrollen como seres humanos íntegros. En Cuba nuestro Ministerio de Educación tiene como objetivo contribuir a la formación de un profesional sensibilizado desde el punto de vista académico y social con la labor que realiza como forjador del mejoramiento humano, como patriota formador de patriotas y revolucionario formador de revolucionarios, en el marco de un nuevo modelo social que apuesta por una cultura general integral como base del desarrollo de la sociedad. En el cumplimiento de esta trascendente misión no puede faltar una cultura histórica sólida, componente esencial de la formación del maestro, cualquiera que sea el nivel de enseñanza donde este se desempeñe. La asignatura Historia de Cuba juega un importante papel en esa dirección, considerando su contribución a reforzar la identidad nacional, al fortalecer la autoestima y el autorreconocimiento individual y social, elevar la calidad cultural de vida, constituirse en agente regulador para la existencia del hombre, sobre la base de sus funciones de diagnóstico (reconstrucción del pasado) y pronóstico (hacia dónde puede devenir la realidad), y aportar una lección humana desde su potencial educativo. La historia como referente permite que el hombre construya sus propios significados sociales, enriquece la memoria de los pueblos, y fortalece la identidad de estos. Cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz afirmaba en el memorable discurso por el inicio de los Cien Años de Lucha que "… el estudio de la historia de nuestro país no solo ilustrará nuestras conciencias, no solo iluminará nuestro pensamiento, sino que el estudio de la historia de nuestro país ayudará a encontrar también una fuente inagotable de heroísmo, una fuente inagotable de espíritu de sacrificio, de espíritu de lucha y de combate…" (Castro Ruz, 2007), estaba reconociendo que la historia por su propia esencia proporciona un conocimiento vital para los cubanos, que propicia una necesaria reflexión sobre el pasado y el presente y permite tomar conciencia de lo que somos, sobre la base de lo que hemos sido y podemos ser. De ahí el papel que le corresponde al curso de Historia de Cuba: asumir su rol significativo en la formación y consolidación entre los estudiantes de los valores creados por el pueblo cubano a través de toda su existencia. El encargo social que se plantea a la asignatura Historia en la escuela, como puede verse, es elevado y complejo, por lo que el trabajo científico metodológico de maestros y profesores debe estar a la altura de estos tiempos, y reflejar la profunda comprensión de las necesidades actuales. Por otra parte, en el Plan de acciones para el fortalecimiento de la enseñanza de la Historia, (IX Seminario Nacional para Educadores, 2010), se plantea la necesidad de garantizar que todos los programas de Historia que se desarrollen en cada territorio, desde la educación primaria hasta el Instituto Superior Pedagógico, tengan integrados los sistemas de conocimientos de historia local en correspondencia con lo orientado en los Seminarios Nacionales de Educadores anteriores. Estos programas se caracterizan por una mayor actualización de los sistemas de conocimientos y habilidades, mejor precisión de los objetivos educativos y novedosas concepciones metodológicas. En sus objetivos se orienta, en función del interés pedagógico, incorporar de forma orgánica en cada unidad de estudio el tratamiento de la historia local, sobre la base de una flexible y adecuada selección del sistema de conocimientos por parte de los docentes. La enseñanza de la historia local posee hoy un lugar meritorio en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba, considerando que es un medio pedagógico para desarrollar intereses cognoscitivos, promover el trabajo protagónico del estudiante en la búsqueda y redescubrimiento de la historia de su pueblo, como parte de la historia del país. Las huellas histórico-locales que existen en los pueblos constituyen elementos nacionales concretos, que favorecen la intuición del estudiante hacia las representaciones históricas ocurridas, temporalmente lejanas, pero espacialmente cercanas, presentes en la localidad. El conocimiento de lo local desarrolla sentimientos de identidad hacia el territorio natal, y provoca representaciones y vivencias emocionales en los alumnos imposibles de olvidar. Con relación al estudio de la historia local, el destacado investigador Ramiro Guerra reflexionó:”No puede haber historia nacional, si no existe historia local”, (Guerra Sánchez, 1998). Impartir una historia local efectiva, fue también una preocupación constante de varias generaciones de pedagogos cubanos, entre los que podemos citar a: José de la Luz y Caballero, Alfredo Aguayo, Pedro García Valdés, Miguel Cano, Ramiro Guerra, Julio Le Riverend, entre otros. En la provincia de Cienfuegos desde la década de los años 80 del pasado siglo existe un fuerte movimiento investigativo que aborda de forma sistemática el tema de la historia local. Se destacan aquí figuras que investigan y escriben sobre variadas temáticas regionales y locales en la actual provincia, entre ellos podemos mencionar, a la Dra. Violeta Rovira, pionera en estos estudios, el profesor Marcos Rodríguez Matamoros, Orlando García, David Soler, Juana Irene Reyes, Iraida Castillo, Lupe Olite, Lilia Martín Brito, Cecilia Cabrera, autores que centran sus objetivos de trabajo en buscar y analizar las particularidades históricas de nuestra región. La labor desarrollada por estos investigadores ha propiciado que un grupo de pedagogos se hayan sentido estimulados a realizar propuestas para la enseñanza de la historia regional y local en diferentes niveles educacionales. Muestra de esos esfuerzos son los trabajos realizados por Noemí Rodríguez Stable, Lilian Quintana, Clara Duarte, María Magdalena López, Gladis Hernández, Victoria M Sueiro, entre otros, que han contribuido desde diferentes ángulos al fortalecimiento del conocimiento histórico local y sentaron antecedentes para el abordaje de estas temáticas. La preocupación por perfeccionar la enseñanza de la historia local se aprecia además en la gran cantidad de investigaciones, desde el punto de vista histórico o metodológico, materializadas en trabajos de curso, trabajos de diploma, tesis de maestría, etc. Particularmente se revisaron Tesis de Maestría de la provincia de Cienfuegos, observándose elementos coincidentes en: Gladis Suárez Bolaños (2008), que realizó una recopilación de forma cronológica y organizada del contenido histórico de Cumanayagua, Maura Álvarez Limonte (2008) en Lajas y Riselda Ruiz Rodríguez (2008), en San Fernando de Camarones, dirigidos hacia la orientación metodológica, Santiago Días Suárez (2008), quien propone un programa para preparar a los docentes sobre historia local en Aguada de Pasajeros, donde ofrece los contenidos históricos de su localidad y explica teóricamente las formas que se pueden emplear para la enseñanza de la historia local. En Abreus se destaca el quehacer de Juan Carlos Ibáñez, historiador que realizó una importante investigación en torno a la historia colonial del municipio. Existen además un número de trabajos entre los que se cuentan: Tesis de Maestría de Caridad López (2006), Luisa Vicente (2008), Olofi Coterón (2008) y otros, que abordan la historia local y su inserción, de una forma u otra, en los programas de diversas enseñanzas. En todos ellos se advierten elementos comunes y unidad de criterio en torno a la necesidad de integrar la historia local a la enseñanza de la historia patria, para comprender la formación de la nación, conformar la identidad nacional y sentirse verdaderamente cubanos, identificados con tradiciones, símbolos, luchas, victorias y reveses de nuestro pueblo. Sus autores ofrecen diversas alternativas para llevar a la práctica esta intención, considerando la preparación del docente como un elemento clave en este empeño, pero no abordan de manera particular esta dirección en la educación preuniversitaria. Esta intención ha sido respaldada por la política de los Ministerios de Educación y Cultura, así como por las Oficinas de Historia del Partido Comunista de Cuba, la Unión Nacional de Historiadores, las administraciones del Poder Popular, y otros organismos e instituciones. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, persisten necesidades y carencias dentro del contexto abreuense en cuanto al tratamiento coherente y con el adecuado nivel científico y metodológico de la historia local en las clases de Historia de Cuba en todos los niveles de enseñanza. Particularmente en el preuniversitario, donde en los actuales planes de estudio se propone que los estudiantes se formen con un adecuado sistema de conocimientos y habilidades que tributen a una formación cultural histórica en correspondencia con las exigencias de la nueva época, desde un primer acercamiento a la enseñanza de la Historia de Cuba la autora pudo constatar las siguientes regularidades que justificaron sus inquietudes vinculadas a la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje: • Insuficiente dominio del contenido de la historia local, por parte de los docentes. • Dificultades metodológicas en el tratamiento de los contenidos histórico- locales para su vinculación con la historia nacional. • Carencia en la sistematización de los conocimientos históricos más significativos de la localidad. • Insuficiencias en el empleo de los medios bibliográficos a su disposición. • En el trabajo metodológico del preuniversitario el tema de la enseñanza de la historia local no ha alcanzado el necesario nivel de conocimientos y de sistematización. Tomando en cuenta los aspectos anteriores, que indiscutiblemente repercuten en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia, se reveló la existencia de una problemática en torno a la dirección efectiva de la preparación profesional de los profesores que imparten Historia de Cuba en la enseñanza preuniversitaria, en la cual la autora de esta investigación encontró motivación y argumentos para plantear el siguiente problema de investigación: ¿Cómo contribuir a la preparación metodológica de los profesores para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria? En correspondencia con este problema se estableció como objeto de la investigación el proceso de preparación metodológica de la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario y como campo de acción la preparación metodológica de los docentes en la historia local. Para dar solución al problema científico abordado la autora asumió como objetivo de la investigación: Elaborar talleres metodológicos que contribuyan a la preparación de los profesores para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Partiendo del objetivo propuesto se define entonces como idea a defender: Los talleres metodológicos elaborados contribuyen a la preparación de los profesores para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. A partir del objetivo formulado se enumeraron las siguientes tareas de investigación: 1. Determinación de los fundamentos teóricos del tema objeto de estudio. 2. Identificación de las necesidades a partir del diagnóstico del problema en su etapa inicial. 3. Elaboración de los talleres metodológicos para la preparación de los profesores de Historia de Cuba en el preuniversitario. 4. Validación de los talleres metodológicos por el criterio de especialistas. De manera intencional, la muestra seleccionada está integrada por 12 profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en la enseñanza preuniversitaria. Se utilizaron diferentes métodos para llevar adelante la investigación, la cual se sustenta en un enfoque integral de los mismos, a partir del método dialéctico-materialista como método general de las ciencias, lo que propició establecer el carácter desarrollador y contradictorio de las relaciones entre los componentes del modelo del proceso docente educativo de la enseñanza preuniversitaria en Abreus, analizar las contradicciones y componentes en el objeto y campo de la investigación (proceso docente educativo y su ejecución), así como definir el proceso que permite resolver la contradicción, y generar la solución desarrolladora, entre otros elementos. Los métodos más utilizados son: Del nivel empírico: Entrevista: Este método se aplicó para la recogida de información durante la caracterización de los docentes que imparten la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario, con el objetivo de constatar el grado de preparación de los docentes para establecer el vínculo de la historia local a la nacional, conocer los conocimientos que poseen acerca de la historia local y cómo los insertan en sus clases, qué vías y medios utilizan y otros elementos de importancia. Encuesta: Para conocer la preparación metodológica alcanzada por los profesores para integrar los contenidos de la historia local durante las clases de Historia de Cuba. Observación: Para constatar el comportamiento del proceso durante la etapa diagnóstica y evaluar el tema de referencia durante las visitas a clases y actividades de preparación metodológica. Análisis de documentos: Para estudiar diferentes documentos rectores sobre la enseñanza de la Historia de Cuba, el trabajo docente y metodológico en el preuniversitario y los que se refieren al trabajo con la historia local, así como muestrear planes de clases y libretas de los alumnos. Del nivel teórico: Análisis y síntesis: Para analizar diferentes fuentes bibliográficas y documentales y generalizar los diferentes aspectos del tema así como para valorar las regularidades que existen para la inserción de la historia local en las clases de Historia de Cuba y los elementos a tener en cuenta para la elaboración de los talleres metodológicos. Histórico-lógico: Para la determinación de los antecedentes, particularidades, tendencias y regularidades del proceso docente educativo, el establecimiento de las distintas etapas histórico-conceptuales del proceso de enseñanza de la historia local, así como las diferentes estrategias y propuestas elaboradas para su vinculación a la historia nacional. Inducción-deducción: Para la obtención de las tendencias que caracterizan el comportamiento del proceso docente educativo y la elaboración de los elementos que sustentan y fundamentan la necesidad de los talleres metodológicos para integrar la historia local a las clases de Historia de Cuba. Método matemático: Se utiliza el cálculo porcentual para analizar e interpretar los datos que se obtienen como resultado de los instrumentos aplicados, en términos de por ciento. El aporte práctico de esta investigación estriba en los talleres metodológicos elaborados como vía para potenciar la preparación de los profesores en cuanto a la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario y así contribuir a elevar la eficiencia en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje. La actualidad de la investigación realizada viene dada por la importancia que en el plano social y educacional tiene la solución del problema planteado y que se expresa en las razones siguientes: • Las exigencias que se plantean a los profesores de Historia en nuestro país a fin de elevar la calidad de la enseñanza de la asignatura, como parte imprescindible de la formación universal del hombre nuevo. • La necesidad de que el alumno desempeñe un papel protagónico en el proceso de enseñanza – aprendizaje de la Historia, vinculando el contenido de aprendizaje con la práctica social, utilizando para ello su realidad más próxima. • La prioridad que hoy reviste la enseñanza de la Historia en la formación de valores en las nuevas generaciones, imperativo ideológico del proceso revolucionario cubano, considerando que nuestra época y nuestra sociedad requieren de un hombre con una seria preparación histórica, pues la formación de una conciencia política también descansa en una sólida conciencia histórica. El trabajo está estructurado en: resumen e introducción; dos capítulos, el primero referido a los fundamentos teóricos relacionados con el tema de investigación y los criterios asumidos para determinar una propuesta de solución, en el segundo capítulo se presentará la metodología seguida en la investigación, describiendo las etapas concebidas para el desarrollo de la misma; se exponen conclusiones, recomendaciones y una relación de la bibliografía consultada para la realización de la investigación, así como un grupo de anexos que la complementan. __________________________________________________________Capítulo I Fundamentos teóricos de la investigación 1.1 La enseñanza de la Historia de Cuba: una necesidad actual en la formación de las nuevas generaciones La comisión internacional sobre la educación en el siglo XXI de la Organización Mundial para la Educación, la Cultura y el Deporte (UNESCO), ha señalado cuatro pilares fundamentales para hacer frente al porvenir: • Aprender a conocer, para adquirir los instrumentos de comprensión. • Aprender a hacer, para poder influir en el entorno. • Aprender a vivir juntos, para poder cooperar y participar. • Aprender a ser, síntesis creadora. Desarrollar estos tipos de aprendizaje exige una enseñanza que permita no sólo la adquisición de conocimientos, sino la habilidad para aplicarlos consecuentemente en la práctica social. El modelo del ser humano al que se aspira es el de una personalidad integral, portadora de valores y principios que le permitan enfrentar los retos actuales de la globalización sin perder su identidad nacional. En el cumplimiento de esta trascendental misión no puede faltar la cultura histórica, componente básico de lo que debe ser la cultura general integral. Para orientarse en el mundo de hoy y orientar a las nuevas generaciones, la memoria representa una fortaleza intelectual y moral: es precisamente gracias a la historia que conocemos las experiencias del pasado y comprendemos por qué trabajar para un mundo mejor es, no solamente posible, sino necesario. La memoria es, como expresara el profesor Díaz Pendás, premisa para un pensamiento crítico y una vía más de ser culto, lo que sigue siendo, como nos enseñara Martí, el único modo de ser libre. De este modo la historia proporciona al hombre la experiencia del pasado convertida en datos sistematizados acerca de los hechos y las diversas interpretaciones de ellos, pero la utilidad de sus contenidos alcanza no sólo para facilitar la comprensión del presente, sino que rebasa tales marcos para contribuir de manera determinante al conocimiento de las perspectivas del desarrollo social. La comprensión del pasado como componente obligatorio del presente y el futuro constituye un fundamento obligatorio para la práctica social. Bien se ha dicho que la educación histórica de cada nueva generación no puede prescindir de educar en el razonamiento para cumplir a plenitud su función de orientación ciudadana. Enseñar historia, si de contribución al mejoramiento humano se trata, es situar precisamente la esencia de esta disciplina en el centro del quehacer pedagógico, porque la historia la hacen los hombres inmersos en sus relaciones económicas y sociales, con sus ideas, anhelos, sufrimientos, luchas, con sus valores morales, sus defectos, sus contradicciones, sus triunfos, sus reveses, sus sueños. La historia es el registro de la larga memoria de la humanidad. (Díaz Pendás, 2000). La investigadora Abreus Ponvert (2008), resume algunos elementos que expresan la necesidad de enseñar historia a las nuevas generaciones considerando que: • La historia refleja la actividad social desplegada por hombres y mujeres, como realidad histórica, en diferentes contextos geográficos, políticos y sociales, en períodos concretos con sus particularidades, que pueden aplicarse a manera de experiencia histórica en la actuación concreta de cada individuo en la sociedad actual. • Permite reflexionar acerca de la actuación negativa o positiva de los seres humanos en su accionar colectivo e individual dentro de la sociedad. • Contribuye a la formación de la identidad de hombres y mujeres, a hacerlos sentir parte de una región, de un país, de un continente, del mundo, y en consecuencia a ser parte de la historia que se construye día a día, como memoria de los pueblos, huella cultural e identidad. • Posibilita comprender el presente a partir del pasado, y asumir una posición transformadora ante los retos del porvenir. Se educa desde la historia, a partir de la dimensión pasado-presente-futuro. • Su estudio permite defender la herencia cultural de los pueblos, la necesidad de luchar por la unidad y la preservación del espacio que ocupa el ser humano, así como los recursos materiales y espirituales que le permitirán seguir existiendo en el tiempo como especie. • Su contenido tiene un alto valor formativo-humanista, al enriquecer la espiritualidad y los conocimientos de los estudiantes. Un hecho histórico puede despertar admiración e inspirar indignación, provocar odio, influir en el comportamiento, determinar ideales y ejercer influencia moral. Siguiendo los criterios de la citada autora, para el logro de una mayor calidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Historia como asignatura se precisa: • Lograr una estrecha relación instrucción-educación, expresada en la intencionalidad formativa de los objetivos, no acumular conocimientos históricos sino que ese conocimiento contribuya a la educación de la personalidad de los estudiantes, en consonancia con los objetivos trazados en la enseñanza. • La correcta orientación del objetivo, lo cual presupone comprometer a los estudiantes en la apropiación de conocimientos, habilidades y valores que dosificadamente permiten la conformación de la cultura histórica acerca de lo universal, lo nacional, lo local y lo familiar, en correspondencia con las aspiraciones de la sociedad, promoviendo un ciudadano que defienda el proyecto social cubano. • El contenido histórico a enseñar debe ser el reflejo de toda la vida social. En ocasiones es limitado el trabajo con este concepto, considerando muchas veces sólo el hecho de carácter patriótico-militar, olvidando que existen acontecimientos diplomáticos, políticos, económicos, sociales, científicos, técnicos, artísticos, culturales, deportivos. • La historia que se enseña y se aprende debe abarcar las actividades desarrolladas tanto por los hombres como por las mujeres en su justo equilibrio, incluyendo la explicación de las causas de su marginación en la sociedad. • El abarcar una historia total permite una selección y secuenciación de contenidos históricos con un alto valor educativo, pues aspectos no abordados hasta hace unos años, hoy demuestran a la luz de las investigaciones en el campo de la Didáctica de la Historia, su impacto educativo en niños y adolescentes; tal es el caso de la historia de la familia; el hombre común, la historia de los oficios y las profesiones; historia de las mujeres, historia social de la comunidad. Estos temas se deben abordar en su integración con la historia local, nacional y universal. • Los contenidos seleccionados para la educación histórica de los niños, adolescentes y jóvenes deben promover la apropiación de conocimientos fácticos y lógicos, teniendo como centro una adecuada selección de hechos, procesos y fenómenos históricos en correspondencia con las aspiraciones de cada enseñanza. • La descripción desmedida de los hechos, anécdotas, memorización de hechos y personajes aislados, impide descubrir el por qué del acontecer histórico y su movimiento. Como tampoco se debe hiperbolizar la búsqueda de causas y tendencias, fuerzas motrices y otras indagaciones en el plano lógico, pues se soslayaría el aspecto fenoménico. (Díaz Pendás, 2007). • Como parte del contenido histórico a enseñar está la temporalidad, que debe romper con el esquema reduccionista que lo asocia solo a la línea del tiempo y la cronología. La temporalidad es un contenido histórico a formar en los estudiantes, que a su vez actúa como un eje articulador del proceso de enseñanza-aprendizaje de la historia. • Los contenidos históricos deben estar en correspondencia con el contexto en que aprenden los estudiantes, incluyendo la historia más cercana, llena de vivencias, de recuerdos, de afectos; como es la historia de la familia y la comunidad. (Romero Ramudo, 2006). • Favorecer la concreción de los objetivos con una adecuada selección de métodos de enseñanza que propicien el desarrollo del pensamiento histórico; la eliminación de métodos reproductivos y memorísticos; ajustarse a las peculiaridades psicológicas y pedagógicas de los estudiantes; lograr que promuevan la indagación, la polémica, la formulación de hipótesis, la reflexión crítica del pasado y del presente; el trabajo didáctico con diferentes fuentes del conocimiento histórico; el empleo de diversas formas de organización que propicien la interacción entre los estudiantes , entre estos y el docente de Historia. • Utilizar variadas fuentes del conocimiento histórico para enseñar y aprender la Historia desde la información que porta el texto del grado, las video-clases (con fragmentos de filmes, entrevistas a participantes y protagonistas de los hechos históricos, así como narraciones, descripciones, caracterizaciones, explicaciones, argumentaciones y valoraciones realizadas por docentes de alta preparación), los filmes históricos, las emisiones televisivas relacionadas con la historia, los museos, los archivos históricos, los participantes de los hechos históricos locales y nacionales que viven en la comunidad, las láminas, textos complementarios, la prensa, las multimedia y software educativos que contienen información histórica, logrando una clase de Historia atractiva, que implique de manera más activa a los estudiantes. (Díaz Pendás, 2007). • Para enseñar la historia no sólo basta con conocerla, también hay que amarla y sentir una fuerte vocación humanista. Armonizar lo probatorio con lo emocional, el grado de convencimiento que se aprecia en quien aborda el tema, razón y sentimientos deben marchar juntos, crear un clima de comunicación con sus alumnos que los motive a preguntar, indagar sus inquietudes durante el aprendizaje. (Díaz Pendás, 2007). • Es el docente el que debe determinar las mejores vías para enseñar la historia de acuerdo con las peculiaridades del grupo en que educa y los recursos con que cuenta a su disposición. • La evaluación debe ser de proceso y resultado, destacando su enfoque formativo. El docente tiene que propiciar la autoevaluación y la coevaluación como parte de la educación de la personalidad. La evaluación no es un fin, sino un medio de seguir el proceso de aprendizaje y de apreciar los cambios que se van operando en la manera de pensar, sentir y actuar. La enseñanza y el conocimiento de la historia patria es una prioridad para la educación cubana puesto que es evidente que para todo pueblo que se proponga llevar a cabo un proceso revolucionario radical, como ocurre en nuestro caso, la preparación de las generaciones que ejecutan este proceso es un imperativo. Ello implica su educación política, elemento en el cual el conocimiento histórico tiene un papel de primer orden. Solo así los pueblos son capaces de acometer altos empeños asimilando el verdadero significado que tiene la lucha política contemporánea. La autora de este trabajo, al valorar la enseñanza de la Historia de Cuba en la formación de las nuevas generaciones como una necesidad, retoma el pensamiento de Martí y Fidel, quienes de manera brillante en múltiples oportunidades se refirieron al conocimiento histórico como un arma imprescindible para la forja del mejoramiento humano. Fue Martí quien dijera en 1881: “De amar las glorias pasadas se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas”. (Martí Pérez, 2004). Fidel, por su parte, expresó: “…Estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos.” (Castro Ruz, 1992). Estudiar a fondo la historia de la nación cubana implica considerar hasta la más pequeña de nuestras localidades donde en el pasado germinó la semilla de la nacionalidad y donde hoy crece el futuro de la patria. 1.2 Presupuestos teóricos y metodológicos para el estudio de la historia local Para estudiar la historia debe examinarse entonces la relación entre determinados fenómenos y acontecimientos históricos de acuerdo con el espacio concreto en que se producen. Esta clasificación tiene como su más amplia categoría la historia universal. En el marco de la historia universal se inscribe la historia nacional y así mismo, dentro de esta última, se inserta la historia local, denominada por algunos pequeña historia, que investiga los hechos ligados a las comunidades establecidas dentro del marco nacional, la vida específica de ciudades, municipios, provincias, etc. Muchas veces menospreciada, la historia local constituye un elemento indispensable para el desarrollo coherente del conocimiento sobre la historia nacional. El caso cubano ofrece un buen ejemplo, cuando se advierte que entre mediados del siglo XVI hasta mediados del XIX tiende a concentrarse la exposición del proceso histórico en la parte occidental de la isla, cuestión que se revierte en la segunda mitad del siglo XIX cuando las regiones centro-orientales, con antecedentes históricos poco conocidos en la historiografía cubana, asumen el protagonismo a partir del inicio en esos territorios de las luchas por la independencia nacional. (Plasencia Moro, 1985). La enseñanza de la historia local posee hoy un lugar meritorio en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia nacional, lo que aparece reflejado en los programas de la asignatura y en los lineamientos de la enseñanza de la Historia de Cuba para todos los niveles de educación. Los cubanos tenemos que hacer una probanza de nuestra cubanía, de nuestro sentido cubano, y para eso es necesario estudiar quiénes somos, de dónde venimos, cuál es nuestra familia, sus raíces. Amar la historia local es el prólogo para amar la historia de la patria. (Leal García, 1999). Los conceptos de localidad e historia local han sido abordados desde diversa óptica por múltiples autores: Localidad es (…) un sistema imposible de separar de su entorno, pero que tiene su propia expresión. (Acebo Meireles, 1998). Lo local designa siempre un espacio más reducido que el país, un espacio socio-geográfico, con límites definidos, por lo general administrativos, en el que habita una colectividad humana que establece entre sus integrantes relaciones sociales que le imprimen un sello característico, que las distingue y, a su vez, la insertan en el conjunto nacional. (Arias Herrera, 1995). También se define como un territorio, más o menos extenso, con una población estable, históricamente constituida; con una organización económica, social, política y cultural definida; que forma parte y se supedita, de alguna forma, a una estructura mayor, o más compleja. (Abreus Ponvert, 2008). Con relación a la definición de historia local diversos autores plantean: “El estudio de la historia local no fomenta el localismo estrecho, suspicaz y esterilizador, antes bien, lo combate. Adquirimos la noción de la dependencia del exterior para todo cuanto significa instrumentos de trabajo, elementos de bienestar, etcétera. Inculca la noción y fomenta el sentimiento de la gratitud a la patria y a la humanidad; es el mejor correctivo a la vanidad ridícula y necia del espíritu del campanario; enseña a ser modestos y agradecidos; robustece la solidaridad (…) La historia local fomenta la confianza en el esfuerzo propio; pone de manifiesto los milagros de la voluntad perseverante, robustece la fe en los destinos de la comunidad y de la patria… Muestra que el progreso local (como el nacional) es constante, cierto, gigantesco, objetivo, dinámico y dialéctico (Guerra Sánchez, 1998). Para este autor, la historia local es entendida como (…) quehacer historiográfico sobre conjuntos urbanos de mayor o menor importancia. Venegas Delgado (1994), conceptualiza historia local como (…) el estudio hecho por los alumnos, bajo la orientación del maestro, de los hechos, fenómenos y procesos singulares y locales del pasado lejano o próximo, y del presente, de determinado territorio, en su relación con el devenir histórico nacional. La historia local tiene como objeto de estudio la localidad. (Cuétara López, 2004)). Cruz Bonachea (2006), entiende en el ámbito pedagógico la historia local expresada como el estudio hecho por el alumno de los procesos, hechos y fenómenos singulares y locales del pasado y presente de un territorio en relación con la historia de la patria, realizando un análisis de hasta qué punto un hecho es local o singular o hasta dónde lo último implica lo primero. Esta definición, afirma, se acerca con mayor certeza a una formulación adecuada para términos de la docencia ya que ofrece la posibilidad de dinámica y la necesidad, establecida por el curso histórico, de transgredir cualquier límite territorial. A partir de otras consideraciones se asume el concepto como: “proceso histórico que transcurre en núcleos poblacionales cuya ubicación espacial y quehacer histórico cultural se relaciona con zonas aledañas que de alguna forma estuvieron subordinadas o vinculadas en el pasado histórico, habiéndose constituido en ellas los rasgos distintivos de la producción y reproducción de sus condiciones de existencia –tendiendo a lo común, y que permiten la observancia del proceso nacional matizado, además, por lo particular”. (Arias Herrera, 1995). Ello le permite a este autor considerar un conjunto de rasgos puntuales relacionados con la localidad para desarrollar no solo la investigación, sino la docencia, conceptualizándola como un espacio geohistórico de límites definidos por el sentido de pertenencia de carácter histórico concreto, con una población bastante estable, en una comunidad humana cuyos individuos se relacionan entre sí y establecen un sello distintivo a dichas relaciones en su cultura, el que forma parte de una estructura mayor y más compleja, permitiendo la observación de lo nacional como tendencia y la expresión de lo particular objetivamente y en el cual el hombre establece un estrecho y consciente contacto con el medio natural que lo circunda y el ambiente social en que actúa. En este contexto se produce el despliegue de su actividad cognoscitiva por la vía directa e indirecta. Los objetos que actúan sobre su conciencia se revierten en imágenes, conceptos, juicios, etc. de ahí que la historia local sea un recurso de grandes potencialidades para desarrollar sobre ella el sentido de pertenencia y su conversión en bien común. La autora considera que estos rasgos del espacio denominado localidad tributan al concepto de historia local y los asume en sus consideraciones durante la elaboración de este trabajo. Entre las propuestas para conceptualizar historia local se destaca la elaborada por Núñez de la O(1993), quien plantea que la historia local consiste en la selección de los hechos, procesos, fenómenos singulares y locales del pasado lejano o próximo y del presente en relación con el devenir histórico nacional, como las personalidades que actúan en ellos, de un determinado territorio, con flexibilidad de límites, de acuerdo a un interés pedagógico concreto, en el cual los escolares asumen una posición activa en el estudio e investigación de las fuentes, para la cual establecen comunicación cognoscitiva y afectiva con la localidad, todo ello bajo la dirección del maestro. Se destaca en esta definición con precisión el papel que juega el alumno como sujeto activo de su propio aprendizaje. A partir de los valores de esta última definición pedagógica, la autora se adscribe a la misma, por cuanto asume la historia local como: una selección de hechos, procesos, fenómenos y personalidades que tuvieron lugar en un territorio o zona cuyos límites están determinados por el interés pedagógico y guardan coherente y equilibrada relación con el proceso histórico nacional, con los que interactúan los estudiantes bajo la dirección del profesor, para lograr un dominio de la historia patria y el desarrollo de sentimientos, valores, actitudes y capacidades investigativas, en sus relaciones afectivas con las fuentes del conocimiento. En cuanto a la evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba el investigador Rodríguez Ben (2001), aporta una interesante reseña histórica y determina los principios metodológicos predominantes en la actualidad respecto a este tema los cuales constituyen para la autora presupuestos teóricos metodológicos a considerar en esta investigación. El autor mencionado plantea que el problema de la historia de la localidad en la enseñanza de la Historia de Cuba no resulta tan novedoso puesto que acompañó a la enseñanza de la disciplina desde su génesis. Sin embargo no es hasta el siglo XIX, llamado “Siglo de la Historia”, en que se sistematiza su enseñanza, en la medida en que se va instituyendo la enseñanza primaria elemental como un sistema público escolar que respondió a los intereses educacionales e ideológicos del emergente estado burgués. En este contexto, desde finales del siglo XVIII se desarrolló un complejo y variado proceso de opinión, experimentación y aplicación de diversos proyectos para la introducción de la asignatura Historia en los planes de estudio, y dentro de ellos no faltó la idea de establecer el estudio de la historia de la localidad. En Cuba, a pesar de las limitaciones que imponía el contexto colonialista, los educadores cubanos tempranamente comprendieron las potencialidades de la historia local y nacional. Un ejemplo de ello fueron los criterios del prestigioso educador y filósofo, José de la Luz y Caballero, quien se pronunció a favor de la enseñanza de la Historia de Cuba como medio eficaz para instruir y educar a los niños en el amor a la patria y a la justicia, destacando la importancia de vincular la historia nacional a la del pueblo natal. Debe recordarse que a la Historia de Cuba durante el período colonial se le impuso la concepción de historia regional, antecedida por la historia de España en el sistema educacional. Iniciándose el siglo XX, un grupo de historiadores y pedagogos cubanos divulgaron en la isla un texto donde se abordaron criterios acerca de la importancia que se debía otorgar a la enseñanza de la historia local asociada al estudio de la Historia de Cuba. Esto ocurre cuando se publicó, en 1901, la primera versión del manual o guía para los exámenes de los maestros, colección de cuadernos titulados “Biblioteca del maestro cubano’’ que tuvo como autores principales a Carlos de la Torre, Vidal Morales, Esteban Borrero y Manuel Sanguily. Otros destacados pedagogos e historiadores cubanos abogaron por la impartición de una historia local afectiva, entre ellos: Alfredo Aguayo, Pedro García Valdés, Miguel Cano y Ramiro Guerra, autores de valiosas recomendaciones y lineamientos metodológicos para los cursos de historia local. Vale destacar las interesantes reflexiones de orientación metodológica para la enseñanza de la historia local elaboradas por el pedagogo e historiador Ramiro Guerra, en antológica conferencia publicada en 1923. En los planes y programas de Historia de Cuba, la primera referencia a la historia local apareció en el Plan de Estudio para escuelas primarias urbanas de 1922 precisando que en el 3er grado se abordarían estos contenidos con carácter cívico, a través de narraciones sencillas, y que en 5to grado se hiciera la vinculación de determinados contenidos para evidenciar el desarrollo progresivo de las ciudades cubanas en distintas épocas de su historia, con especial interés en la villa o ciudad en que estaba ubicada la escuela. El plan de estudios aprobado en 1927 para las escuelas urbanas y rurales establecía un programa de historia local para 3er grado, como antecedente de los estudios de Historia de Cuba que recibirían los alumnos en 4to ,5to y 6to grados. Desde 1926 hasta 1944 no se hicieron modificaciones sustanciales a los planes de estudio, si bien a partir de 1930 comienza a publicarse una gran cantidad de textos de historia local para la escuela primaria, que no pudieron escapar de las barreras que imponía la sociedad neocolonial y el conservadurismo de la textolografía de entonces. Entre 1944 y 1959, se trabajó a partir de 3er grado, incluyéndose leyendas y narraciones aborígenes, y el descubrimiento, en una unidad introductoria y después se abordaba la historia de la localidad. En 4to, 5to y 6to grados se continuaba el estudio de la Historia de Cuba, hasta llegar en 6to grado a la Asamblea Constituyente de 1940, sin incluir elementos locales. Durante el período neocolonial la enseñanza de la historia local no fue una prioridad dentro de la estrategia educacional, pues solo se impartió desde el inicio de la república en la escuela primaria elemental. Su presencia fue tardía e irregular en la primaria superior; en el bachillerato se incorpora a partir de 1939; en algunas ramas de la educación técnica fue ignorada y en la Universidad se introduce limitadamente en 1927. A partir de 1959, se hizo posible y necesario emprender la transformación de la educación en el país, dentro de este contexto cambiaron los planes de estudio y programas, incluidos los de Historia de Cuba. En los primeros años de la Revolución existieron cambios frecuentes, motivados por un marcado interés político. Después de esta etapa de tanteos y variaciones se produjo el análisis minucioso, detallado y la investigación sobre cuyas bases se promovieron modificaciones armónicas. Entre 1961 y 1975 se utilizaron cuatro planes de estudio diferentes. En el plan de 1961–1962 se comenzaba la Historia de Cuba en 3er grado y continuaba en 5to y 6to grados, sin vínculos con la localidad. En 1975, como parte del perfeccionamiento de los planes y programas, se determinó llevar paralelamente, en un mismo curso el estudio del proceso histórico universal y cubano dentro de cada época histórica, sin destacar elementos locales. Entre los años 1975 y 1986 se produjeron cambios, como parte de la experiencia acumulada en la aplicación del plan de estudio creado para el Perfeccionamiento del Sistema de Educación y los resultados parciales de la Investigación Ramal. Se realizó un análisis crítico de la concepción adoptada respecto a la Historia de Cuba, ya que en la preparación de los alumnos se observaban grandes lagunas en el conocimiento patrio. La primera determinación con respecto a esta problemática fue modificar el plan de estudios vigente. Entre las modificaciones realizadas se precisa la adopción del criterio de retomar el estudio de la historia de la localidad. A partir del año 1987 se instrumentó el proyecto de Historias Provinciales y Municipales donde participaron innumerables docentes del Ministerio de Educación y de otros organismos. Todo este trabajo ha tenido como resultado que, prácticamente todos los territorios cuentan con una historia local, lo que unido a las publicaciones que se han venido realizando, conforman una fuente importante de información. En el curso 1988-1989 se aplicó un nuevo diseño curricular donde la asignatura Historia de Cuba retomó su espacio e independencia en todos los niveles de enseñanza, indicándose en sus objetivos y temáticas la atención a la historia local, demostrándose así la importancia que reviste esta información en la formación de valores en los alumnos. El diseño adoptado para la enseñanza de la Historia y en particular de la historia nacional facilita abordar los elementos de la historia local desde la escuela primaria hasta la Educación Superior, a partir de los objetivos formativos que le plantea la sociedad a cada enseñanza. En los más recientes estudios acerca de la Didáctica de la Historia, de Acebo Meireles, Leal García y otros, se abordan métodos y procedimientos particulares para la enseñanza de la historia local. Un análisis de las principales tesis y valoraciones contenidas en los textos metodológicos que abordan esta temática permitieron al investigador Rodríguez Ben afirmar que se está alcanzando un importante consenso entre los maestros y profesores, metodólogos de Historia y especialistas en la investigación y enseñanza de la historia local en cuanto a los siguientes principios metodológicos: • La enseñanza de la historia de las localidades tiene una extraordinaria importancia pedagógica por las amplias posibilidades que brinda al docente desde el punto de vista axiológico, cultural, estético, moral, ético, cívico, político, ideológico, etc. Estimula además la actividad cognitiva y desarrolla las capacidades, habilidades y procedimientos necesarios para su inserción en la sociedad cubana actual. • La escuela, como centro cultural fundamental de la comunidad debe asumir la responsabilidad de la divulgación y la enseñanza de la historia local. • La enseñanza de la historia local no puede limitarse a un grado, nivel de escolaridad ni a la categoría de una asignatura independiente. • La historia local debe estudiarse vinculada a la historia nacional. • La historia local no es un fin en sí mismo sino un medio pedagógico para lograr el fortalecimiento de la historia nacional. • La historia local no debe abordarse como una clase independiente, ni insertarse dentro de la clase de manera poco orgánica o incoherente, el tratamiento del material local debe concebirse dentro del tratamiento metodológico general. • Las vías o métodos fundamentales para lograr esta integración son la inducción y la deducción. • Entre las formas predominantes para lograr esta vinculación están: o Lo local como lo nacional. Cuando el hecho local, por su trascendencia nacional, aparece en el programa de la historia nacional. o Lo nacional como reflejo de lo local. Cuando un fenómeno nacional tiene su incidencia o reflejo de forma típica en la localidad. o Lo local como peculiaridad de lo nacional. Cuando el fenómeno nacional no se produce, o se refleja de forma no típica en una localidad. o Lo local como inserción en lo nacional. Cuando en la localidad se reflejan tributos a hechos y personalidades históricos de otras regiones del país. También cuando representantes de la localidad tienen participación en hechos de significación histórica nacional. • La maestría alcanzada por el docente es determinante para lograr el éxito de estas formas de vinculación. Ello dependerá del dominio de la historia nacional y local, del conocimiento de la metodología y de su interés personal. • El trabajo metodológico así como los planes de formación y superación de docentes deben abordar los contenidos de las historias locales y facilitar las herramientas metodológicas necesarias para garantizar su enseñanza. • La disponibilidad de estudios historiográficos regionales y locales para lograr un adecuado trabajo docente con la historia local es un elemento determinante. • Los profesores que imparten historia local deben considerar un número de requisitos indispensables para tal fin, como son: comprensión del proceso histórico en su conjunto, tratamiento del contenido en correspondencia con la edad y el desarrollo de las habilidades y capacidades de los alumnos, que el contenido posea la carga emocional necesaria, que tenga valor educativo, que contribuya al desarrollo de habilidades intelectuales y a las propias de la asignatura, que facilite la comprensión de las categorías históricas, que implique el cumplimiento del objetivo propuesto en la clase. • Deben utilizarse, además de la clase, otras vías para la activación de la enseñanza de la historia de la localidad, por ejemplo: la excursión histórica, el trabajo docente en los museos, bibliotecas, archivos, trabajo con tarjas y monumentos, círculos de interés y otros. En el presente trabajo de investigación hay coincidencia con estos principios metodológicos para abordar la historia local. Para la selección del contenido histórico local que debe integrarse a la historia nacional se sigue la opinión de Castilla Barrios (2001), quien plantea dos elementos de consideración: lo local debe tener rigor y cientificidad histórica y en segundo lugar deben seleccionarse acontecimientos y personalidades locales en dependencia de su connotación. Respecto a la extensión territorial de un hecho para que se considere parte de la historia de la localidad expone dos criterios de extensión geográfica: el macro local y el micro local. Dentro de este último incluye el consejo popular, la circunscripción, el batey, el poblado, el municipio. Dentro del macro local contempla no solo el municipio sino otras localidades limítrofes que estén vinculados social e históricamente, incluso la provincia y otros territorios fuera de la misma. Todos los autores consultados coinciden en que la enseñanza de la historia local posee invaluables potencialidades y resulta de gran importancia en el proceso didáctico de la Historia de Cuba como asignatura. La autora se suma al criterio de Cruz Bonachea (2006) quien en su tesis de maestría resumió la importancia de la historia local considerando que: • Posee una gran potencialidad para, en su capacidad proyectiva, encauzar la orientación valorativa del individuo. • Fija en la memoria la tradición que puede convertirse en reguladora conductual. • La noción de lo local es preámbulo para el concepto nación en su sentido histórico objetivo, lo que puede expresarse como sentido de pertenencia a partir de los elementos típicos síntesis de un ente mayor. • El contacto directo con el espacio y sus evidencias materiales y espirituales son terreno propicio para una relación tibia y afectiva con la historia. • Contribuye a la fundación de motivos e intereses que se expresan en el conocimiento y protección de los valores patrimoniales como herencia y en los que se experimentan diversas emociones y sentimientos. • Permite la expresión del orgullo legítimo a partir de la admiración y defensa de lo propio y la defensa de la patria. • Permite el contacto con evidencias de fenómenos y procesos de larga duración, incluyendo la conformación de su propio pueblo, abstractos en otro campo, en el cual se expresa históricamente las condiciones del ciclo vital del individuo y las transformaciones del medio natural y social. • Ejercita el espíritu de observación, de comparación, de emisión de juicios; del pensamiento histórico. • Con la ayuda de lo local se posibilita una mejor comprensión de lo nacional a partir de lo más cercano e inmediato, a lo lejano-mediato; relación que se hace más corta mediante elementos de motivación. • Desentraña lo particular y lo general y su relación, en el estudio, visualización e indagación sobre: símbolos, héroes y mártires, personalidades destacadas, valor del trabajo, calles, monumentos, edificaciones, obras de arte, escenarios de hechos bélicos, económicos y otros. La importancia del estudio de la historia de la localidad se constata además con mucha claridad en los objetivos programados para la asignatura Historia de Cuba en todos los niveles de enseñanza, lo que indica el lugar que la escuela cubana ha otorgado a este elemento dentro del curriculum docente. En el programa de preuniversitario también se coloca la integración de la historia local en su justo lugar. 1.3 Una mirada al programa de la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario El preuniversitario tiene como fin la formación básica e integral del adolescente cubano, sobre la base de una cultura general, que le permita estar plenamente identificado con su nacionalidad, adoptando conscientemente la opción del socialismo, lo que garantice la defensa de las conquistas sociales alcanzadas y la continuidad de la obra de la revolución. Esto debe ponerse de manifiesto en sus formas de sentir, pensar y actuar. A estos propósitos se dirigen los objetivos generales y formativos concebidos para la enseñanza. Hoy más que nunca cobra vigencia y se hace imperativo para la educación en nuestro país la profundización cada vez mayor en la historia de la patria. El programa de Historia de Cuba en el preuniversitario abarca, en onceno grado, desde los antecedentes del proceso de formación del pueblo cubano hasta el año 1952 y continúa en la primera parte del duodécimo grado desde 1952 hasta la actualidad, con la finalidad de que los alumnos se apropien de una cultura histórica imprescindible y de los mejores valores que emanan de las gloriosas páginas de nuestro pasado. Los objetivos generales que se propone la asignatura Historia en este nivel de enseñanza comprenden, entre otros elementos, demostrar conocimientos de los procesos, hechos, documentos y personalidades estudiados en la historia de Cuba y de sus localidades, de los nexos existentes entre ellos y de las potencialidades que brindan para la formación de valores, manifestando actitudes consecuentes con la forja y continuidad de nuestras mejores tradiciones cívico patrióticas. En correspondencia con ello en los objetivos del programa de Historia de Cuba se orienta vincular la historia local dentro del tratamiento de la historia nacional. A partir de una derivación gradual de este objetivo general en cada una de las unidades del programa se expresa la necesidad de integrar los elementos esenciales de la historia local a los contenidos de la unidad en particular. Obviamente las orientaciones metodológicas que se ofrecen en el programa objeto de análisis a fin de cumplimentar este objetivo son generales, no definiendo los contenidos locales que deben integrarse, así como tampoco sugerencias metodológicas precisas al respecto, considerando que cada una de las localidades tiene sus particularidades y su historia propia, por lo que corresponde a las estructuras de dirección locales y a los maestros que imparten la asignatura investigar, seleccionar contenidos, elaborar metodologías, para enseñar cómo dar tratamiento a los contenidos histórico-locales, a partir de su integración a los programas de historia nacional. Por otra parte el desarrollo de valores desde el potencial formativo del contenido histórico se potencia en el programa a partir del sistema de contenidos y habilidades que favorece el fortalecimiento de valores como: la honestidad, honradez, responsabilidad, patriotismo, antiimperialismo, la solidaridad, la disciplina, y otros; así como la formación de conductas responsables con respecto al medio ambiente, el patrimonio natural e histórico universal, la convivencia, la salud, y otras, imprescindibles en la formación de jóvenes adolescentes que serán protagonistas del siglo XXI. La evaluación responde a los objetivos y se comprueba el grado de asimilación de los conocimientos y la adquisición de habilidades durante el proceso docente educativo. Contempla las funciones de control, instructiva y educativa, se orienta el trabajo del estudiante en cada caso al proporcionarle qué hacer, cómo, con qué y para qué. Se fundamenta en la atención a las particularidades de los estudiantes sobre la base de la observación, análisis, valoración de las posibilidades reales de aprendizaje y establece el tratamiento diferenciado a los alumnos de bajo y alto rendimiento. Además de las evaluaciones sistemáticas se proyectan evaluaciones parciales en forma de trabajos de control y seminarios, respecto a los cuales se destaca su total vigencia como forma de organización de la enseñanza de la historia de Cuba. Está orientada una bibliografía general que incluye sugerencias de literatura complementaria y de consulta, especificándose por unidades. No se indica bibliografía para tratar los contenidos históricos locales. Se recomienda además la utilización de las tecnologías de la informática y las comunicaciones como medios de enseñanza novedosos. Como se observa, vincular orgánicamente la historia nacional con la historia local es dirección principal y sistemática de todo el curso. Partiendo de este análisis, la autora considera que el programa, teniendo en cuenta el sistema de contenidos y habilidades que propone, así como sus objetivos instructivos y educativos, desde su propia concepción ofrece la flexibilidad necesaria para la integración de los contenidos correspondientes a la historia local. Por otra parte ya se está en condiciones de poder determinar los sistemas de conocimientos locales básicos que deben dominar los alumnos, en todo caso existen resultados obtenidos por las investigaciones históricas en todos los territorios, aún cuando se advierte en el Séptimo Seminario Nacional para Educadores que estas determinaciones deben hacerse con sentido de la medida. En este proceso se advierte que el problema a resolver, es decir, la integración de la historia local, es de contenido histórico, sin el cual no puede existir proyección pedagógica confiable, pero necesariamente debe estar aparejado a una avanzada metodología de la dirección del aprendizaje. 1.4 Apuntes sobre el trabajo metodológico en el preuniversitario La tendencia actual de la Educación es el perfeccionamiento continuo del proceso docente educativo, conforme a la preparación del hombre para la vida. En este contexto corresponde al profesor un papel de líder y conductor del proceso docente educativo, en contraposición al rol que tradicionalmente tuvo asignado. Para asumir consecuentemente su misión los docentes requieren de una sólida formación pedagógica y científica, atemperada a los constantes cambios que se originan producto de los adelantos en la ciencia y la técnica, que producen la caducidad de los conocimientos en períodos de tiempo cada vez más cortos. La formación y preparación continua de los docentes ha sido una constante preocupación del Ministerio de Educación. Para cumplir cabalmente su misión social, los docentes desde su formación deberán estar en condiciones de abordar los problemas pedagógicos desde una óptica más compleja, incrementar la significación del trabajo en grupo, para la optimización de la labor educacional, instructiva e investigativa, que asegure una alta productividad en los estudiantes y una adecuada formación de valores y lograr además una formación disciplinaria y una concepción cooperativa. El sistema de trabajo metodológico surge como respuesta a la necesidad de resolver el problema de la preparación de los docentes para asumir las tareas derivadas de la formación integral de los estudiantes y de las características actuales del proceso docente educativo en las diferentes enseñanzas. El trabajo metodológico constituye la vía principal en la preparación de los docentes para lograr que puedan concentrar, de forma integral, el sistema de influencias que ejercen en la formación de sus estudiantes para dar cumplimiento a las direcciones principales del trabajo educacional y las prioridades de cada enseñanza. Para llegar a la definición de trabajo metodológico ha sido valioso partir del análisis crítico de esta conceptualización dado por otros autores. Por ejemplo Álvarez C (1995) comenta que: “El trabajo metodológico (…) es la dirección del proceso docente-educativo, en el cual se desarrollan tanto la planificación y organización del proceso como su ejecución y control”. Y en otro momento define: “La dirección del proceso docente-educativo es una dirección compartida entre los estudiantes y el profesor”. En el reglamento de trabajo docente y metodológico (Resolución Ministerial 119/08) vigente para todas las enseñanzas, en su artículo 1, se define el trabajo metodológico como el sistema de actividades que de forma permanente y sistemática se diseña y ejecuta por los cuadros de dirección en los diferentes niveles y tipos de educación para elevar la preparación política-ideológica, pedagógica-metodológica y científica de los docentes graduados y en formación, mediante las direcciones docente- metodológica y científico-metodológica, a fin de ponerlos en condiciones de dirigir eficientemente el proceso pedagógico. Esta actividad, que se realiza con el fin de mejorar de forma continua el proceso pedagógico, se basa en la preparación didáctica que poseen los educadores, en el dominio de los objetivos del grado y nivel, del contenido del programa, de los métodos y medios con que cuenta, así como de la experiencia acumulada. El trabajo metodológico se orientará a lograr la integridad del proceso pedagógico, teniendo en cuenta que el educando debe recibir de forma integrada, a través de las actividades docentes y extradocentes, programadas e independientes, las influencias positivas que incidan en la formación de su personalidad, lo que ante todo se reflejará en la proyección política e ideológica en las actividades. En correspondencia con lo anterior el trabajo metodológico abarcará fundamentalmente: • La orientación cultural e ideológica del contenido, lo que significa revelar el potencial de ideas e influencias educativas basadas en la tradición de la pedagogía cubana y la cultura universal, elemento que tendrá la mayor prioridad en los institutos preuniversitarios. • El dominio del contenido de los programas, los métodos y procedimientos, que permitan la dirección eficaz del aprendizaje, el desarrollo de habilidades, la educación para la salud y su contribución a la calidad de la vida y la formación de los educandos, a partir del sistema de medios de enseñanza, con énfasis en los libros de texto, los textos martianos, las videoclases, teleclases y el software educativo para vencer los objetivos del programa del grado. • El vínculo del estudio con el trabajo a través del contenido de los programas y su contribución directa a la formación laboral y económica de los educandos. • La concreción de los programas directores a través del contenido de las diferentes asignaturas o áreas de desarrollo para determinar la contribución que cada uno realice en la apropiación o consolidación de determinados conocimientos, habilidades y procedimientos, desarrollo de la creatividad, con jerarquía en el programa director para el reforzamiento de la educación de valores. • Los nexos interdisciplinarios entre las asignaturas, así como entre las áreas de desarrollo que se integran en un departamento, destacando los que contribuyen decisivamente a las vertientes principales del trabajo educativo, es decir, la formación patriótica y ciudadana, la formación de valores, la formación laboral y la cultura económica. • La concreción de la orientación profesional pedagógica y hacia diferentes profesiones, en el proceso educativo y de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo con las necesidades de cada territorio. • La preparación para la ejecución del trabajo preventivo a partir del dominio del diagnóstico integral del educando y su familia, de un adecuado funcionamiento del Consejo de Escuela que permita el trabajo diferenciado y un desarrollo integral de la personalidad del educando. • La preparación para la realización de la actividad conjunta con las familias en la educación preuniversitaria. • La preparación para la realización de los procesos fuera del contexto del aula. Las formas fundamentales del trabajo docente-metodológico en la educación son: reuniones metodológicas, clases metodológicas, demostrativas y abiertas, preparación de la asignatura, autopreparación de los docentes, talleres metodológicos, visitas de ayuda metodológica y controles a clases. Estas formas de trabajo docente-metodológico se interrelacionan entre sí y constituyen un sistema. Su selección está en correspondencia con los objetivos a lograr, el diagnóstico de la escuela, las necesidades del personal docente y las características y particularidades de cada Educación y sus respectivas instituciones educativas. Dentro de las mismas en los últimos años ha ido ganado terreno el taller como modalidad, a partir de las necesidades de los propios profesores, de la aparición de nuevos enfoques pedagógicos y del necesario espacio de debate y reflexión que debe desarrollarse en el seno de los centros docentes. El taller metodológico ha demostrado ser una de las vías más importantes y abiertas para lograr la elevación de la eficiencia del trabajo docente en general y de la maestría pedagógica de cada docente en particular. Si hoy en día el éxito de la educación está definido por la preparación científica, teórica, ideológica y metodológica del profesor y su habilidad para dominar los métodos de dirección del aprendizaje de sus alumnos con sensibilidad, iniciativa y creatividad dentro de la labor docente, entonces la autora considera como opción válida explotar las opciones que brinda el taller en el aprendizaje de las materias humanísticas, a partir de las posibilidades que en el orden metodológico ofrece y de la riqueza y variedad de tareas docentes que puede contener. 1.5 Los talleres metodológicos para la preparación de los docentes: sus fundamentos desde las ciencias pedagógicas El taller con su diversa conceptualización, cobra auge en la década del 80, por la necesidad que existe en nuestros tiempos de desarrollar el pensamiento, en vínculo dialéctico con la práctica creadora; su nominación remite a significados y actividades diversas incluyendo aquellos que le dieron origen. Definir el taller es una tarea compleja, por cuanto en la práctica se ha designado con este nombre a muchas y muy diversas actividades y experiencias, tanto en el campo de la educación y la capacitación, como en el inmenso campo de la industria, el comercio, la política y el quehacer cotidiano. Concretamente en el campo de la Pedagogía y la Didáctica el taller se caracteriza como método, como procedimiento, como técnica y/o forma de organización del proceso de enseñanza-aprendizaje, visto este proceso en un sentido amplio, como aquel en que se materializa la ley de la unidad entre la instrucción y la educación en un proceso conscientemente organizado con el fin de impulsar el desarrollo de la personalidad. Según se ha podido apreciar por los especialistas en las valoraciones que se realizan al respecto, se destaca al taller como: el modo de proceder en la organización de un tipo de actividad del proceso pedagógico en la cual se integran todos los componentes de este en una relación dinámica entre contenido y forma que asegura el logro de los objetivos propuestos, la reflexión colectiva sobre una problemática y la proyección de alternativas de solución. (Calzado Lahera, 1998) Se afirma cuando se habla de taller que, es una forma de organización determinada, que al igual que las demás empleadas en los centros de formación pedagógica (académicas, laborales e investigativas) constituyen expresión de la integración sistémica de los componentes personales y no personales del proceso pedagógico. (Meléndez Ruiz, 2005) El taller como forma de organización es una experiencia de pedagogía grupal que pretende centrar el proceso en los estudiantes, en su activo trabajo de solución de tareas profesionales de manera colectiva, como ocurre en la realidad al nivel social, y en particular, en los procesos educacionales, para en dicho proceso desarrollar las habilidades, hábitos y capacidades fundamentales para el desempaño óptimo. Es una forma diferente de abordar el conocimiento de la realidad, en función del desarrollo profesional del educador, teniendo en cuenta, que la solución de problemas profesionales, en educación, es de carácter cooperativo, participativo, que lo que más necesita el maestro, en la actualidad, es aprender a desarrollar los grupos, en función del desarrollo individual. (Meléndez Ruiz, 2005). El taller, en opinión de la autora, es una modalidad de clase que se dedica a la reflexión, revisión y proyección crítica de los vínculos de la teoría y la práctica, partiendo de lo vivencial, empírico o investigado, para arribar a conclusiones colectivas. De acuerdo con lo que se ha expresado, un taller como forma organizativa del proceso docente debe orientarse a consolidar los vínculos entre la teoría y la práctica mediante la reflexión que desarrollarán los sujetos del proceso, en correspondencia con los objetivos concretos que se tracen y con los resultados del trabajo que se haya realizado tanto individual como grupalmente. En el desarrollo del trabajo del taller, los propios profesores exponen y discuten los resultados alcanzados a partir de sus propias experiencias y con el ánimo de intercambiar, socializar la información, aceptar y enfrentar las observaciones en un espíritu de cooperación para propiciar el desarrollo a partir de los análisis que se realizan y de la toma de posiciones sobre el particular. Por ello se dice que en el taller, se aprende mientras se hace, para lo cual es imprescindible el espíritu colectivo en el trabajo y que estén bien delineadas las funciones de cada uno de los sujetos: el profesor como guía y coordinador del proceso y los estudiantes como agentes de discusión y transformación en torno a la temática objeto de estudio. Obviamente para su adecuado desarrollo se requiere de una preparación previa por los participantes, lo que por supuesto, condiciona el momento y la forma de realización del taller como tal. Por su naturaleza, esta forma de organización docente requiere alta creatividad y una previa experiencia teórica o práctica de los participantes en su proceso de aprendizaje para poder abordar la realidad estudiada de forma efectiva, de manera tal que sirva de retroalimentación y de fundamento para su perfeccionamiento profesional en forma de equipo de trabajo. En los talleres se pueden identifican algunas características básicas como son: • Es una forma de organización del proceso de enseñanza-aprendizaje que puede ser utilizada en la preparación inicial del profesor que no se encierra en el aula, sino que establece un contacto con la realidad escolar concreta desde los aportes y experiencias del grupo. • En el taller debe crearse un equipo de trabajo que aborde los problemas originados en la práctica y como resultado debe volver a ella cualitativamente transformado por la discusión del grupo, por la producción en el grupo de proyectos de solución a dichos problemas, con un enfoque que lleva el aporte personal, creativo, crítico y de consenso grupal, a través de la vinculación práctica empírica y/o cotidiana, la reflexión, la práctica profesional integrada a la investigación, para la caracterización, fundamentación y proyección de la posible transformación del problema en estudio. • Es posible estructurar el taller en cualquiera de los componentes del currículum de la educación, primaria, media y superior. • Es una forma de organización para la sistematización e integración de conocimientos, habilidades, valoraciones y experiencias en la actividad profesional creadora desde la interacción grupal. • La metodología de los talleres está íntimamente ligada con la creatividad en el trabajo grupal, en los métodos problémicos, participativos. La organización metodológica varía en correspondencia con los objetivos del mismo, los recursos y medios tecnológicos con que se cuentan, los métodos que el profesor tiene incorporados a su labor profesional, los procedimientos que apoyen dichos métodos, entre otros requerimientos metodológicos fundamentales. • El taller como espacio de trabajo colectivo requiere de un ritmo activo, de un conjunto de métodos, procedimientos, técnicas y medios de trabajo grupal que posibiliten la producción colectiva. • El profesor, en su función de orientación educativa, debe ser responsable de que el grupo produzca, se centre en la tarea propuesta para su desarrollo. Sus intervenciones deben ser pocas, breves, claras. La tarea formativa es la función fundamental del taller, la actividad debe propiciar las relaciones e integración de tareas profesionales que deben estar en correspondencia con los problemas que se desean solucionar en la reflexión colectiva. • En este sentido, se destaca que el coordinador, docente, educador en el taller, deberá actuar señalando contradicciones, efectuando síntesis que muestren las posiciones adaptadas a la discusión, destacando, para que sea considerado, algún punto de vista o dato importante que haya pasado inadvertido por el grupo, rescatando temas abandonados, conduciendo el análisis a una situación concreta, interpretando el acontecer del grupo, problematizando en todo momento con preguntas que abran y amplíen la discusión, aportando información que luego será profundizada por la investigación grupal o individual, debe dirigir la discusión sobre algún material importante o la exposición de un miembro del equipo de investigación o invitado especial. • El taller puede desarrollarse con un equipo de profesores en que uno hace la función de coordinador y otro de observador, también puede valorarse la alternativa de dar el papel de coordinador y de observador a algún estudiante y así se van desarrollando las habilidades de dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje. • El trabajo en equipos de profesores con diferentes funciones, hace que el proceso de análisis-síntesis en el taller sea más rico y en su ejecución, cuando hay que hacer valoraciones de sus resultados, los profesores desde las distintas funciones ayudan a la proyección de estrategias para perfeccionar el trabajo del grupo. El taller es una forma de organización del proceso pedagógico profesional que se propone como objetivos, según Calzado Lahera (1998): 1. Lograr un trabajo científico-práctico para resolver un problema generado en la acción y que se revierte en una nueva acción, en la cual se mantiene como principio didáctico fundamental: práctica-teoría-práctica cualitativamente superior. 2. Superar la separación del aprendizaje por asignaturas, encasillado, y asumir la realidad de un mundo integrado que necesita soluciones colectivas, trabajar para el colectivismo y las relaciones colectivas en el ejercicio del rol profesional. 3. Arribar a un proceso en que el trabajo esté centrado en lo interdisciplinario, donde se desarrolle una actitud de búsqueda de las causas de los problemas para desde ellas proyectar las soluciones. 4. Suprimir la simple transmisión de algo ya dado, donde el profesor es el que informa y el estudiante es un simple oyente, objeto del proceso educativo. 5. Desarrollar capacidades para aprender en grupo, con el grupo y para el grupo, habilidad invariable en el desempeño del rol del educador. Mañalich Suárez (1998), asigna al taller diversas funciones esenciales: • Cognoscitiva. Por la sistematización de los conocimientos adquiridos durante el aprendizaje, en su actualización y en la concreción y consolidación de los mismos. • Metodológica. Por el hecho de que cada taller deviene modelo de actuación pedagógica para el profesor y debe revelarle métodos de apropiación y exposición del contenido científico, que luego debe adecuar a los requerimientos de la asignatura escolar. • Educativa. Por el estrecho contacto profesor-alumno, alumno-alumno, alumno-grupo, grupo-profesor, en un ámbito que trasciende el formalismo, donde se abren espacios para el análisis, la búsqueda del respeto a la opinión ajena, la aplicación de métodos de discusión adecuados, el reconocimiento al mérito ajeno y la cooperación en la construcción de los aprendizajes y valores que tipifican al modelo de hombre socialista. • Control. Por el diagnostico del nivel de conocimientos y habilidades de los estudiantes y su desarrollo progresivo para alcanzar los objetivos propuestos, ya que el taller es vía idónea para que la evaluación cumpla con su función formativa y el estudiante ejerza el autocontrol de su aprendizaje. Calzado Lahera (1998), determina los siguientes tipos de talleres: 1. Talleres profesionales (los que se desarrollan vinculados con el componente académico), pueden ser: horizontales, para las integraciones teoría-práctica en una asignatura o verticales, para las integraciones teoría-práctica en una disciplina. 2. Talleres de práctica educativa (los vinculados con el componente laboral): horizontales, para las integraciones teoría-práctica en un año académico y verticales para las integraciones teoría-práctica entre los diferentes años y practicantes que trabajan en una escuela. 3. Talleres investigativos (los vinculados al componente investigativo): Investigativos (en los cuales se discuten problemas del proceso de investigación de cualquier nivel, o de una etapa de la investigación); de tesis (en los cuales se presentan resultados de un trabajo de investigación, para preparar al sujeto para la defensa y a los participantes en el proceso de defensa y sus características). 4. Talleres pedagógicos (los talleres para la integración de conocimientos, práctica profesional e investigación): horizontales, para las integraciones teoría -práctica en una disciplina y verticales, para las integraciones teoría-práctica de una carrera. Los requisitos metodológicos básicos que deben cumplir los talleres son: • Poseer un sistema de objetivos claros, consistente y representativo de la realidad y estar vinculados a los contenidos y los objetivos de la educación y/o de la enseñanza, así como las condiciones reales en que se están trabajando. • Integrar de manera dinámica y dialéctica, los problemas que se discuten en la práctica profesional, teniendo en cuenta el contexto histórico-social y permitiendo contener suficiente material para llevar el proceso reflexivo hacia: la situación real y la deseada en proceso pedagógico, las estrategias pedagógicas o didácticas que pueden utilizarse. • Tener en cuenta los fundamentos teóricos de la Pedagogía y la Psicología y las diferentes materias afines con el problema sobre el que se reflexiona. • Ser interpretador de los resultados de la práctica profesional, acompañándose por registros de anotaciones de lo que sucede y caracterizar y resumir el producto del proceso de trabajo del grupo • Utilizar el tiempo necesario para concluir las tareas de cada taller. La autora asume el taller para la preparación metodológica de los profesores de Historia por considerar que en este modo de proceder se integran todos los componentes del proceso pedagógico, en una relación dinámica, que asegura el logro de los objetivos propuestos, la reflexión colectiva sobre una problemática y la proyección de alternativas de solución a la misma, desde la experiencia o inexperiencia de los participantes. ___________________________________________________________Capítulo II Metodología seguida en la investigación En este capítulo se presentan los momentos o etapas que han sido concebidas durante el proceso de la investigación desarrollada en los centros de enseñanza preuniversitaria en el municipio de Abreus, que transitan desde la etapa de diagnóstico, a partir de la determinación de necesidades, hasta la valoración de los resultados obtenidos teniendo en cuenta el criterio de especialistas. 2.1 Etapas de la investigación A continuación se relacionan estas etapas, precisando los objetivos específicos para cada una de ellas, así como los procedimientos que han sido introducidos para dar cumplimiento al objetivo general de investigación. Etapa primera: Diagnóstico del estado real del problema de investigación en relación con las necesidades de preparación de los profesores de la asignatura Historia de Cuba para integrar los contenidos histórico- locales a la historia nacional. Objetivo: Determinar el dominio de los contenidos histórico locales y la preparación metodológica para su tratamiento alcanzado por los profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en la enseñanza preuniversitaria. Procedimientos: • Revisión de la bibliografía para profundizar en aspectos teóricos sobre el objeto diagnosticado. • Diseño y aplicación de instrumentos científicos para conocer la situación real de estos profesionales y declarar el problema de investigación. • Procesamiento de la información. Etapa segunda: Elaboración de los talleres metodológicos que respondan al proceso de determinación de necesidades en la preparación de los profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en la enseñanza preuniversitaria en el municipio Abreus. Objetivo: Elaborar talleres metodológicos para integrar la historia local a la historia nacional que contribuyan a la preparación de los profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario. Procedimientos: • Fundamentación de la propuesta de talleres metodológicos. • Determinación de los objetivos y contenidos a tratar para cada taller de estudio. • Conformación del diseño de la propuesta de talleres metodológicos siguiendo un algoritmo lógico. • Elaboración de los talleres metodológicos. Etapa tercera: Validación según el criterio de especialistas de los talleres metodológicos. Objetivo: Validar los resultados a partir del criterio de especialistas para corroborar la veracidad de la idea a defender. Procedimientos: • Selección de los especialistas. • Elaboración y entrega de un cuestionario que permita la valoración de la propuesta de talleres metodológicos por parte de los especialistas. • Procesamiento de la información obtenida. 2.2 Descripción de la etapa de diagnóstico Para dar cumplimiento al objetivo correspondiente a la etapa de diagnóstico, se elaboraron y aplicaron algunos instrumentos para la recogida de la información, que permitieron comprobar la situación real del nivel de dominio alcanzado por los profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en torno a los conocimientos histórico-locales y su tratamiento metodológico para integrarlos al programa de preuniversitario. A partir de los resultados obtenidos con los instrumentos aplicados fueron evidentes las insuficiencias y deficiencias que en este aspecto afronta el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba en el preuniversitario. Partiendo de la entrevista realizada a profesores (Anexo 1), se pudo apreciar que en la primera interrogante todos los profesores coinciden el considerar como necesaria la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba, emitiendo criterios al respecto que demuestran la concientización de esta necesidad y la comprensión de la importancia del estudio de la historia local. De los profesores, 11 que representan el 91,6 %, opinan que facilitaría una mejor comprensión de lo nacional;10 que representan el 83,3%, consideran esta necesidad como elemento que tributa a la preparación cultural de profesores y alumnos; 9 que constituyen el 75 %, estiman que el estudio de la localidad facilitaría la proyección de la asignatura al vincularla con la realidad social circundante despertando intereses cognitivos entre los alumnos; igual número opina que es una forma de ampliar la relación de la escuela con la comunidad; 8 que conforman el 66,6 %, piensan que de esta manera se fortalece el trabajo de preparación política e ideológica, igual porciento cree que esa relación es valida para la consolidación de valores y el fortalecimiento del sentido de identidad y pertenencia, señalando el patriotismo como valor favorecido; 6 de los entrevistados, el 50%, expresaron que el estudio de lo local promueve el conocimiento y la protección de los valores patrimoniales. En respuesta a la segunda pregunta el 75% de los profesores declaró no sentirse satisfecho con su preparación para integrar la historia local al programa que imparte; en tanto un 25 % dijo sentirse medianamente satisfecho;11 profesores, el 91,6 %, alegan no tener suficiente dominio del contenido a impartir; 10 que constituyen el 83,3 %, dicen que carecen de las fuentes bibliográficas para obtener la información necesaria; 9 que representan el 75% explican que no tienen suficientes herramientas metodológicas para abordar estos contenidos. Del total de entrevistados, en respuesta a la tercera pregunta, 10 (83,3%), expresaron no haber recibido orientaciones especializadas para efectuar su preparación en la temática tratada; 3 de ellos, el 25% manifestó que las orientaciones recibidas eran de carácter general y no particularizaban en el contexto territorial. Dicen realizar actividades en sus clases para vincular la historia local a la nacional un total de 3 profesores, lo que representa el 25 %; 9 de ellos, el 75 %, en respuesta a la cuarta pregunta explican que ocasionalmente pueden realizar este tipo de actividades. Al justificar sus respuestas reiteran en igual porciento las razones de las insatisfacciones con su preparación expuestas en la segunda interrogante de esta encuesta. En cuanto a las dificultades que enfrentan para insertar la historia local en las clases de historia nacional 11 profesores, que son el 91,6%, determinan, en primer término el insuficiente dominio del contenido y la metodología para llevar adelante exitosamente este requerimiento; 9 que representan el 75%, manifiestan necesidades de preparación metodológica; en tanto 7, que son el 58,3%, expresan que carecen de un medio bibliográfico que facilite esta actividad. Entre las sugerencias aportadas para resolver esta problemática 9 profesores, es decir el 91,6%, plantean la conveniencia de poner a su disposición un texto que sistematice los elementos fundamentales de la historia local; igual número solicita capacitación en forma de cursos de historia local; 8 de los que responden, el 66,6%, consideran que en el marco de la preparación metodológica deben ofrecerse a los docentes alternativas concretas para el adecuado tratamiento de estas temáticas. De los resultados de esta entrevista se infiere que: • Los profesores consideran necesaria la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba. • Consideran insuficiente su dominio del contenido de la historia local. • Manifiestan necesidades de preparación metodológica dirigida a su capacitación para integrar los contenidos de la historia local al programa de Historia de Cuba. • No utilizan un medio bibliográfico adecuado que facilite el tratamiento de lo histórico-local. • Son insuficientes las actividades orientadas en clase que propician a los alumnos el conocimiento de la historia local. A partir de la instrumentación de una encuesta a la muestra seleccionada, (Anexo 2), se conoció que 9 profesores que representan el 75% del total insertan ocasionalmente elementos de historia local en las clases de Historia de Cuba; 3 de los mismos, el 25%, responden que casi nunca tratan la historia local. Respecto a la obtención de la información necesaria para la preparación de estos temas 9, el 75%, declaran la utilización del museo como fuente; 2 que constituye un 16,6%, dicen utilizar diferentes Sitios Web especializados para algunas temáticas del programa; 4 un 33,3% de ellos, expresan documentarse a partir de la prensa y 9 que conforman el 75%, acuden a la ayuda de compañeros que conocen. En respuesta a la tercera pregunta de la encuesta relacionada con las facilidades para obtener la información 7 profesores, el 58,3%, manifiestan tener mucha dificultad para localizar la información necesaria respecto a la historia local durante su preparación; 5 de ellos, el 41,6% a veces no consigue localizar la información. En cuanto a las principales dificultades para preparar los temas relacionados con el asunto de investigación, en la cuarta pregunta, 11 profesores, el 91,6%, declaran no dominar suficientemente el contenido, 10 que representan el l83,3%, dicen no estar preparados para dar tratamiento metodológico a los mismos durante el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba, 11 de ellos, el 91,6%, afirman tener dificultades para obtener las informaciones que necesitan y 5 que representan el 41,6%, exponen que a veces no logran localizarlas. Para resolver las principales dificultades durante la preparación de las clases a fin de integrar los contenidos de historia de la localidad 10 profesores, el 83,3%, utilizan vías como la autopreparación individual. Puede resumirse entonces a partir de los resultados de esta encuesta a la muestra que: • No se integran sistemáticamente los temas de historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario. • Existen dificultades para obtener la información necesaria para la integración de estos contenidos. • Se manifiesta insuficiente dominio de la historia local por parte de los profesores. • Existe una insuficiente preparación metodológica para impartir la historia local vinculada a la historia nacional. • Los profesores utilizan la autopreparación como vía fundamental para resolver sus necesidades de superación en cuanto a la historia local. Con el objetivo de constatar la efectividad de las actividades docentes que desarrollaron los profesores que imparten la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario, considerando en ellas la integración de la historia local, se puso en práctica una guía de observación a clases, elaborada a tales efectos. (Anexo 3). Fueron observadas un total de 26 actividades docentes ejecutadas por los 12 profesores que conforman la muestra seleccionada. Los resultados de esta observación, por profesor y por indicadores evaluados, se encuentran tabulados en el Anexo 4. De estos resultados se concluye que 6 de las clases visitadas, que representan el 23%, alcanzaron la categoría de Bien. En la observación realizada a estas fueron evaluados de regular los indicadores 7 y 10, el primero relacionado con la utilización de medios de enseñanza variados, en correspondencia con la vinculación de la historia local, para favorecer un aprendizaje desarrollador, elemento que manifestó carencias en 4 de las clases mencionadas, lo que expresa un 66,6%. El segundo indicador estuvo afectado en 2 clases, el 33,3%, y se refiere a la orientación de actividades durante las clases para vincular la historia local con la historia nacional, las cuales no tuvieron calidad y resultaron forzadas. Recibieron evaluación de regular 7 actividades docentes, para un 26,9%, observándose en relación con el indicador 3 que la integración durante las clases de los elementos de la historia local de manera coherente y lógica fue regular en el 85,7%, por cuanto los profesores demostraron insuficiencias en el dominio de los conocimientos históricos locales, los cuales fueron abordados de manera superficial y con poca cientificidad, demostrándose afectado el indicador 4 en igual número. Respecto al indicador 5 pudo constatarse que no se utilizan métodos y procedimientos que promuevan la búsqueda reflexiva, valorativa e independiente del conocimiento de la historia local en el 71,4% de las actividades evaluadas de regular. En 5 de dichas actividades, lo que constituye el 71,4%, se aprecia la limitada utilización de medios de enseñanza variados, en correspondencia con la vinculación de la historia local para favorecer un aprendizaje desarrollador. En 2 clases se utilizó el museo y en 1clase la entrevista a figuras destacadas dentro del contexto municipal en el período revolucionario. Esto conllevó a que no se lograra una correcta motivación que permitiera desarrollar entre los alumnos el interés por el conocimiento de la historia local incumpliéndose el indicador 8 en la totalidad de las clases con evaluación de regular. Se hizo evidente en el 85,7 del grupo de clases que se analiza a partir de la observación del cumplimiento del indicador 8 que no se aprovecharon suficientemente las potencialidades de la historia local para la formación integral de los alumnos, con énfasis en la formación de valores como piedra angular en la labor político-ideológica. Los indicadores 10 y 11 se cumplieron parcialmente, puesto que en 4 clases, el 57,1%, no se orientaron tareas relacionadas con la historia local durante su desarrollo así como tampoco actividades independientes en ese sentido. Las restantes 13 clases observadas fueron evaluadas de mal, representando el 50 % de las actividades controladas por la investigadora, Es significativo señalar que en 10 de las visitas realizadas, lo que representa el 38,5%, todos los indicadores fueron evaluados de mal por cuanto no se integró la historia local durante la clase exponiendo los profesores que no estaban capacitados para ello por no dominar el contenido y no disponer de un texto o material para prepararse. En las 3 clases restantes evaluadas de mal se ratifican las dificultades con el indicador 4 relacionado con el dominio del contenido, elemento que fue insuficiente, así como el indicador 5 pues pudo constatarse que no se utilizan métodos y procedimientos que promuevan la búsqueda reflexiva, valorativa e independiente de la historia local. De ello se derivan dificultades con el resto de los indicadores que llevaron a afectar el objetivo fundamental a observar, aunque se evidenció el cumplimiento de manera general de otros indicadores establecidos en la Carta Circular 01-2000 que norma los parámetros a seguir para considerar una clase como buena. Los resultados descritos anteriormente, a partir de la utilización de la guía de observación a las actividades docentes, permitieron detectar insuficiencias relacionadas con el tema objeto de evaluación, lo cual se concreta en las siguientes regularidades: • La integración de la historia local a las clases de Historia de Cuba en el preuniversitario es insuficiente. • Existen dificultades en cuanto al dominio del contenido histórico local por parte de los profesores. • No se utilizan métodos y procedimientos adecuados en el tratamiento de estos contenidos. • No se utilizan suficientes y variados medios de enseñanza que favorezcan la vinculación de la historia local a la historia nacional. • En la mayoría de los casos no se logra una correcta motivación que permita desarrollar entre los alumnos el interés por el conocimiento de la historia local. • Son insuficientes las actividades orientadas para vincular la historia local con la historia nacional. Con el objetivo de evaluar las orientaciones y ejecución respecto a la integración de la historia local en las clases de Historia de Cuba, fue practicada la revisión de documentos, para lo que previamente fue elaborada una guía (Anexo 5). Los documentos revisados fueron: el Programa de Historia de Cuba para la Educación Preuniversitaria, las Orientaciones metodológicas que lo complementan, el libro de texto, el Cuaderno de actividades, el Plan de clases de los docentes y las libretas de los estudiantes. En ellos se evaluaron los siguientes elementos: a) Orden y limpieza del documento: b) Derivación de los objetivos: c) Adecuada determinación del contenido histórico local a integrar. d) Precisión de las habilidades a utilizar para el tratamiento de la historia local. e) Número de veces que se inserta la historia local. f) Formas de vinculación que utiliza. g) Elaboración de ejercicios relacionados con la historia local. h) Momentos de orientación, ejecución y control de los ejercicios de vinculación. i) Valoración del observador acerca de la calidad del documento. Con relación al primero de estos pudo apreciarse orden y limpieza en todos los documentos lo que denota interés y disciplina. Los objetivos aparecen explícitos en el programa así como en las orientaciones metodológicas y van de lo general a lo particular, en correcta derivación. El vínculo con la historia local se declara desde los objetivos generales hasta los objetivos por unidades. En las orientaciones metodológicas se sugiere tratar la historia local integrada a los contenidos de la historia nacional en cada unidad, sin indicaciones particulares de otra índole. A juicio de la observadora ambos documentos tienen calidad y son precisos en sus indicaciones a la par que flexibles, en lo concerniente a la integración de la historia local. El libro de texto y el cuaderno de trabajo abordan la historia nacional en correspondencia con los objetivos para la enseñanza, no indican de manera directa ninguna actividad para integrar la historia de las localidades, no obstante cabe señalar que los ejercicios que se proponen están abiertos a esta posibilidad, tanto por sus objetivos como por las habilidades que propone desarrollar entre los estudiantes y que son válidas para el tratamiento de lo local. Es decir, que sin ser modificados, en correspondencia con los contenidos locales que seleccione el profesor, puede indicarse la integración de la historia local en sus respuestas. Estos textos cumplen su función y están en correspondencia con el objetivo general de la asignatura Historia de Cuba en el preuniversitario. Para evaluar la integración de la historia local durante la planificación de las clases se revisaron 12 planes de clases. En 10 de los planes muestreados (83,3%), se observó una correcta derivación de los objetivos planteados. 4 de los profesores (33,3%), planificaron la integración de elementos de la historia local, 3 de ellos (25%), establecieron una adecuada determinación del contenido a integrar, así como de las habilidades requeridas. En los 4 planes de clases donde aparece de manera efectiva el vínculo local-nacional se utiliza como forma de vinculación el tratamiento de lo local como reflejo de lo nacional, es decir el reflejo del fenómeno nacional en lo local. Solamente en 4 (44,4%), del total de 9 veces que aparece la historia local integrada al contenido en la planificación de clases fueron elaborados ejercicios relacionados con este elemento y siempre a manera de actividad independiente. En las libretas de los estudiantes muestreadas la integración de la historia local está en correspondencia con lo observado en planes de clase de los profesores. Del muestreo a los documentos seleccionados se obtuvieron las siguientes conclusiones. • La integración de la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario está indicada en los documentos rectores. • Existe una insuficiente integración de la historia local en la planificación de clases de Historia de Cuba en el preuniversitario. • No se logra en todos los casos una adecuada determinación del contenido seleccionado dentro de la historia de la localidad. • No se explotan todas las formas de vinculación que ofrece la historia local para su integración a la historia nacional. • No se elaboran suficientes ejercicios relacionados con la historia de la localidad en los diferentes momentos de la clase. Una vez constatados los resultados que parten de la aplicación de los diferentes instrumentos de investigación para el diagnóstico, se procedió a realizar un análisis de los mismos, buscando puntos convergentes que posibilitaron determinar las siguientes regularidades relacionadas con la integración de la historia local a la historia nacional: • Los profesores que imparten Historia de Cuba en el preuniversitario muestran insuficiente dominio de la historia local. • No todos los maestros logran un tratamiento metodológico coherente y equilibrado en la relación de la historia nacional y la historia local. • Existen carencias en el empleo de las fuentes bibliográficas locales. • En el trabajo metodológico en el preuniversitario el tema de la enseñanza de la historia local no ha alcanzado el necesario nivel de conocimientos y sistematización. Conociendo el estado actual del problema se procedió a la fundamentación teórica y elaboración de la propuesta de talleres metodológicos. 2.3 Fundamentación de los Talleres Metodológicos La preparación de los profesores de Historia para integrar los contenidos histórico-locales al programa de historia nacional que se imparte en el preuniversitario en el municipio Abreus constituye una necesidad para el desarrollo del proceso docente educativo, por lo que las insuficiencias detectadas constituyen un gran desafío para todos ellos. Asumir este reto y convertir esas barreras en fortalezas para dar respuesta a los problemas y aspiraciones actuales, logrando promover el cambio en aras de una educación desarrolladora, motivaron el diseño de esta propuesta de talleres metodológicos. Partiendo del problema identificado, se asumieron las herramientas teóricas para explicarlo y buscar las soluciones más efectivas al mismo, iniciando la necesaria búsqueda bibliográfica. Luego de obtener el volumen de información teórica requerido se pudo fundamentar el trabajo para posteriormente elaborar el diseño de la propuesta de talleres que contribuirá a transformar el estado inicial del problema. Su instrumentación metodológica comprende tres cuestiones importantes: 1. El estudio de lo histórico local desde la propia realidad y por las personas implicadas en su transformación, en un proceso de enseñanza aprendizaje. 2. Un proceso de enseñanza aprendizaje que se desarrolla a partir de los resultados anteriores, teniendo como premisa la reflexión de la práctica-teoría-práctica enriquecida, en el cual se coloca a docentes y alumnos en situación de aprendizaje. 3. Aplicación de la concepción del estudio de la historia del país natal vinculada al conocimiento de la historia local, la que rodea al estudiante, la que está presente en cada pedazo de la patria. Los talleres se sustentan en fundamentos filosóficos, psicológicos y pedagógicos: Desde el punto de vista filosófico para la elaboración de los mismos se asume en su totalidad una concepción general del hombre y la educación que parte de la teoría marxista-leninista y su método dialéctico materialista considerando su categoría principal, la contradicción, como fuerza motriz y fuente de todo desarrollo. Con el estudio de la historia local el alumno advierte la constante presencia de contradicciones, pues el entorno que le rodea es rico en elementos distintos y según se adentra en el conocimiento del devenir histórico del mismo va descubriendo las causas y los nexos de los fenómenos históricos. La propuesta, desde lo psicológico, está identificada con el enfoque histórico cultural de L. S. Vigotski, eminente pedagogo ruso, considerando sus teorías sobre la actividad, la comunicación y la zona de desarrollo próximo, que conducen a una enseñanza desarrolladora y a un aprendizaje significativo. Este enfoque permite asumir desde esta posición la concepción de una enseñanza y un aprendizaje centrados en el desarrollo integral de la personalidad, cuyo desarrollo intelectual es el resultado de su actividad y comunicación en el proceso de enseñanza aprendizaje a partir de la integración con los otros. El hombre elabora la cultura de un grupo social y no solo a partir de lo individual. En esta elaboración el tipo de actividad y de comunicación en el proceso de enseñanza aprendizaje ocupan un rol determinante, siempre que su papel mediatizador tenga un efecto desarrollador, considerando que se produce la integración dialéctica de la actividad y la comunicación y sobre esta base docentes y alumnos construyen el conocimiento, se forman valores y se aprenden las conductas más deseables para la sociedad, además de generarse estrategias para estimular el aprendizaje cooperativo individualizado y significativo. La enseñanza desarrolladora debe trabajar mediante métodos y procedimientos adecuados teniendo en cuenta el desarrollo alcanzado en cada momento del aprendizaje, para promover un desarrollo próximo futuro. Desde esta posición se concibe al profesional de la educación como un ser social producto de la historia, que interactúa dialécticamente con su medio para transformarlo y transformarse a sí mismo, cuya actividad práctica determina sus transformaciones intelectuales y el proceso de aprendizaje no se limita a lo cognoscitivo sino también a lo afectivo y volitivo. En cuanto a sus fundamentos pedagógicos la investigación se apoya en el sistema de principios de la pedagogía cubana. En este sentido, resulta de obligada referencia la obra del Dr. Carlos Álvarez de Zayas y su contribución a la didáctica. Desde su perspectiva, el proceso docente educativo, considerado como objeto de la Pedagogía, se caracteriza precisamente por el conjunto de componentes que lo forman: objetivo, como aspiración; contenido, como parte de la cultura que debe aprender el alumno; el método, como forma o modo en que se enseña y aprende; el medio, entendido como el recurso para apoyar el desarrollo del proceso; y la evaluación, como criterio de constatación del nivel alcanzado e incluye el problema, como situación que induce una necesidad en el sujeto del proceso docente educativo y que sirve de punto de partida al diseño y desarrollo del currículum, además de ser el eslabón que acerca la ejecución del proceso al cumplimiento de los objetivos. Por otra parte la contribución que el estudio de la historia de la localidad hace al cumplimiento de los principios generales de la enseñanza es innegable, lo que queda demostrado, a manera de ejemplos, en la unidad de lo instructivo, lo educativo y lo desarrollador, presupuesto que condiciona el aprendizaje de la Historia; en la vinculación de la teoría con la práctica en el proceso pedagógico, cuando desde la localidad la teoría se constata en la realidad práctica al poder mostrar las conquistas del pueblo cubano en todas las etapas de su historia, apreciando cómo se produce el progreso histórico, cómo se materializan los hechos y fenómenos que se estudian. Durante los talleres no sólo se brindan elaboraciones teóricas, sino también se asumen actividades prácticas y se aplican conocimientos propios de la profesión pedagógica. El principio del carácter científico de la enseñanza en su función metodológica orienta hacia su finalidad cada una de las fases de la propuesta de talleres implicando la necesidad de elevar la calidad del proceso, y el requerimiento de la dirección científica del grupo de forma intencionada y no espontánea. Además indica que en la selección del contenido se incluyan los resultados novedosos de la ciencia y la tecnología en el ámbito de la pedagogía y en el contexto histórico local. La unidad entre lo afectivo y lo cognitivo observa la creación de situaciones en las que se dan oportunidades para el crecimiento personal y grupal, no sólo del tipo intelectual y conductual, sino además, afectivo y moral. Durante el diseño se tuvo en cuenta la necesidad de que toda actividad debe ser consecuencia de una planificación y secuenciación lógicas, lo que se dirige a cumplimentar el principio de la sistematicidad de la enseñanza. En estos principios se reflejan las tesis fundamentales de la teoría pedagógica cubana y devienen en normas y procedimientos de acción que sientan las bases para determinar las exigencias pedagógicas a cumplimentar en la aplicación de la propuesta de talleres metodológicos. Los talleres se inscriben en un modelo didáctico que sintetiza las tendencias metodológicas que deben caracterizar a la enseñanza y aprendizaje de la Historia, cuya finalidad educativa es el desarrollo integral del alumno, donde el profesor es orientador y conductor del proceso, controla de manera flexible y organiza su saber de manera que se relacione con el del alumno, quien a su vez tiene un papel reflexivo, crítico, productivo, participativo y comprometido. El contenido debe tener como punto de partida el sistema de conocimientos históricos y como premisa una formación cultural. Los métodos han de ser productivos, creativos, que contribuyan al desarrollo del pensamiento histórico sobre la base de la relación entre historia e historiador. Las fuentes, diversas, reforzando el valor de lo probatorio emocional y el vínculo con la realidad, la sociedad, para establecer un acercamiento científico y afectivo a la historia. La evaluación, por último, debe ser de proceso y resultado, destacando un enfoque formativo. (Romero Ramudo, 2002) La autora considera las exigencias didácticas básicas como premisas para la estimulación del aprendizaje, el pensamiento de los estudiantes y la formación de valores, en correspondencia con las peculiaridades del contenido histórico y se adhiere el criterio de que el estudio de la localidad constituye una exigencia didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba, a partir de que potencia las experiencias educativas y el vínculo de aprendizaje con la práctica social, utilizando para ello la realidad más próxima al alumno. (Leal García, 2002). La propuesta es por tanto una idea pedagógica fundamentada sobre la base del proceso docente educativo, parte del análisis de una situación problémica dentro del mismo y promueve su trasformación, planteando la enseñanza como un proceso problematizador que integra dialécticamente lo instructivo y lo educativo, que responde a fines institucionales y que es dirigido y diseñado por el docente en la escuela como estructura tradicional de enseñanza aprendizaje en una comunidad educativa. 2. 4 Elaboración de los talleres metodológicos En esta investigación los talleres se consideran como una vía de preparación para los profesores de la asignatura Historia en la enseñanza preuniversitaria en Abreus, como forma organizativa para este fin, que asegure un espacio para el debate y la reflexión entre los profesores participantes, lo que de hecho constituye una eficaz forma para elevar el nivel profesional. En ellos se enseña a pensar activamente, a escuchar de manera inteligente, a establecer la comunicación sobre la base de la cooperación y el intercambio, aprovechando al máximo las experiencias de todos con el fin de transformar condiciones de la realidad. Constituyen un espacio idóneo para formar, desarrollar y perfeccionar hábitos, habilidades y capacidades que le permitan al profesor operar con el conocimiento y al transformar el objeto, transformarse a sí mismo. En todos los talleres la preparación de los profesores está dirigida a alcanzar una actualización metodológica, sin excluir los componentes didácticos y científico investigativos, respecto al conocimiento de la historia local. Como características generales de la propuesta de talleres se pueden resumir: Título: Talleres metodológicos para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Antecedentes: Insuficiencias en el proceso de enseñaza aprendizaje de la Historia de Cuba en la enseñanza preuniversitaria en el municipio Abreus, motivadas por la limitada preparación de los docentes en cuanto a la historia local y el tratamiento metodológico requerido para su integración al contenido a impartir. Objetivo general: Contribuir a la preparación metodológica de los profesores para integrar los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Estructura: Una vez reformulada la concepción inicial siguiendo el criterio de los especialistas; la autora consideró finalmente nueve talleres, con flexibilidad en las horas de ejecución, en respuesta a las necesidades que se resuelvan con su puesta en práctica durante las cuales se desarrollará la vinculación entre los aspectos teóricos y prácticos del tema, con el siguiente formato para cada uno de los mismos: • Tema. • Objetivos. • Contenidos. • Orientaciones metodológicas. • Bibliografía. En el Plan temático se incluyeron los siguientes temas: 1. Introducción. 2. El estudio de la historia local: una exigencia didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. 3. Principales formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. 4. Análisis crítico del Programa de Historia de Cuba 12mo. Grado. Precisión de las potencialidades que ofrece para integrar la historia local. 5. La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. 6. La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. 7. La derivación de ejercicios de vinculación de la historia local y nacional para los sistemas de clases en el programa de Historia de Cuba. 8. Consideraciones particulares sobre el trabajo docente en el museo, como forma de organización del proceso docente-educativo que posibilita la integración de la historia local. 9. Conclusión de los talleres: diagnóstico final y valoración de las actividades. Los procesos de enseñanza grupal dentro del los cuales se inscriben los talleres, pasan por diferentes etapas: • Primera: Etapa de preparación para el trabajo grupal, de sensibilización, preparación y organización para el trabajo en el taller, donde se define además el trabajo a realizar a partir de los objetivos acordados, la metodología para llevarlo a cabo y las funciones y responsabilidades de cada uno. • Segunda: Etapa de realización de la tarea o trabajo grupal. Incluye la preparación y orientación necesarias para llevar a cabo las actividades, su ejecución y el intercambio del grupo sobre sus resultados, así como la evaluación del mismo. • Tercera: Etapa final de cierre. Es el momento de reflexión y evaluación del trabajo hecho y de los logros alcanzados. Se proyectan nuevas metas que van más allá del espacio grupal. Cada una de esas etapas incluye momentos o fases por las que transcurre el aprendizaje. En esta propuesta se consideraron momentos en la etapa de realización de la tarea: • Primer momento: De caldeamiento y orientación de la tarea. • Segundo momento: De ejecución y debate grupal, que incluye la ejecución y el intercambio, sobre la base de la autopreparación desarrollada con anterioridad. • Tercer momento: Momento final de conclusiones y evaluación del trabajo realizado, así como de orientación y proyección de la futura tarea. En la planificación de cada sesión se requiere precisar sus objetivos, las temáticas a tratar, los métodos o técnicas a utilizar, así como los medios o recursos que se necesitan. En cuanto a los métodos se defiende el criterio de pluralidad y validez de todos, enfatizando en la idea de que en tiempos de diálogo, la elaboración conjunta es un método indispensable para potenciar el desarrollo del pensamiento histórico sobre la base de la relación entre Historia e historiador. (Romero Ramudo, 2002). Se considerará la evaluación desde sus dos aristas, como proceso y como resultado, este último valorado a partir de su impacto en el desempeño profesional. En el primer caso, se procederá a desarrollar la evaluación sistemática, teniendo en cuenta la participación individual y colectiva a partir de los propios criterios de los participantes; es decir, priorizando la autoevaluación y la coevaluación, complementada con la evaluación del docente coordinador de la actividad que se ejecute. Como parte de la concepción de evaluación de este proyecto, se realizará un análisis sistemático, donde el grupo evalúe el impacto de los talleres pedagógicos para potenciar su desarrollo individual y en qué medida ello ha contribuido a solucionar los problemas de su entorno educativo, específicamente en relación con el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba. Este análisis permitirá hacer los ajustes pertinentes a los talleres metodológicos, de manera que respondan siempre a las necesidades, motivaciones e intereses de los participantes, y del entorno social que les rodea. Se recomienda la utilización de diversas técnicas de dinámica de grupo para contribuir al alcance de las metas propuestas. Estas técnicas constituyen herramientas de trabajo cuidadosamente elegidas, tomando en consideración las características del grupo, los objetivos a alcanzar en cada sesión, las temáticas que se trabajan, la relación con las anteriores y las subsiguientes, así como las propuestas hechas por el propio grupo (Anexo 6). Para la autora resulta importante destacar que el taller no suplanta ninguna de las formas tradicionales del sistema de trabajo metodológico, al contrario, se integra de manera armónica, viniendo a complementar en muchos casos estas formas tradicionales con el fin de potenciar conocimientos metodológicos. 2.5 Presentación de los talleres metodológicos Taller 1 Tema: Introducción. Objetivos: Proponer la base orientadora de las actividades a desarrollar. Incentivar las expectativas de los participantes respecto a los talleres. Contenidos: Presentación de los talleres: Temas y contenidos objeto de estudio. Necesidad e importancia de los mismos. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Se ofrecerá la bienvenida a los profesores participantes que trabajarán juntos durante las diferentes sesiones. Se presentarán ante el grupo a partir de sus datos personales, para darse a conocer. De esta manera comenzarán las interrelaciones entre los miembros del grupo y entre estos y la conductora, quien también se presentará. Para ello utilizará una técnica de presentación por parejas como primer paso para la socialización de criterios, experiencias e inquietudes en los encuentros posteriores. Se propiciará que los miembros del grupo reflexionen en torno a sus experiencias grupales sobre: qué es un grupo, a qué grupo han pertenecido con anterioridad, cómo funcionaban, cuáles eran sus metas, qué les reportó. Desde estos esquemas grupales referenciales, se deberá formar un nuevo esquema que se adecue a la situación del grupo actual, a partir de las expectativas individuales: qué esperan del grupo, qué metas desean alcanzar, qué situaciones esperan encontrar, qué vivencias desean experimentar. Este nuevo esquema se logrará totalmente a lo largo del proceso grupal, pero deberá comenzar a formarse en esta primera sesión de trabajo. Segundo Momento: A partir de las expectativas individuales, los participantes deberán definir con claridad los objetivos y las metas que tratarán de alcanzar. Se presentará el proyecto de talleres metodológicos según sus objetivos y temáticas. En forma participativa se realiza el encuadre del trabajo en grupo que deberá contener: a) Elaboración del objetivo que se propone alcanzar el sistema de talleres metodológicos. b) Precisar la metodología de trabajo: trabajo cooperativo en equipos. c) Precisar las funciones y responsabilidades de la conductora, de los registradores y de los miembros del grupo. d) Puntualizar los instrumentos y los recursos con los que se cuenta para trabajar. e) Elaboración de las normas de trabajo en grupo: f) Puntualizar el número de sesiones efectivas de trabajo, el tiempo de duración de las sesiones y el horario. g) Puntualizar el porcentaje de asistencia necesario para permanecer en el grupo. h) Precisar los controles de asistencia al grupo. i) Se orienta la actividad final para la cual proponemos la exposición de una clase donde se demuestre la implementación de los conocimientos adquiridos. Tercer Momento: Se solicitará a los integrantes del taller que expongan criterios y sugerencias para el posterior desarrollo de los mismos. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, a manera de retroalimentación y contribución al desarrollo exitoso de lo planificado. La conductora informará sobre el tema a estudiar y las actividades que deben prepararse para el próximo taller. Se distribuirán las actividades por equipos previamente seleccionados considerando el criterio de los participantes en cuanto a afinidad y posibilidades para el desarrollo del trabajo cooperativo. Durante el desarrollo del taller predominará la elaboración conjunta como método, priorizando el diálogo abierto entre los participantes. Pueden servir como medios de enseñanza la pizarra, computadora, tarjetas auxiliares, etc. Se utilizarán como formas de control la valoración de la calidad de los debates y de las exposiciones realizadas individualmente. La evaluación será sistemática a partir del estímulo permanente a la expresión y al intercambio de criterios. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y realiza un resumen valorativo acerca de las temáticas que a continuación te proponemos: Equipo No.1: La importancia del estudio de la historia local y de su integración a la historia nacional. Equipo No.2: La evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba. Equipo No. 3: Conceptualización de localidad e historia local. Bibliografía: • Díaz Pendás, H. Una vez más sobre la enseñanza de la Historia En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2002. • Rodríguez Ben., José A. Comentarios sobre la evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba y los principios metodológicos predominantes en la actualidad. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Romero Ramudo, Manuel. (2002). Tendencias actuales de la didáctica de la Historia. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. Taller 2 Tema: El estudio de la historia local: una exigencia didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. Objetivo: Explicar la importancia del estudio de la historia local y la necesidad de su integración a la historia nacional. Contenidos: Exigencias didácticas que contribuyen a la estimulación intelectual y a la formación de valores en el aprendizaje de la Historia. Importancia del estudio de la historia local en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. La evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba. Conceptos de localidad e historia local. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Al comenzar la sesión es conveniente que la conductora prepare al grupo psicológicamente para el trabajo que se va a reali¬zar. Por eso la primera tarea deberá estar dirigida a crear un ambiente de distensión y armonía, centrando la atención de los participantes en la actividad grupal. Para este fin la conductora podrá utilizar alguna técnica de caldeamiento o animación, como por ejemplo la palabra clave, proponiendo para ello la lectura de un fragmento de discurso de Fidel donde se refiere a la importancia del conocimiento de la historia para la formación de las nuevas generaciones y pidiendo a los participantes que seleccionen las palabras claves del texto, a partir de lo que se facilitará el diálogo. A continuación se presentarán el tema y objetivos de estudio durante la sesión del taller. Segundo Momento: Los equipos designados expondrán las actividades de autopreparación realizadas. Es conveniente desarrollar, a partir de la exposición de las características que deben reunir las clases de Historia, una valoración acerca de las principales insuficiencias identificadas en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la asignatura desde de la experiencia profesional individual de los participantes. Para abordar la importancia del estudio de la historia de la localidad pueden explotarse además las experiencias personales acerca de la motivación hacia el conocimiento de la Historia considerando anécdotas y comentarios conocidos en los ámbitos familiares y relacionados con la historia local. Se sugiere que se trabaje en la definición de los conceptos de localidad e historia local a partir de diferentes autores y se asuman posiciones al respecto. El grupo trabaja fundamentalmente para enriquecer la temática en cuestión, profundiza en ella, elabora ideas, a partir de la realización de técnicas dinámicas. Luego de escuchar los aspectos ampliados en plenaria por los participantes en el taller, se podrán realizar conclusiones parciales acerca de cada uno de los elementos estudiados. Tercer Momento: En esta fase los miembros del grupo expresan sus sentimientos y reflexiones en torno a la temática trabajada, y se elaboran conclusiones generales a partir del debate grupal. Es importante que la conductora se retroalimente y tome en cuenta cómo se ha desarrollado el trabajo, pidiendo a los participantes sus valoraciones: qué sintieron, qué les reportó la sesión y cuánto aportó a la meta grupal. Se informan también los resultados de la evaluación de la actividad, que preferentemente debe ser autoevaluada por los participantes. La conductora podrá dar sus conclusiones sobre lo sucedido en el grupo y motivar la sesión posterior. Se precisan las cuestiones fundamentales que no deben faltar en las anotaciones que se recojan como incidencias del desarrollo de la actividad. Durante el desarrollo del taller se recomienda optar por la pluralidad de métodos, dando preferencia a la elaboración conjunta, a partir del dialogo, la discusión, el intercambio de experiencias y las técnicas participativas. Pueden servir como medios de enseñanza la pizarra, computadora, tarjetas auxiliares, etc. Se utilizarán como formas de control la valoración de la calidad de los debates y de las exposiciones realizadas individualmente. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará además de manera colectiva. Es importante fomentar la autoevaluación de los participantes considerando el valor educativo de esta modalidad. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y elabora una exposición acerca de las temáticas que a continuación te sugerimos: Equipo No.1: Formas y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Equipo No.2: Criterios para seleccionar el contenido histórico local a vincular. Se sugiere el apoyo de algún medio gráfico durante la exposición. (Esquema lógico, pancarta, power point, etc.) Bibliografía: • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Rodríguez Ben, José A. Comentarios sobre la evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba y los principios metodológicos predominantes en la actualidad. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. Taller 3 Tema: Principales formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Objetivo: Ejemplificar las formas y vías que pueden utilizar los docentes para la integración de los contenidos histórico – locales durante las clases de Historia de Cuba. Contenidos: Formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje que facilitan el estudio de la historia local. Vías para su integración. Criterios para seleccionar el contenido histórico local a vincular. Presentación del mapa de la localidad. Localización de fronteras, principales elementos geográficos y asentamientos humanos. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Estimulando comentarios de la sesión anterior, se retoman los elementos esenciales del taller anterior para vincularlos a la temática que se abordará en este espacio. Puede comenzarse estimulando una reflexión del grupo en torno a la utilidad del estudio de la historia local, aspecto estudiado en el segundo taller. Esta actividad debe crear un clima favorable para el inicio del nuevo taller y servirá de plataforma a la exposición del nuevo contenido estudiado por los participantes de manera independiente. Precisar tema y objetivos. Segundo Momento: Los equipos conformados expondrán la actividad independiente desarrollada. Se aclararán dudas y se realizarán conclusiones parciales así como se escucharán criterios respecto a las temáticas abordadas. Debe hacerse énfasis en la contraposición de la teoría y la práctica educativa, es decir, plantearse interrogantes acerca de cuáles son las formas de organización más utilizadas por los docentes, bajo qué criterio seleccionan los contenidos de la historia local que integran a sus clases, por qué no utilizan otras, etc. Para ilustrar los criterios de selección geográficos de lo histórico-local se presentarán varios mapas de la localidad en su devenir histórico y se desarrollarán las actividades encaminadas al perfeccionamiento de las habilidades específicas para el trabajo con este medio, destacando la importancia de su utilización para la comprensión de los hechos históricos, así como las recomendaciones para su uso, a la par que se introducen los contenidos planificados de la historia local. Tercer Momento: Resumen y análisis de los resultados. Elaboración de conclusiones finales. Se pedirá a los participantes que propongan acciones que pueden enriquecer el trabajo futuro. Puede utilizarse una técnica de completamiento de frases. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, a manera de relatoría, para contribuir a la retroalimentación y el desarrollo exitoso de la propuesta de talleres. Como método se generalizará la elaboración conjunta. (Diálogo y discusión, técnicas participativas e intercambio de experiencias). Los medios a utilizar son: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las actividades se controlarán por la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y por el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y otras realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Realiza un análisis del programa de Historia de Cuba 12mo. Grado y determina las posibilidades que ofrece para la integración de los contenidos histórico-locales, considerando sus objetivos, sistema de contenidos, habilidades y valores, así como formas de evaluación propuestas. Equipo No. 1: Unidad V. El período decisivo de las luchas revolucionarias de nuestro pueblo (1953-1958). Equipo No.2: Unidad VI. La Revolución Cubana en el poder. Bibliografía: • Programa de Historia de Cuba. Educación Preuniversitaria. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2007. • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Rodríguez Ben José A. (2001). Comentarios sobre la evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba y los principios metodológicos predominantes en la actualidad. La Habana: Pueblo y Educación. Taller 4 Tema: Análisis crítico del programa de Historia de Cuba 12mo. Grado. Precisión de las potencialidades que ofrece para integrar la historia local. Objetivos: Determinar las potencialidades que ofrece el programa de Historia de Cuba de 12mo. Grado para integrar los contenidos histórico-locales. Contenidos: Objetivos instructivos y formativos del programa. Sistema de contenidos y habilidades. Evaluación. Posibilidades para la integración de la historia local. Contenidos histórico- locales que pueden integrarse (Anexo 7). Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Iniciar el taller con las sugerencias a los docentes acerca de la importancia que tiene en este tipo de actividad la participación de todos los integrantes de los equipos. Partiendo de una motivación para activar comentarios y reflexiones sobre los elementos discutidos en el taller anterior se introduce tema y objetivos. Segundo Momento: Exposición por los equipos de las actividades independientes, orientadas en el encuentro anterior. Escuchar la intervención de los integrantes de los diferentes equipos. Aclaración de dudas y profundización de los elementos de mayor complejidad. Debatir colectivamente los contenidos histórico-locales propuestos para integrar al programa, considerando la diversidad de criterios y las experiencias individuales. Es importante durante la exposición oral el apoyo de algún medio, libremente seleccionado por los expositores, para ilustrar la palabra oral, bien sea la pizarra, la computadora, una pancarta, de manera que puedan resumirse gráficamente las exposiciones. Debe medirse la habilidad para la elaboración y utilización del medio seleccionado. Tercer Momento: Como conclusión se le pedirá a cada uno de los integrantes del taller que valoren sus experiencias prácticas sobre el tema y señalen algunas vivencias que lo enriquezcan. Escuchar, debatir, realizar valoraciones y arribar a conclusiones generales. Resulta importante definir con claridad y establecer consenso acerca de las fortalezas y debilidades que, desde el análisis del programa en cuestión, facilitan o limitan la integración de la historia local. La conductora orientará las actividades a realizar como preparación para el próximo taller, así como la bibliografía a consultar Se precisarán las anotaciones de interés que deben constituir memorias de los talleres. El método que predominará en este taller es la elaboración conjunta, propiciado mediante el diálogo, la discusión, técnicas participativas e intercambio de experiencias, siempre considerando que todos los métodos son válidos en distintos momentos de la actividad. Como medios a utilizar se proponen: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las formas de control de la actividad se concretarán según la calidad de los debates y la evaluación de las exposiciones realizadas, individuales y grupales, así como por el dominio teórico y práctico demostrado por los participantes. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y elabora un inventario de fuentes histórico-locales, en correspondencia con el programa de 12mo. Grado. Esta actividad debe realizarse de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que tendrá en cuenta para la indagación. Bibliografía: • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Díaz Pendás, H. Apuntes sobre los medios de enseñanza de la Historia. En: Enseñanza de la Historia. Selección de lecturas. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2002. • Programa de Historia de Cuba. Educación Preuniversitaria. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2007. Taller 5 Tema: La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. Objetivos: Ejemplificar las alternativas metodológicas que pueden ser utilizadas por los docentes durante su autopreparación para vincular la historia local a la nacional de forma efectiva. Contenidos: Necesidad de la autopreparación del docente para garantizar una integración adecuada del contenido histórico – local durante las clases que imparte. Alternativas metodológicas que pueden utilizar. El inventario de fuentes histórico – locales por períodos lectivos y unidades del programa. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Se tratará de establecer un clima psicológico proclive al contenido a tratar en el taller planteando, por ejemplo, el problema al que se enfrentan los docentes cuando no cuentan con la adecuada preparación para enfrentar un problema de la práctica pedagógica, como es el tratamiento de la historia local durante las clases que imparten, con el objetivo de lograr una concientización de la necesidad e importancia de aprender a resolverlo. Puede utilizarse una lluvia de ideas en torno a la pregunta: ¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran los profesores durante su autopreparación para integrar la historia local al programa de Historia de Cuba? Esta actividad favorecerá además la profundización en el diagnóstico de las necesidades del grupo. Posteriormente se exponen tema y objetivos. Segundo Momento: A partir del estudio individual independiente y de la realización de la tarea práctica, el grupo trabajará por equipos, de acuerdo a la unidad del programa que consideró para la realización de la autopreparación. De esta manera, con el aporte de todos, luego de un tiempo de conciliación e intercambio, podrá pasarse a la fase de exposición y debate grupal. Tercer Momento: Resumen y análisis de los resultados. Conclusiones. Se pedirá a los participantes que sugieran acciones que pueden enriquecer el posterior trabajo de los talleres. Se pide a cada uno de los participantes que expresen en una palabra (palabra clave) su opinión respecto a la sesión. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, para su posterior contribución al perfeccionamiento de los talleres. Como método se generalizará la elaboración conjunta. (Diálogo y discusión, técnicas participativas e intercambio de experiencias). Los medios a utilizar son: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las actividades se controlarán por la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y por el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y actividades realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Comprende la autovaloración y valoración del proceso y resultado del aprendizaje. Se evaluará de manera individual y colectiva. Puede pedirse a un equipo que evalúe el desempeño del otro y viceversa. Se informan oralmente los resultados de la evaluación de la actividad. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Las fichas histórico-metodológicas constituyen un valioso auxiliar para desarrollar el trabajo docente con la historia local. Elabora una ficha histórico-metodológica que aborde la historia de la localidad en correspondencia con el programa de 12mo. Grado. Esta actividad se debe realizar de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que debe tener en cuenta para la selección del contenido a fichar. Bibliografía: • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Díaz Pendás, H. Apuntes sobre los medios de enseñanza de la Historia. En: Enseñanza de la Historia. Selección de lecturas. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2002. • Programa de Historia de Cuba. Educación Preuniversitaria. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2007. Taller 6 Tema: La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. Objetivo: Ejemplificar las alternativas metodológicas que pueden ser utilizadas por los docentes durante su autopreparación para vincular la historia nacional con la local de forma efectiva. Contenidos: Alternativas metodológicas que pueden utilizar los docentes para la integración de la historia local. La elaboración de fichas histórico – metodológicas. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Comenzará el taller con una ronda de comentarios acerca de la sesión anterior donde deben asumir el protagonismo los participantes, demostrando así el cumplimiento de los objetivos de la misma. La coordinadora finalizará con un resumen de lo estudiado y expondrá el tema y objetivos para esta sesión. Segundo Momento: En este momento de desarrollo el grupo expone la tarea realizada. En la primera etapa el grupo trabaja en equipos, establece acuerdos y organiza la exposición. Es importante supervisar las necesidades individuales durante la confección de la ficha. En la segunda etapa se realiza el debate, la discusión, el intercambio de criterios y opiniones, enriqueciéndose las propuestas. Tercer Momento: Resumen y análisis de los resultados del taller con los participantes. El conductor del taller orienta y hace las aclaraciones necesarias sobre las cuestiones en las que deben autoprepararse para el próximo taller y la bibliografía básica a utilizar. Se precisan las cuestiones fundamentales que no deben faltar en las anotaciones que se recojan como incidencias del desarrollo de la actividad. En esta sesión de taller predomina el método de elaboración conjunta y se utilizarán como medios: la computadora, pizarra, tarjetas, y otros materiales. Se ejercerá el control de las actividades considerando su calidad, la profundidad de los debates y las exposiciones, así como el dominio teórico-práctico del tema. La evaluación será de manera sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Una alternativa durante la autopreparación de los docentes para integrar la historia local a la nacional de manera efectiva es la elaboración de ejercicios para los sistemas de clases precisando en qué temáticas se utilizarán. Elabora ejercicios donde integres los contenidos histórico-locales a una temática del programa de 12mo. Grado. Esta actividad se debe realizar de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que debe tener en cuenta para la selección de la temática y la elaboración de ejercicios de vinculación. Bibliografía: • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Díaz Pendás, H. Apuntes sobre los medios de enseñanza de la Historia. Pueblo y Educación. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Programa de Historia de Cuba. Educación Preuniversitaria. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2007. • Pérez González, S. El estudio independiente de los alumnos. En: Enseñanza de la Historia. Selección de lecturas. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2002. Taller 7 Tema: La derivación de ejercicios de vinculación de la historia local y nacional para los sistemas de clases en el programa de Historia de Cuba. Objetivo: Elaborar ejercicios de vinculación, a partir del sistema de habilidades y de contenidos, para su inclusión en las clases de Historia de Cuba. Contenidos: Habilidades del pensamiento lógico que se utilizarán para el tratamiento de los contenidos histórico-locales. Sistema de ejercicios de vinculación por unidades. Momentos de elaboración, orientación, ejecución y control. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Comenzar con una ronda de comentarios de la sesión anterior. Cada estudiante expone lo que recuerda de la sesión anterior y con las intervenciones se irá reconstruyendo lo que ocurrió en el taller pasado. Se propone realizar la técnica de animación “Esto me recuerda…”, para concentrar al grupo en el contenido que se va a desarrollar. Introducir tema y objetivos. Segundo Momento: Considerando el estudio independiente y la realización de la tarea práctica individual indicada, el grupo trabajará en este momento dividido en equipos, de acuerdo a la unidad del programa que consideró para la realización de la autopreparación. De esta manera, con el aporte de todos, revisarán y reformarán sus propuestas, enriqueciéndolas con el criterio colectivo. Luego de un tiempo de conciliación e intercambio, podrá pasarse a la fase de exposición y debate grupal. Tercer Momento: Se realizarán las conclusiones de la actividad pidiendo a cada uno de los integrantes del taller que valoren sus experiencias prácticas sobre el tema y señalen las principales dificultades que enfrentan. La conductora orientará las actividades a realizar como preparación para el próximo taller, así como la bibliografía a consultar. Se precisarán las anotaciones de interés. El método que predominará en este taller es la elaboración conjunta, implementada mediante el diálogo, la discusión y el intercambio de experiencias, teniendo en cuenta la validez de la pluralidad de métodos empleada durante el desarrollo del taller. Como medios a utilizar se proponen: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las formas de control de la actividad se concretarán según la calidad de los debates y la evaluación de las exposiciones realizadas, individuales y grupales, así como por el dominio teórico y práctico demostrado por los participantes. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. El trabajo docente en el museo es una de las formas más utilizadas para facilitar la integración de la historia local a la nacional: a) Consulta la bibliografía que se indica. b) Visita el museo de la localidad y fundamenta por qué constituye un sistema de medios para la enseñanza de la historia de Abreus que puedes utilizar en tus clases de Historia de Cuba. c) Posteriormente elabora una actividad independiente dirigida a los alumnos utilizando el museo como sistema de medios de enseñanza. Bibliografía: • Castilla Barrios A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Programa de Historia de Cuba. Educación Preuniversitaria. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2007. • Coterón Calvo, Olofi. Sitio Web Abreus, su historia, 2008. Taller 8 Tema: La utilización del museo en la enseñanza de la Historia. Consideraciones particulares sobre el trabajo docente en el museo, como forma de organización del proceso docente-educativo que posibilita la integración de la historia local. Objetivo: Valorar la utilización del museo para favorecer la integración de la historia local. Contenidos: El museo como sistema de medios de enseñanza. Formas más utilizadas de trabajo con el museo: la visita dirigida, el trabajo independiente de los alumnos sobre la base de una guía de observación, la clase vinculada al museo, la vinculación de las actividades que se desarrollan en el museo con la clase que tiene lugar en la escuela. El museo de la localidad: sus potencialidades. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Comenzará la sesión estimulando los comentarios y reflexiones respecto a la visita al museo orientada en el encuentro anterior. Para conocer las diferentes experiencias e interpretaciones sobre el museo a partir de las experiencias concretas de los integrantes del grupo realizamos la técnica denominada “cadena de asociaciones”, que resulta además eficaz para sistematizar los conocimientos adquiridos. En este caso la cadena de asociaciones se desarrollará desde la palabra “museo”, para asociarla con otros términos (medios, sistema de medios, historia, memoria, pasado, etc.). Luego se discutirá grupalmente tomando como referencia estas asociaciones. Una vez motivada la actividad se orientan tema y objetivos del taller. Segundo Momento: Los participantes se reunirán en dos equipos y mediante el intercambio de experiencias y criterios individuales elaborarán sus exposiciones, considerando la intervención de todos, para lo cual ajustarán tiempo y aspectos a abordar. Durante la exposición se deberá fundamentar la elaboración de los ejercicios de vinculación dirigidos a los alumnos. Debe enfatizarse en la concepción del museo como sistema de medios y se abordarán las alternativas metodológicas y recomendaciones al profesor para la utilización del mismo. Tercer Momento: Para finalizar el taller puede proponerse a uno de los participantes que sintetice las conclusiones. La coordinadora estimulará la calidad del trabajo cooperativo y proyectará la próxima actividad que será la última sesión de talleres. En este taller se asumirá el método de elaboración conjunta que por su esencia es el más adecuado a la modalidad de talleres que se proponen. Se utilizarán como medios: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso, etc. La actividad se controlará considerando el nivel de autopreparación alcanzado, la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo así como el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y actividades realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Planifica una clase libremente seleccionada dentro del programa de Historia de Cuba donde demuestres la preparación alcanzada para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Deben darse las indicaciones previas, relacionadas con los objetivos que se proponen cumplir con el desarrollo de la clase, los aspectos a tener en cuenta para su elaboración, el esquema de la clase y otros relacionados con la forma de exposición de la misma. Bibliografía: • Castilla Barrios, A. El sistema de trabajo metodológico para la vinculación de la historia nacional y local en el segundo ciclo de la enseñanza primaria. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Leal García H. Características esenciales que deben reunir las clases de Historia para lograr su efectividad. En: Historia de Cuba. Temas metodológicos para maestros primarios. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 2001. • Rodríguez Ben José A. (2001). Comentarios sobre la evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba y los principios metodológicos predominantes en la actualidad. La Habana: Pueblo y Educación. Taller 9 Tema: Conclusión de los talleres: diagnóstico final y valoración de las actividades. Objetivo: Evaluar la efectividad de los talleres de preparación metodológica desarrollados para favorecer la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Contenidos: Evaluación de la actividad independiente a modo de diagnóstico final. Evaluación por los participantes de las actividades desarrolladas en los talleres. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Ronda de comentarios de la sesión anterior. Devolución por la coordinadora, quien informará que el encuentro constituye la culminación del trabajo del grupo, donde deberá valorarse lo alcanzado en la tarea de aprendizaje. Introducción de tema y objetivos. Segundo Momento: El Evento por la calidad de la clase será desarrollado mediante la exposición individual de las respectivas clases planificadas ante un tribunal previamente conformado, que evaluará el desempeño de los docentes considerando los indicadores de la calidad establecidos en los documentos normativos así como la integración de la historia local. Una vez concluida la exposición individual de cada clase se procede al análisis donde el grupo expresará sus opiniones críticas y recomendaciones al ponente. Al terminar la exposición individual de las clases se procede al análisis grupal y evaluación de las mismas. La coordinadora propiciará la participación activa de todos los participantes recomendando este análisis como estilo de trabajo del colectivo de profesores en sus respectivas escuelas para perfeccionar el tratamiento de los contenidos de las diferentes unidades del programa y en particular de los contenidos de la historia local. Tercer Momento: En esta última sesión de trabajo con el grupo se clausuran los talleres. Durante la valoración de lo alcanzado en la tarea debe propiciarse la autovaloración del grupo acerca del cumplimiento o no del objetivo. La coordinadora propiciará la reflexión grupal en torno a la experiencia vivida por los participantes a lo largo de las sesiones provocando una reflexión que profundice en los logros y limitaciones que han presentado a nivel individual y grupal. El análisis estará centrado en la tarea: ¿cómo se sienten con relación a la tarea?, ¿qué aprendizaje se obtuvo?, ¿en qué se creció?, ¿qué mensajes, motivos o dudas nos dejó?, etc. Se aplicará la técnica del PNI para recoger las valoraciones de manera escrita. También la coordinadora aportará sus conclusiones sobre el cumplimiento del proyecto final y la valoración del trabajo grupal. Deberá además transmitir al grupo sus experiencias desde el rol de coordinadora y dar recomendaciones para el trabajo futuro. A manera de despedida y para facilitar que cada miembro del grupo exprese sus vivencias en relación con el trabajo realizado se desarrollará la técnica de cierre conocida como “las tres sillas”. Sus resultados permitirán a la coordinadora valorar el impacto del trabajo grupal en cada uno de sus miembros. Con este balance del trabajo realizado, terminará la vida del grupo, que deberá finalizar con logros en el desarrollo de la tarea, y el crecimiento de los participantes desde lo personal, con el desarrollo de sus individualidades y una postura de independencia con relación al mismo proceso grupal. En este taller final se confirma el método de elaboración conjunta como el más utilizado en los talleres desarrollados. Las formas de control y los medios utilizados son en su mayoría comunes a todos los talleres. Se mide la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y actividades prácticas realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. La evaluación final, oral y escrita, servirá de diagnóstico final para la constatación de la efectividad de los talleres. 2.6 Validación de la investigación En este epígrafe se validan, mediante el criterio de especialistas, de manera integral, los resultados alcanzados por esta investigación en la cual se diseñó una propuesta de talleres metodológicos dirigida a los profesores de Historia en el preuniversitario del municipio Abreus que contribuya a su preparación para integrar los contenidos históricos locales a la historia nacional. Durante la etapa de validación, la autora considera el criterio de Carlos Álvarez de Zayas y asume la validación por el criterio de especialistas, con el propósito de obtener opiniones sobre la elaboración de los talleres metodológicos para la preparación de los profesores de Historia en el preuniversitario y comprobar la calidad de su diseño, tanto en su concepción teórica como en su factibilidad. Para el desarrollo de esta etapa, fueron invitados quince posibles especialistas, a los cuales se les envió la solicitud para mostrar su voluntad de participar, y una encuesta sobre sus datos personales. De los especialistas invitados aceptaron participar doce y se seleccionaron doce, teniendo en cuenta su nivel de competencia, los que se organizaron en tres grupos de la siguiente forma: • Grupo I: Profesores de la Universidad Carlos Rafael Rodríguez. • Grupo II: Profesores del Instituto Pedagógico Conrado Benítez. • Grupo III: Profesores de la Sede Universitaria Pedagógica Por categorías académicas o científicas: 3 Doctores en Ciencias 5 Máster en Ciencias de la Educación 4 Máster en Educación Por categorías docentes: 3 Profesores Titulares 5 Profesores Auxiliares 4 Profesores Asistentes La selección de especialistas se realizó atendiendo a los criterios de competencia, creatividad, disposición para participar, capacidad de análisis y pensamiento lógico así como espíritu colectivista y autocrítico. Para la determinación del nivel de competencia de los especialistas se utilizó la autovaloración de los mismos utilizando la metodología elaborada y aprobada por el Comité Estatal de Ciencia y Técnica de la antigua Unión Soviética, la cual consiste en la determinación del coeficiente k de competencia. (Anexo 8). Una vez seleccionados los especialistas, los cuales mostraron un nivel de competencia alto, (Anexo 9), se elaboró el cuestionario con preguntas cerradas y abiertas (Anexo 10). Cada especialista respondió de forma independiente el mismo, sin la colaboración de otros, para evitar la influencia de uno sobre otro y asegurar así que las opiniones y criterios fueran fruto de sus reflexiones personales. Se les envió la propuesta de talleres metodológicos para la integración de la historia local en el programa de preuniversitario (Anexo 11), solicitando sus criterios respecto al cumplimiento del objetivo propuesto en los talleres metodológicos, la aplicabilidad de las leyes y los principios didácticos para su fundamentación, la factibilidad de los mismos y posibilidades para su implementación en las condiciones actuales en el preuniversitario, su pertinencia e impacto social, así como la importancia de los temas seleccionados y la calidad integral de los mismos. Finalmente se solicitaron las .sugerencias de modificaciones particulares o generales que se estimaran necesarias para su mejoramiento. Para el procesamiento y análisis de la información obtenida se tuvieron en cuenta las respuestas a cada una de las preguntas que aparecen en el cuestionario, así como la coincidencia o no de las mismas, resaltando aquellos criterios que puedan enriquecer la propuesta. Resultados del criterio de especialistas Se recogieron todas las opiniones de los especialistas sobre los talleres metodológicos elaborados en una primera ronda. La autora del trabajo realizó un análisis reflexivo de las mismas y se detallan en el cuerpo de esta tesis las opiniones más relevantes que sirvieron para realizar las modificaciones al diseño inicial. Todos los especialistas coincidieron en que la propuesta de talleres metodológicos cumple con el objetivo y con los propósitos para los cuales fue que elaborada, y otro número considerable de ellos (91,6%) comentaron de manera favorable que la misma responde a los principios de la superación en el contexto del preuniversitario. Coherentemente, 9 de los especialistas (75%) consideró que se favorecerá el proceso de enseñanza aprendizaje de la asignatura Historia de Cuba y el 83,3 % afirmó que contribuye a la preparación de los profesores que enfrentan un modelo pedagógico que hace énfasis en el vínculo de la teoría con la práctica. Es criterio del 91,6 % que el diseño de talleres metodológicos cumple su intención de preparar a los profesores, en temas metodológicos, para contribuir a la integración de los contenidos de la historia local del municipio Abreus al programa de Historia de Cuba que se imparte en el preuniversitario. En cuanto a la aplicabilidad de las leyes y los principios didácticos como sustento para el diseño de los talleres metodológicos la totalidad de los especialistas coincidieron en que el diseño cumple con los mismos. El 75% coincide en que el principio del carácter científico está presente, ya que las actividades docentes desarrolladas en cada taller, tienen un alto nivel de actualización científica. El 83,3% plantea que el principio del carácter consciente y la actividad independiente de los estudiantes y el de la vinculación de lo individual con lo colectivo se precisan a partir de los elementos para la motivación de cada actividad de los talleres en la que se pretende enseñar a aprender a los participantes, además de tener presente la atención a las diferencias individuales sin perder la visión de la integración del colectivo. El 91,6% considera que se potencia muy bien el cumplimiento del principio de la vinculación de la teoría con la práctica, se garantiza el cumplimiento del principio de la sistematicidad de la enseñanza, así como la aplicación del principio de la unidad de lo afectivo y cognitivo, de manera que se logra tanto una formación humanística como científica; o sea, que se desarrollan y potencian tanto las capacidades, como los sentimientos y convicciones, de forma tal que el profesional sienta que lo que aprende es necesario para el ejercicio de sus funciones docentes y se convierta, por esta razón, en un motivo de aprendizaje constante. El 75% de los especialistas plantean que el principio de la asequibilidad de la enseñanza se cumple, donde la complejidad de las tareas va aumentando gradualmente, de manera que constituye un elemento esencial para organizar la actividad cognoscitiva y es un elemento muy favorable en el diseño. Respecto al cumplimiento de las leyes de la didáctica, los especialistas están de acuerdo en que se ponen de manifiesto ya que se hace evidente la relación de los contenidos a enseñar con las necesidades sociales de la escuela cubana en el contexto de la superación metodológica de los docentes. Del mismo modo, la segunda ley: la educación a través de la instrucción, se aprecia en el programa de talleres metodológicos ya que se transmiten valores y se influye a través de cada curso en la formación de las cualidades de los profesores, mientras se instruye. En lo relacionado con la factibilidad del diseño de talleres metodológicos, el 75% de los especialistas respondieron que es factible, ya que puede desarrollarse en el modelo de formación actual, en el contexto de las transformaciones de la educación media superior. En torno a esto, el 25% señala que las insuficiencias respecto a la bibliografía pudieran limitar en alguna medida la obtención de información histórica científica, pero no impedir la ejecución de los talleres y el alcance de su objetivo general pues en cada municipio existe una bibliografía mínima para abordar los temas tratados. De otra parte, el presente trabajo viene a enriquecer esta bibliografía y debe convertirse en impulsor de la investigación historiográfica local. Los especialistas 7, 9 y 12 comentaron “en los casos en que no exista una bibliografía impresa amplia o se dificulte el acceso a intranet, el docente pudiera realizar una selección de materiales y confeccionar un dossier para el trabajo en cada taller y ubicar los mismos en las máquinas y bibliotecas de las escuelas”, elemento que se tuvo en cuenta para el rediseño. En lo referente a la necesidad de superación de los profesores de Historia, el 100% coincide en que sí es oportuno el diseño de talleres para este fin, por responder a una necesidad actual que enfrenta la enseñanza de esa asignatura en todos los niveles de educación dentro del territorio. El 83,3% de los especialistas consideran que los talleres son aplicables en las condiciones actuales y que tienen una elevada pertinencia e impacto social. Sólo el 16,6 % opina que no lo es, por cuanto consideran que en la enseñanza preuniversitaria en el territorio no existen los recursos humanos con la adecuada preparación para la impartición y dirección de los talleres, entiéndase profesores capacitados en historia regional y local que estén dispuestos y tengan posibilidades, no obstante sugieren que se solicite ayuda en tal sentido a la Universidad Carlos Rafael Rodríguez y el Instituto Pedagógico Conrado Benítez, lo que no solamente garantizará la calidad del proceso sino que contribuirá a la integración del profesorado en todas las enseñanzas, incluida la superior, en el empeño de sacar a la luz la historia local y fomentar su conocimiento y divulgación. El 83,3% coincidió en que los temas seleccionados para el diseño de superación tienen importancia ya que el sistema de conocimientos que abordan son esenciales para el desarrollo adecuado de la enseñanza de la historia y sobre todo porque responden a las necesidades de superación de los profesores. Con relación a esto último, los especialistas 1, 2, 4, 5, 7, coincidieron en “la selección de los temas y contenidos a abordar, a partir de un diagnóstico, le imprime un carácter estratégico a la concepción de los talleres”. El 75 % los consideran novedosos y resaltan los especialistas 3,5, 6 y 7, de forma coherente, que la organización de las necesidades es una manera muy oportuna para el diseño posterior de las actividades de cada taller. En lo referente a la calidad integral de los talleres, todos coincidieron en que, a pesar de algunos de los comentarios realizados para su perfeccionamiento, los mismos poseen la calidad óptima para su implementación porque responden integralmente a las políticas educativas actuales, son una solución a los nuevos retos y permiten la continuidad del proceso docente en el preuniversitario en el municipio Abreus. Los especialistas consultados realizaron las siguientes sugerencias: • Consideraron que se debían declarar y tener en cuenta los antecedentes para la proyección de los talleres 7 de los especialistas, el 58,3 del total consultado. • De ellos, 8 representando el 66,6%, propusieron agregar un nuevo taller para tratar en el mismo la utilización del museo como sistema de medios que favorece la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba, argumentando que es el medio más utilizado y que existen insuficiencias en cuanto a las alternativas metodológicas que adoptan los docentes para su uso. Proponen como tema para este taller: Consideraciones particulares sobre el trabajo docente en el museo, como forma de organización del proceso docente-educativo que posibilita la integración de la historia local. • El 58,3 %, representado por 7 de los especialistas, sugirieron que el número de horas propuesto para las sesiones de talleres debe ser flexible en correspondencia con el resultado del diagnóstico y las necesidades de los profesores. • Opinaron 6 de los especialistas, el 50% de ellos, que deben abordarse las etapas del proceso de enseñanza grupal en el que se inscriben los talleres y los diferentes momentos concebidos para su desarrollo. • A la necesidad de incluir los métodos de enseñanza aprendizaje utilizados en los talleres se refirieron 8 especialistas, el 66, 6% de la totalidad. • Indicaron acotar en cada taller la bibliografía específica a utilizar para la realización de las actividades de estudio independiente 10 especialistas, el 83,3 % de los consultados. Una vez considerados estos criterios, que fueron aceptados y procesados por la autora, la propuesta de talleres metodológicos se reformuló y envió nuevamente a este grupo de evaluadores los cuales no realizaron otras sugerencias y enfatizaron de común acuerdo en la calidad, pertinencia y factibilidad de los talleres, dejando finalmente conformada la propuesta que se incluye en el informe escrito de la investigación. ________________________________________________________Conclusiones Una vez concluido el diseño de la propuesta de talleres metodológicos para contribuir a la preparación de los profesores y lograr la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario, se pudo concluir que: • La revisión de la bibliografía consultada posibilitó, a partir del análisis de la concepción de la enseñanza de la Historia en la educación cubana, reafirmar que el estudio de la historia local constituye una exigencia didáctica básica para la estimulación del aprendizaje, el pensamiento y la formación de valores entre los estudiantes, además de conformar el fundamento teórico para llevar adelante esta investigación. • El diagnóstico permitió conocer que existen insuficiencias vinculadas a la integración de la historia de la localidad durante el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba en el preuniversitario. • La propuesta diseñada esta dirigida a resolver estas insuficiencias mediante la implementación de talleres que, a partir de las necesidades constatadas, contribuyan a la preparación metodológica de los docentes para optimizar el proceso docente educativo. • La utilidad y pertinencia de los talleres se sustenta en el criterio de especialistas seleccionados, los cuales valoran como muy adecuada la propuesta de talleres metodológicos. ____________________________________________________Recomendaciones Como recomendaciones de la investigación se sugiere: • Implementar la propuesta de talleres metodológicos en la preparación de los profesores de Historia en el preuniversitario. • Enriquecer los criterios de validación de la efectividad de la aplicación de los talleres metodológicos a partir de su aplicación práctica. • Estimular el desarrollo de investigaciones relacionadas con la historia local y su integración al proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba. __________________________________________________________Bibliografía Abreus Ponvert, Yainara. 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La Habana: Pueblo y Educación. ________________________________________________________Anexo 1 Entrevista a profesores Objetivo: Constatar el grado de preparación de los docentes para establecer el vínculo de la historia local a la nacional. Estimado profesor: Se esta realizando una investigación con el objetivo de conocer la preparación que posee el profesor de la asignatura Historia de Cuba para la insertar la historia local en sus clases, por lo que se necesita su cooperación al responder con sinceridad la siguiente entrevista. Ficha Técnica: Nombre y apellidos:…………………………………………………………….. Centro de trabajo:………………………Municipio…………….Edad:…… Años experiencia en la docencia:…… Guía: 1-¿Considera usted necesaria la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba que imparte? ¿Por qué? 2- ¿Se siente satisfecho con su preparación para integrar la historia local en las clases de Historia de Cuba? ¿Por qué? 3-¿Recibe orientaciones especializadas para prepararse en la inserción del contenido de historia local al programa de Historia de Cuba? 4-¿Realiza actividades en sus clases, que permitan que sus estudiantes conozcan la historia de su localidad? ¿Cuáles? 5-¿Qué dificultades encuentra para insertar la historia local en las clases de Historia de Cuba? 6-¿Qué sugerencias brindaría usted para lograr la inserción de la historia local en las clases de Historia de Cuba? ________________________________________________________Anexo 2 Encuesta a profesores Objetivo: Comprobar el grado de preparación de los profesores que imparten Historia de Cuba para la integración de la historia local. Estimado profesor: En la actualidad se está realizando una investigación acerca de la vinculación de las temáticas de la historia local al programa de Historia de Cuba que usted imparte, agradecemos de antemano su más sincera colaboración en las respuestas que ofrezca a las preguntas que a continuación se realizan. Datos del docente: Nombre del docente: _______________________________ Licenciado: ______ En formación: _________ Categoría docente: _____________________ Título científico o académico: _________________________ Años de experiencia laboral: _______ Cuestionario 1. En las clases de Historia de Cuba inserta los elementos de historia local: a) ___ frecuentemente b) ___ ocasionalmente c) ___ pocas veces 2. La información que necesita para preparar las temáticas de historia local con sus alumnos la obtiene en: a) ___Libro de texto de la asignatura b) ___Museo. c) ___Software educativo. d) ___Sitios Web e) ___Biblioteca. f) ___Periódicos y revistas 3. Cuando necesita una información determinada de la localidad: a) ___la localiza con mucha facilidad. b) ___la localiza con alguna dificultad c) ___la localiza con mucha dificultad d) ___a veces no la localizo. 4. Las principales dificultades que tienes durante la preparación de clases donde integras la historia local están relacionadas con: a) ___no domino el contenido b) ___no estoy preparado para darle tratamiento metodológico c) ___tengo dificultades para obtener las informaciones que necesito. d) ___otras. 5. Para resolverlas usted utiliza vías como: a) ___la preparación metodológica en el departamento. b) ___la autopreparación c) ___otras. ________________________________________________________Anexo 3 Guía para la observación a las actividades docentes Objetivo: Constatar la efectividad de las clases de Historia de Cuba considerando la integración de la historia local durante su desarrollo. Datos Generales. Escuela: __________________________ Municipio: Provincia: ___________ Grado: ____ Grupo: ____ Matrícula: ____ Asistencia: Asignatura: _____________________ Tema de la clase: __________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________________________ Forma de organización del proceso: _____________________________________ Datos del docente: Nombre del docente: _______________________________ Licenciado: ______ En formación: _________ Categoría docente: _____________________ Título científico o académico: _________________________ Otros: Instancia que realiza la observación: _______________________________ Nombre, cargo y categoría del observador: ____________________________ _______________________________________________________________ Indicadores a evaluar B R M 1. Correcta derivación a partir del objetivo de la clase, de los objetivos relacionados con el material histórico local. 2. El profesor selecciona adecuadamente los contenidos histórico – locales a desarrollar. 3. Integra durante las clases los elementos de la historia local de manera coherente y lógica. 4. Posee dominio del contenido que imparte. 5. Se utilizan métodos y procedimientos que promueven la búsqueda reflexiva, valorativa e independiente del conocimiento histórico local. 6. Establece habilidades correctas para el tratamiento del contenido histórico-local. 7. Utiliza variados medios de enseñanza en correspondencia con la vinculación de la historia local que favorecen un aprendizaje desarrollador. 8. Logra una correcta motivación que permita desarrollar entre los alumnos el interés por el conocimiento de la historia local. 9. Se aprovechan las potencialidades de la historia local para la formación integral de los alumnos, con énfasis en la formación de valores como piedra angular en la labor político-ideológica. 10. Orienta actividades durante la clase para vincular la historia local con la historia nacional. 11. Orienta actividades independientes relacionadas con el estudio de la historia de la localidad. Evaluación general de la clase La categoría evaluativa final de la clase será otorgada si se cumple que: Bien: Cuando todos los indicadores sean evaluados de Bien y no se otorguen calificaciones invalidantes (Mal) en ninguno de ellos, pudiendo ser aceptada la categoría de Regular en uno de los indicadores. Regular: Cuando la mayoría de los indicadores sean evaluados de Regular, aunque a algunos se les otorgue otra categoría, considerando afectado parcialmente el cumplimiento del objetivo a evaluar. Mal: Cuando la mayoría de los indicadores sean evaluados de Mal, aunque a algunos se les otorgue otra categoría, considerando afectado el cumplimiento del objetivo a evaluar. ________________________________________________________Anexo 4 Resultados de la observación a clases. Profesores Clases observadas Bien Regular Mal 1 2 1 1 2 1 1 3 2 1 1 4 3 1 2 5 2 1 1 6 3 1 2 7 1 1 8 3 1 2 9 2 2 10 2 1 1 11 2 2 12 3 1 2 Total 26 6 7 13 Resultados de evaluación por indicadores observados Indicadores evaluados % Bien 32,2 Regular 26,9 Mal 40,9 ________________________________________________________Anexo 5 Guía para la revisión de documentos Objetivos: Evaluar la integración de la historia local en los documentos rectores del trabajo metodológico en el preuniversitario. Documentos a revisar: 1- Programa 2- Orientaciones metodológicas. 3- Libro de texto. 4- Cuaderno de actividades. 5- Plan de clases. 6- Libreta de los estudiantes. Contenidos a valorar durante la revisión a) Orden y limpieza del documento. b) Derivación de los objetivos. c) Adecuada determinación del contenido histórico local a integrar. d) Precisión de las habilidades. e) Número de veces que se inserta la historia local. f) Formas de vinculación que utiliza. g) Elaboración de ejercicios relacionados con la historia local. h) Momentos de orientación, ejecución y control de los ejercicios de vinculación. i) Valoración del observador acerca de la calidad del documento. ________________________________________________________Anexo 6 Técnicas participativas propuestas para ser utilizadas en los talleres. (Implementación de las técnicas para la facilitación de la dinámica grupal expuestas por Bermúdez Morris y coautores en el texto Dinámica de grupo en educación: su facilitación.) Objetivos: Contribuir a la eficacia de los talleres y al alcance del objetivo propuesto en cada uno de ellos. Taller No.1 Presentación por parejas Objetivo: Permitir a los miembros del grupo, incluida la coordinadora, presentarse y conocerse desde diferentes perspectivas. Animar la dinámica de grupo creando un ambiente de relajación. Sentar las bases para comenzar el trabajo grupal. Procedimiento: La coordinadora indica que va a realizar una presentación por parejas y que estas deben intercambiar determinado tipo de información de interés para todos, por ejemplo: nombre, procedencia, interés por la actividad a desarrollar, expectativas, etc. Pasos a seguir: a) Formar las parejas. b) Durante algunos minutos las parejas intercambian la información solicitada. c) Presentación en plenario, donde cada cual presenta a su pareja. Taller No.2 Palabras claves: Objetivo: Sintetizar o resumir las ideas de los participantes en el taller acerca de la importancia del conocimiento de la Historia en la formación de las nuevas generaciones. Procedimiento: a) Se pide a cada participante la lectura de un texto (fragmento de discurso de Fidel donde se refiere a la importancia del conocimiento de la historia para la formación de las nuevas generaciones). b) Se solicita a los participantes que seleccionen las palabras que consideren claves para la comprensión de su significado. c) Luego se realiza una breve reflexión en torno a lo que cada palabra significa para los participantes. La utilización de esta técnica favorece el proceso de síntesis del pensamiento. Taller No. 3 Palabras claves Objetivo: Evaluar la actividad desarrollada en la sesión. Procedimiento: Al concluir la sesión de trabajo la coordinadora pide a los participantes que expresen en una palabra su criterio valorativo sobre la misma. Posteriormente la coordinadora tomará nota de los aspectos de interés que contribuyan al perfeccionamiento de los talleres. Taller No.5 Lluvia de ideas Objetivo: Conocer las ideas o criterios que cada uno de los participantes tiene sobre el tema de la autopreparación para integrar la historia local con el fin de llegar colectivamente a conclusiones comunes. Procedimiento: a) Se plantea la pregunta encaminada a determinar cuáles son las mayores dificultades que encuentran los profesores durante su autopreparación para integrar la historia local al programa de Historia de Cuba. b) Cada participante debe decir al menos una idea. c) Mientras los participantes van diciendo sus ideas la coordinadora anota en pizarra. d) Al finalizar se obtendrán conjuntos de ideas que indican donde se concentran la mayoría de las opiniones del grupo. Taller No.7 Esto me recuerda… Objetivo: Lograr la concentración del grupo en el tema a introducir. Procedimiento: a) Todos los participantes se sientan en círculo incluyendo el facilitador. Este último recuerda, en voz alta, el momento de su vida en que decidió ser maestro y sus intenciones de llegar a ser un buen profesional de la educación. b) Comenzando por la derecha (o por la izquierda), el resto de los participantes manifiesta en voz alta los recuerdos que esta reflexión suscita en cada uno de ellos c) Quien tarde más de cuatro segundos en responder sale del ejercicio. Taller No.8 Cadena de asociaciones Objetivo: Analizar las diferentes experiencias e interpretaciones sobre el museo a partir de las experiencias concretas de los integrantes del grupo. Procedimiento: a) Se escoge la palabra museo. b) Se pide a los compañeros que la asocien con otras palabras que para ellos tienen algún tipo de relación. c) La coordinadora va anotando las diferentes relaciones que los participantes han dado. d) Luego se discute por qué han relacionado esa palabra con la otra, mostrándose las relaciones en un esquema lógico en pizarra. Taller No.9 Técnica de PNI (Positivo, Negativo e Interesante) Objetivo: Conocer las evaluaciones del grupo en cuanto a los aspectos positivos, negativos e interesantes que caracterizaron al grupo de sesiones en general. Procedimiento: En este caso se aplica en la sesión de taller final. Pasos a seguir: a) Se entrega una hoja de papel a cada miembro del grupo. b) Se orienta que cada uno, de forma individual, sin consultar con nadie, escriba lo que ha encontrado de positivo, de negativo y de interesante en los talleres metodológicos. c) Se recogen las hojas una vez llenas. d) Se organizan en equipos para resumir la información obtenida. b) Se exponen en plenario las conclusiones con ayuda de la pizarra. Técnica de cierre “las tres sillas” Objetivo: Permitir a cada uno de los participantes expresar sus vivencias en relación con el trabajo realizado grupalmente. Posibilita a la coordinadora valorar el impacto y la repercusión afectiva del trabajo grupal en talleres. Procedimiento: Se recomienda para ser utilizada en la sesión final después de que el grupo haya hecho una evaluación del trabajo realizado, del cumplimiento de los objetivos, etc. Pasos a seguir: a) Se colocan tres sillas una al lado de la otra. Se plantea al grupo que cada uno debe sentarse sucesivamente en la silla y expresar sus vivencias. En la primera silla se expresa: “cómo llegué”, en la del medio se refiere a: “cómo me sentí durante los talleres”, y la tercera silla es “cómo me voy”. b) Cada uno va pasando por las sillas y expresando sus vivencias. ________________________________________________________Anexo 7 Propuesta de adecuaciones al programa de Historia de Cuba de 12mo. Grado en la enseñanza preuniversitaria en Abreus para la integración de la historia local. Objetivos: Definir los contenidos histórico-locales que pueden integrarse a la historia nacional en el Programa de 12mo grado. Dentro del sistema de contenidos. Unidad V 1. Caracterización política y económico – social de la localidad de 1952 a 1956. 2. La constitución del M-26-7 en Abreus. Incremento de la actividad de las masas abreuenses hacia 1956. 3. El levantamiento armado del 5 de septiembre de 1957 en Cienfuegos. Su repercusión en Abreus. 4. Papel de las principales organizaciones de lucha en el territorio durante el período de la guerra revolucionaria. Figuras destacadas. 5. Panorama de la cultura, la ciencia y la educación en Abreus durante la década del 50. Unidad VI 1. Establecimiento del poder revolucionario en Abreus. 2. Las primeras medidas revolucionarias. Su aplicación en el territorio. 3. La Ley de Reforma Agraria en Abreus 4. Fundación de las MNR, el PCC y las organizaciones de masas sociales en nuestro municipio 5. La defensa de los principios y la obra de la revolución. Abreus en Girón y en la Campaña de Alfabetización. Figuras destacadas. 6. Participación de los abreuenses en misiones de colaboración internacionalista 7. Panorama del desarrollo de la cultura, la ciencia y la educación en Abreus a partir del triunfo de la revolución hasta la actualidad. Dentro de las orientaciones metodológicas por unidades. En la Unidad V se aborda como primera temática la situación revolucionaria creada en Cuba hacia 1953 a raíz del golpe de estado dado por Batista. Sugerimos se trabaje por el docente la situación económica, social y política de la localidad destacando los graves problemas que la aquejaban. Siguiendo la periodización de esta etapa se vinculará la constitución del Movimiento 26 de julio en Abreus mediante la orientación de ejercicios de vinculación como actividad independiente, que pueden materializarse en: -Visita a tarja conmemorativa. -Búsqueda de nueva información sobre la tarja visitada para lo cual podrá consultar el Museo Local o el Sitio Web Abreus, su historia. Luego de una oportuna exposición del contenido, siempre siguiendo el criterio de lo local como reflejo de lo nacional, pueden orientarse actividades que socialicen la vinculación, es decir, entrevistas, conversatorios y otras que permitan a los estudiantes conocer de primera mano la significación de las acciones del 26 de julio, el conocimiento en la localidad de “La historia me absolverá” , el papel de las masas populares y de las principales organizaciones de lucha, así como de las figuras más destacadas en este nuevo período revolucionario. Especial atención se prestará al abordar los hechos relacionados con el levantamiento armado en Cienfuegos, teniendo en cuenta el criterio macro-local de extensión geográfica para el tratamiento de lo local, así como otros vínculos que demuestran la relación de figuras municipales con estos acontecimientos. La caracterización económica, política y social de la comunidad en la década del 50 servirá para ejemplificar la panorámica nacional que deberá exponer el profesor. Una actividad orientada sobre la base de visita al Museo y elaboración de un resumen caracterizador por parte de los alumnos puede resultar una forma de evaluación de este contenido. En la Unidad VI se abordan los contenidos relacionados con el período del poder revolucionario los cuales por su relativa cercanía histórica ofrecen un sinnúmero de posibilidades para su vinculación. Se recomienda derivar ejercicios para los sistemas de clases en correspondencia con las temáticas que sugerimos. El docente debe priorizar no sólo aquello que deberá exponer sino fundamentalmente las posibilidades que tendrán los alumnos para autoinvestigar aspectos locales. En cuanto a las formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia de Cuba que posibilitan la vinculación con la historia local estas comprenden la clase, el trabajo docente en el museo, la excursión de temática histórico-docente, el trabajo con tarjas y monumentos, el trabajo en bibliotecas, seminarios, debates, conversatorios y otras. Deben explotarse los medios ya conocidos e incorporar el uso de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones como medios de enseñanza de la historia local. Dentro de la orientación bibliográfica. Recomendamos la consulta de: -Sitio Web Abreus, su historia, elaborado por el Lic. Olofi Coterón Calvo. -Sitio Web Juraguá y su historia, elaborado por la Lic. Luisa M. Vicente Vázquez. -Historia del período neocolonial en Abreus. Lic. Rafael Espinosa Aramendia. En formato digital. -Algunas consideraciones en torno a la historia local del Municipio Abreus. Lic. Juan Carlos Ibáñez Terry. En formato digital. -Abreus entre 1959 y 1961. Situación económica, política y social. Reina Águila Pérez. En formato digital. -La fundación del Movimiento 26 de Julio en Abreus. Lic. Antonio Causilla. En formato digital. -La mujer en el sector educacional en Abreus de 1902 a 1959. Lic. Ilvis Quintana. _________________________________________________________Anexo 8 Encuesta para la determinación de la competencia. Estimado Profesor(a): Usted ha sido seleccionado para participar como especialistas en la presente investigación, atendiendo a su experiencia, conocimientos técnicos y su alta maestría pedagógica. Le solicitamos toda su cooperación, que confiamos de antemano que será seria y activa, para poder valorar la propuesta que se ha elaborado en el marco del presente trabajo, el que responde a la obtención del grado de Máster en Educación. Si está de acuerdo con nuestra petición le pido que complete el formulario que se anexa a esta carta. Muchas Gracias DATOS GENERALES Nombres y Apellidos ____________________________________ Institución donde labora: _________________________________ Título Universitario: _____________________________________ Especialidad: __________________________________________ Cargo o responsabilidad: _________________________________ Años de experiencia: ____________________________________ Título Académico o Grado Científico: ________________________ CUESTIONARIO 1. Marque con una cruz (x), en una escala creciente de 1 a 10, el valor que se corresponde con el grado de conocimiento e información que tiene sobre el tema objeto de investigación. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 2.- Realice una autovaloración, según la tabla siguiente, de sus niveles de argumentación o fundamentación sobre el tema objeto de investigación. Fuentes de argumentación Alto Medio Bajo Análisis teóricos realizados por usted sobre el tema que se presenta Experiencia alcanzada en su accionar docente en este tema Trabajos consultados de autores nacionales referente al tema presentado Trabajos consultados de autores extranjeros referente al tema presentado Su propio conocimiento del estado del problema Su intuición respecto al tema ________________________________________________________ Anexo 9 Resultados de la determinación del nivel de competencia de los especialistas Especialista Kc. Ka K 1 1,0 1,0 1,0 2 0,9 1,0 0,95 3 0,9 0,7 0,8 4 1,0 1,0 1,0 5 0,8 0,9 0,85 6 1,0 0,8 0,9 7 0,7 1,0 0,85 8 0,8 0,9 0,85 9 0,8 1,0 0,9 10 0,9 1,0 0,95 11 0,8 0,9 0,85 12 1,0 0,9 0,95 Kc.: coeficiente de conocimiento o información que tiene el especialista en relación con el tema objeto de estudio Ka: coeficiente de argumentación o fundamentación de los criterios del especialista K: índice de competencia Fórmula para determinar el índice de competencia K Debe cumplirse que 0,25 ? K ? 1,0. Para 0,5 ? K < 0,8 se considera que el grado de conocimientos es medio y para 0,8 ? K ? 1,0 se considera alto. _______________________________________________________Anexo 10 Encuesta para recoger las opiniones de los especialistas Estimado (a) colega: Después conocer su disposición para participar como parte del grupo de especialistas que tendrá a su cargo la valoración de la pertinencia y efectividad del diseño de talleres metodológicos, le hacemos llegar el cuestionario que deberá completar sobre la base de sus criterios de especialista. Es oportuno que usted analice detenidamente la propuesta y emita sus valoraciones sobre los fundamentos didácticos de la misma a partir de las necesidades formativas de los profesores de Historia de Cuba en torno a la metodología para integrar la historia local al contenido que imparten, para lo que le solicitamos tenga presente el logro del objetivo propuesto, el cumplimiento de las leyes de la didáctica y de los principios didácticos, la factibilidad del diseño, la pertinencia e impacto social de la misma, importancia, suficiencia y calidad de los temas seleccionados, la transferibilidad del diseño y las sugerencias de modificaciones generales o particulares, si fuera necesario. Tenga presente que sus valoraciones serán tomadas muy en cuenta para emitir un criterio definitivo acerca del valor científico y metodológico del trabajo realizado. ¡Muchas Gracias! Cuestionario: 1. ¿Considera que el diseño de los talleres metodológicos para integrar la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario permite desde su concepción el logro del objetivo propuesto para el mismo? Sí _____ No _____ ¿Por qué?______ 2. ¿Se aprecia el cumplimiento de los principios didácticos en el aprendizaje de los conocimientos y habilidades para la docencia en la propuesta de talleres metodológicos para la preparación de los profesores de Historia en cuanto a la integración de la historia local? Sí _____ No _____ ¿Por qué?______ 3. ¿Considera que el diseño de los talleres metodológicos para la preparación de los profesores de Historia en el preuniversitario permite desde su concepción el cumplimiento de las leyes de la didáctica? Sí _____ No _____ ¿Por qué?______ 4. ¿Cree que la forma en que se desarrollará la propuesta es factible en las condiciones actuales? Sí_____ No _____ ¿Por qué?______ 5. ¿Para usted, la propuesta responde a una necesidad actual de superación de los profesores de Historia en el preuniversitario? Sí_____ No _____ ¿Por qué?______ 6. ¿Considera usted que la propuesta de talleres metodológicos es aplicable en las condiciones actuales de la enseñanza preuniversitaria a partir de su pertinencia e impacto social? 7. Sí _____ No _____ ¿Por qué?______ 8. ¿Considera usted que de los temas seleccionados para la realización de los talleres metodológicos propuestos tienen importancia? Sí_____ No _____ ¿Por qué?______ 9. ¿Considera que la propuesta de talleres metodológicos tiene calidad de manera integral? Sí_____ No _____ ¿Por qué?______ _______________________________________________________Anexo 11 Primera propuesta enviada a los especialistas En esta investigación los talleres se asumen como una vía de preparación para los profesores de la asignatura Historia en la enseñanza preuniversitaria en Abreus, como forma organizativa para este fin, que asegure un espacio para el debate y la reflexión entre los profesores participantes, lo que de hecho constituye una eficaz forma para elevar el nivel profesional. En ellos se enseña a pensar activamente, a escuchar de manera inteligente, a establecer la comunicación sobre la base de la cooperación y el intercambio, aprovechando al máximo las experiencias de todos con el fin de transformar condiciones de la realidad. Constituyen un espacio idóneo para formar, desarrollar y perfeccionar hábitos, habilidades y capacidades que le permitan al profesor operar con el conocimiento y al transformar el objeto, transformarse a sí mismo. En todos los talleres la preparación de los profesores está dirigida a alcanzar una actualización metodológica, sin excluir los componentes didácticos y científico investigativos, respecto al conocimiento de la historia local. Como características generales de la propuesta de talleres se pueden resumir: Título: Talleres metodológicos para integrar la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario. Objetivo general: Contribuir a la preparación de los profesores para la integración de la historia local al programa de Historia de Cuba en el preuniversitario. Estructura: Para la elaboración del diseño de la propuesta de talleres la autora consideró inicialmente ocho talleres, con dos horas de duración durante las cuales se desarrollará la vinculación entre los aspectos teóricos y prácticos del tema, con el siguiente formato para cada uno de los mismos: • Tema. • Objetivos. • Contenidos. • Orientaciones metodológicas. • Bibliografía. En el Plan temático se incluyeron los siguientes temas: 1. Introducción. 2. El estudio de la historia local: una exigencia didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. 3. Principales formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. 4. Análisis metodológico del Programa de Historia de Cuba 12mo. Grado. Precisión de las potencialidades que ofrece para integrar la historia local. 5. La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. 6. La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. 7. La derivación de ejercicios de vinculación de la historia local y nacional para los sistemas de clases en el programa de Historia de Cuba. 8. Conclusión de los talleres: diagnóstico final y valoración de las actividades. Resulta importante destacar que el taller no suplanta ninguna de las formas tradicionales del sistema de trabajo metodológico, al contrario, se integra de manera armónica, viniendo a complementar en muchos casos estas formas tradicionales con el fin de potenciar conocimientos metodológicos. A continuación se expone el desarrollo de las actividades en los talleres. Presentación de los talleres metodológicos Taller 1 Tema: Introducción. Objetivos: Proponer la base orientadora de las actividades a desarrollar. Incentivar las expectativas de los participantes respecto a los talleres. Contenidos: Presentación de los talleres: Temas y contenidos objeto de estudio. Necesidad e importancia de los mismos. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Se ofrecerá la bienvenida a los profesores participantes que trabajarán juntos durante las diferentes sesiones. Se presentarán ante el grupo a partir de sus datos personales, para darse a conocer. De esta manera comenzarán las interrelaciones entre los miembros del grupo y entre estos y la conductora, quien también se presentará. Se propiciará que los miembros del grupo reflexionen en torno a sus experiencias grupales sobre: qué es un grupo, a qué grupo han pertenecido con anterioridad, cómo funcionaban, cuáles eran sus metas, qué les reportó. Desde estos esquemas grupales referenciales, se deberá formar un nuevo esquema que se adecue a la situación del grupo actual, a partir de las expectativas individuales: qué esperan del grupo, qué metas desean alcanzar, qué situaciones esperan encontrar, qué vivencias desean experimentar. Este nuevo esquema se logrará totalmente a lo largo del proceso grupal, pero deberá comenzar a formarse en esta primera sesión de trabajo. Segundo Momento: A partir de las expectativas individuales, los participantes deberán definir con claridad los objetivos y las metas que tratarán de alcanzar. Se presentará el proyecto de talleres metodológicos según sus objetivos y temáticas. En forma participativa se realiza el encuadre del trabajo en grupo que deberá contener: a) Elaboración del objetivo que se propone alcanzar el sistema de talleres metodológicos. b) Precisar la metodología de trabajo: trabajo cooperativo en equipos. c) Precisar las funciones y responsabilidades de la conductora, de los registradores y de los miembros del grupo. d) Puntualizar los instrumentos y los recursos con los que se cuenta para trabajar. e) Elaboración de las normas de trabajo en grupo: f) Puntualizar el número de sesiones efectivas de trabajo, el tiempo de duración de las sesiones y el horario. g) Puntualizar el porcentaje de asistencia necesario para permanecer en el grupo. h) Precisar los controles de asistencia al grupo. i) Se orienta la actividad final para la cual proponemos la exposición de una clase por equipos donde se demuestre la implementación de los conocimientos adquiridos. Presentación del proyecto de talleres metodológicos según sus objetivos y temáticas. Tercer Momento: Se solicitará a los integrantes del taller que expongan criterios y sugerencias para el posterior desarrollo de los mismos. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, a manera de retroalimentación y contribución al desarrollo exitoso de lo planificado. La conductora informará sobre el tema a estudiar y las actividades que deben prepararse para el próximo taller. Se distribuirán las actividades por equipos previamente seleccionados considerando el criterio de los participantes en cuanto a afinidad y posibilidades para el desarrollo del trabajo cooperativo. Pueden servir como medios de enseñanza la pizarra, computadora, tarjetas auxiliares, etc. Se utilizará como formas de control la valoración de la calidad de los debates y de las exposiciones realizadas individualmente. La evaluación será sistemática a partir del estímulo permanente a la expresión y al intercambio de criterios. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y realiza un resumen valorativo acerca de las temáticas que a continuación te proponemos: Equipo No.1: La importancia del estudio de la historia local y de su integración a la historia nacional. Equipo No.2: La evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba. Equipo No. 3: Conceptualización de localidad e historia local. Taller 2 Tema: El estudio de la historia local: una exigencia didáctica en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. Objetivo: Explicar la importancia del estudio de la historia local y la necesidad de su integración a la historia nacional. Contenidos: Exigencias didácticas que contribuyen a la estimulación intelectual y a la formación de valores en el aprendizaje de la Historia. Importancia del estudio de la historia local en el proceso de enseñanza aprendizaje de la historia patria. La evolución de la enseñanza de la historia local en Cuba. Conceptos de localidad e historia local. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Al comenzar la sesión es conveniente que la conductora prepare al grupo psicológicamente para el trabajo que se va a reali¬zar. Por eso la primera tarea deberá estar dirigida a crear un ambiente de distensión y armonía, centrando la atención de los participantes en la actividad grupal. Para este fin la conductora podrá utilizar alguna técnica de caldeamiento o animación, como por ejemplo la palabra clave, proponiendo para ello la lectura de un fragmento de discurso de Fidel donde se refiere a la importancia del conocimiento de la historia para la formación de las nuevas generaciones y pidiendo a los participantes que seleccionen las palabras claves del texto, a partir de lo que se facilitará el diálogo. A continuación se presentarán el tema y objetivos de estudio durante la sesión del taller. Segundo Momento: Los equipos designados expondrán las actividades de autopreparación realizadas. Es conveniente desarrollar, a partir de la exposición de las características que deben reunir las clases de Historia, una valoración acerca de las principales insuficiencias identificadas en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la asignatura desde de la experiencia profesional individual de los participantes. Para abordar la importancia del estudio de la historia de la localidad pueden explotarse además las experiencias personales acerca de la motivación hacia el conocimiento de la Historia considerando anécdotas y comentarios conocidos en los ámbitos familiares y relacionados con la historia local. Se sugiere que se trabaje en la definición de los conceptos de localidad e historia local a partir de diferentes autores y se asuman posiciones al respecto. El grupo trabaja fundamentalmente para enriquecer la temática en cuestión, profundiza en ella, elabora ideas, a partir de la realización de técnicas dinámicas. Luego de escuchar los aspectos ampliados en plenaria por los participantes en el taller, se podrán realizar conclusiones parciales acerca de cada uno de los elementos estudiados. Tercer Momento: En esta fase los miembros del grupo expresan sus sentimientos y reflexiones en torno a la temática trabajada, y se elaboran conclusiones generales a partir del debate grupal. Es importante que la conductora se retroalimente y tome en cuenta cómo se ha desarrollado el trabajo, pidiendo a los participantes sus valoraciones: qué sintieron, qué les reportó la sesión y cuánto aportó a la meta grupal. Se informan también los resultados de la evaluación de la actividad, que preferentemente debe ser autoevaluada por los participantes. La conductora podrá dar sus conclusiones sobre lo sucedido en el grupo y motivar la sesión posterior. Se precisan las cuestiones fundamentales que no deben faltar en las anotaciones que se recojan como incidencias del desarrollo de la actividad. Pueden servir como medios de enseñanza la pizarra, computadora, tarjetas auxiliares, etc. Se utilizarán como formas de control la valoración de la calidad de los debates y de las exposiciones realizadas individualmente. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará además de manera colectiva. Es importante fomentar la autoevaluación de los participantes considerando el valor educativo de esta modalidad. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y elabora una exposición acerca de las temáticas que a continuación te sugerimos: Equipo No.1: Formas y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Equipo No.2: Criterios para seleccionar el contenido histórico local a vincular. Se sugiere el apoyo de algún medio gráfico durante la exposición. (Esquema lógico, pancarta, power point, etc.) Taller 3 Tema: Principales formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje y vías para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Objetivo: Ejemplificar las formas y vías que pueden utilizar los docentes para la integración de los contenidos histórico – locales durante las clases de Historia de Cuba. Contenidos: Formas de organización del proceso de enseñanza aprendizaje que facilitan el estudio de la historia local. Vías para su integración. Criterios para seleccionar el contenido histórico local a vincular. Presentación del mapa de la localidad. Localización de fronteras, principales elementos geográficos y asentamientos humanos. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Estimulando comentarios de la sesión anterior, se retoman los elementos esenciales del taller anterior para vincularlos a la temática que se abordará en este espacio. Puede comenzarse estimulando una reflexión del grupo en torno a la utilidad del estudio de la historia local, aspecto estudiado en el segundo taller. Esta actividad debe crear un clima favorable para el inicio del nuevo taller y servirá de plataforma a la exposición del nuevo contenido estudiado por los participantes de manera independiente. Precisar tema y objetivos. Segundo Momento: Los equipos conformados expondrán la actividad independiente desarrollada. Se aclararan dudas y se realizaran conclusiones parciales así como se escucharan criterios respecto a las temáticas abordadas. Debe hacerse énfasis en la contraposición de la teoría y la práctica educativa, es decir, plantearse interrogantes acerca de cuáles son las formas de organización mas utilizadas por los docentes, bajo qué criterio seleccionan los contenidos de la historia local que integran a sus clases, por qué no utilizan otras, etc. Para ilustrar los criterios de selección geográficos de lo histórico-local se presentará un mapa de la localidad y se desarrollaran las actividades encaminadas al perfeccionamiento de las habilidades especificas para el trabajo con este medio, destacando la importancia de su utilización para la comprensión de los hechos históricos, así como las recomendaciones para su uso, a la par que se introducen los contenidos planificados de la historia local. Tercer Momento: Resumen y análisis de los resultados. Elaboración de conclusiones finales. Se pedirá a los participantes que propongan acciones que pueden enriquecer el trabajo futuro. Puede utilizarse una técnica de completamiento de frases. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, a manera de relatoría, para contribuir a la retroalimentación y el desarrollo exitoso de la propuesta de talleres. Los medios a utilizar son: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las actividades se controlarán por la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y por el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y otras realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Realiza un análisis del programa de Historia de Cuba 12mo. Grado. Determina las posibilidades que ofrece para la integración de los contenidos histórico-locales, considerando sus objetivos, sistema de contenidos, habilidades y valores, así como formas de evaluación propuestas. Equipo No. 1: Unidad V. El período decisivo de las luchas revolucionarias de nuestro pueblo (1953-1958). Equipo No.2: Unidad VI. La Revolución Cubana en el poder. Taller 4 Tema: Análisis metodológico del programa de Historia de Cuba 12mo. Grado. Precisión de las potencialidades que ofrece para integrar la historia local. Objetivos: Determinar las potencialidades que ofrece el programa de Historia de Cuba de 12mo. Grado para integrar los contenidos histórico-locales. Contenidos: Objetivos instructivos y formativos del Programa. Sistema de contenidos y habilidades. Evaluación. Posibilidades para la integración de la historia local. Contenidos histórico- locales que pueden integrarse (Consultar Anexo 6). Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Iniciar el taller con las sugerencias a los docentes de la importancia que tiene en este tipo de actividad la participación de todos los integrantes de los equipos. Partiendo de una motivación para activar comentarios y reflexiones sobre los elementos discutidos en el taller anterior se introduce tema y objetivos. Segundo Momento: Exposición por los equipos de las actividades independientes, orientadas en el encuentro anterior. Escuchar la intervención de los integrantes de los diferentes equipos. Aclaración de dudas y profundización de los elementos de mayor complejidad. Debatir colectivamente los contenidos histórico-locales propuestos para integrar al programa, considerando la diversidad de criterios y las experiencias individuales. Es importante durante la exposición oral el apoyo de algún medio, libremente seleccionado por los expositores, para ilustrar la palabra oral, bien sea la pizarra, la computadora, una pancarta, de manera que puedan resumirse gráficamente las exposiciones. Debe medirse la habilidad para la elaboración y utilización del medio seleccionado. Tercer Momento: Como conclusión se le pedirá a cada uno de los integrantes del taller que valoren sus experiencias prácticas sobre el tema y señalen algunas vivencias que lo enriquezcan. Escuchar, debatir, realizar valoraciones y arribar a conclusiones generales. Resulta importante definir con claridad y establecer consenso acerca de as fortalezas y debilidades que, desde el análisis del programa en cuestión, facilitan o limitan la integración de la historia local. La conductora orientará las actividades a realizar como preparación para el próximo taller, así como la bibliografía a consultar Se precisarán las anotaciones de interés que deben constituir memorias de los talleres. Como medios a utilizar se proponen: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las formas de control de la actividad se concretarán según la calidad de los debates y la evaluación de las exposiciones realizadas, individuales y grupales, así como por el dominio teórico y práctico demostrado por los participantes. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Consulta la bibliografía indicada y elabora un inventario de fuentes histórico-locales, en correspondencia con el programa de 12mo. Grado. Esta actividad debe realizarse de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que tendrá en cuenta para la indagación. Taller 5 Tema: La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. Objetivos: Ejemplificar las alternativas metodológicas que pueden ser utilizadas por los docentes durante su autopreparación para vincular la historia local a la nacional de forma efectiva. Contenidos: Necesidad de la autopreparación del docente para garantizar una integración adecuada del contenido histórico – local durante las clases que imparte. Alternativas metodológicas que pueden utilizar. El inventario de fuentes histórico – locales por períodos lectivos y unidades del programa. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Se tratará de establecer un clima psicológico proclive al contenido a tratar en el taller planteando, por ejemplo, el problema al que se enfrentan los docentes cuando no cuentan con la adecuada preparación para enfrentar un problema de la práctica pedagógica, como es el tratamiento de la historia local durante las clases que imparten, con el objetivo de lograr una concientización de la necesidad e importancia de aprender a resolverlo. Puede utilizarse una lluvia de ideas en torno a la pregunta: ¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran los profesores durante su autopreparación para integrar la historia local al programa de Historia de Cuba? Esta actividad favorecerá además la profundización en el diagnóstico de las necesidades del grupo. Posteriormente se exponen tema y objetivos. Segundo Momento: A partir del estudio individual independiente y de la realización de la tarea práctica, el grupo trabajará por equipos, de acuerdo a la Unidad del programa que consideró para la realización de la autopreparación. De esta manera, con el aporte de todos, luego de un tiempo de conciliación e intercambio, podrá pasarse a la fase de exposición y debate grupal. Tercer Momento: Resumen y análisis de los resultados. Conclusiones. Se pedirá a los participantes que sugieran acciones que pueden enriquecer el posterior trabajo de los talleres. Se pide a cada uno de los participantes que expresen en una palabra (palabra clave) su opinión respecto a la sesión. Deben anotarse los elementos que resulten de interés, para su posterior contribución al perfeccionamiento de los talleres. Los medios a utilizar son: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las actividades se controlarán por la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y por el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y actividades realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Comprende la autovaloración y valoración del proceso y resultado del aprendizaje. Se evaluará de manera individual y colectiva. Puede pedirse a un equipo que evalúe el desempeño del otro y viceversa. Se informan oralmente los resultados de la evaluación de la actividad. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Las fichas histórico-metodológicas constituyen un valioso auxiliar para desarrollar el trabajo docente con la historia local. a) Elabora una ficha histórico-metodológica que aborde la historia de la localidad en correspondencia con el programa de 12mo. Grado. Esta actividad se debe realizar de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que debe tener en cuenta para la selección del contenido a fichar. Taller 6 Tema: La autopreparación del docente: alternativas metodológicas que pueden utilizarse para vincular la historia nacional y local. Objetivo: Ejemplificar las alternativas metodológicas que pueden ser utilizadas por los docentes durante su autopreparación para vincular la historia nacional con la local de forma efectiva. Contenidos: Alternativas metodológicas que pueden utilizar los docentes para la integración de la historia local. La elaboración de fichas histórico – metodológicas. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Comenzará el taller con una ronda de comentarios acerca de la sesión anterior donde deben asumir el protagonismo los participantes, demostrando así el cumplimiento de los objetivos de la misma. La coordinadora finalizará con un resumen de lo estudiado y expondrá el tema y objetivos para esta sesión. Segundo Momento: En este momento de desarrollo el grupo expone la tarea realizada. En la primera etapa el grupo trabaja en equipos, establece acuerdos y organiza la exposición. Es importante supervisar las necesidades individuales durante la confección de la ficha. En la segunda etapa se realiza el debate, la discusión, el intercambio de criterios y opiniones, enriqueciéndose las propuestas. Tercer Momento: Es el momento de resumir o sintetizar lo fundamental de todo lo tratado en el taller. En esta sesión de taller se utilizarán como medios: la computadora, pizarra, tarjetas, y otros materiales. Se ejercerá el control de las actividades considerando su calidad, la profundidad de los debates y las exposiciones, así como el dominio teórico-práctico del tema. La evaluación será de manera sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Una alternativa durante la autopreparación de los docentes para integrar la historia local a la nacional de manera efectiva es la elaboración de ejercicios para los sistemas de clases precisando en qué temáticas se utilizarán. a) Elabora ejercicios donde integres los contenidos histórico-locales a una temática del programa de 12mo. Grado. Esta actividad se debe realizar de manera individual, previamente se asignará a cada participante la unidad del programa que debe tener en cuenta para la selección de la temática y la elaboración de ejercicios de vinculación. Taller 7 Tema: La derivación de ejercicios de vinculación de la historia local y nacional para los sistemas de clases en el programa de Historia de Cuba. Objetivo: Elaborar ejercicios de vinculación, a partir del sistema de habilidades y de contenidos, para su inclusión en las clases de Historia de Cuba. Contenidos: Habilidades del pensamiento lógico que se utilizarán para el tratamiento de los contenidos histórico-locales. Sistema de ejercicios de vinculación por unidades. Momentos de elaboración, orientación, ejecución y control. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Se comienza con una ronda de comentarios de la sesión anterior. Cada estudiante expone lo que recuerda de la sesión anterior y con las intervenciones se irá reconstruyendo lo que ocurrió en el taller pasado. Se propone realizar la técnica de animación “Esto me recuerda…”, para concentrar al grupo en el contenido que se va a desarrollar. Se introduce tema y objetivos. Segundo Momento: Considerando el estudio independiente y la realización de la tarea práctica individual indicada, el grupo trabajará en este momento dividido en equipos, de acuerdo a la Unidad del programa que consideró para la realización de la autopreparación. De esta manera, con el aporte de todos, revisarán y reformarán sus propuestas, enriqueciéndolas con el criterio colectivo. Luego de un tiempo de conciliación e intercambio, podrá pasarse a la fase de exposición y debate grupal. Tercer Momento: Se realizarán las conclusiones de la actividad pidiendo a cada uno de los integrantes del taller que valoren sus experiencias prácticas sobre el tema y señalen las principales dificultades que enfrentan. La conductora orientará las actividades a realizar como preparación para el próximo taller, así como la bibliografía a consultar Se precisarán las anotaciones de interés. Como medios a utilizar se proponen: computadora, pizarra, tarjetas, material digitalizado e impreso. Las formas de control de la actividad se concretarán según la calidad de los debates y la evaluación de las exposiciones realizadas, individuales y grupales, así como por el dominio teórico y práctico demostrado por los participantes. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. Actividades de autopreparación orientadas: Temas para el estudio y la reflexión. Planifica una clase metodológica libremente seleccionada dentro del programa de Historia de Cuba donde demuestres la preparación alcanzada para la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional. Deben darse las indicaciones previas, relacionadas con los objetivos que se proponen cumplir con el desarrollo de la clase metodológica, los aspectos a tener en cuenta para su elaboración, el esquema de la clase y otros relacionados con la forma de exposición de la misma. Taller 8 Tema: Conclusión de los talleres: diagnóstico final y valoración de las actividades. Objetivo: Evaluar la efectividad de los talleres de preparación metodológica desarrollados para favorecer la integración de los contenidos histórico-locales a la historia nacional en la enseñanza preuniversitaria. Contenidos: Evaluación de la actividad independiente a modo de diagnóstico final. Evaluación por los participantes de las actividades desarrolladas en los talleres. Orientaciones metodológicas: Primer Momento: Ronda de comentarios de la sesión anterior. Devolución por la coordinadora, quien informará que el encuentro constituye la culminación del trabajo del grupo, donde deberá valorarse lo alcanzado en la tarea de aprendizaje. Introducción de tema y objetivos. Segundo Momento: Pueden seleccionarse mediante un juego de azar dos compañeros que desarrollarán la exposición de las respectivas clases planificadas. Es importante destacar que no solamente debe ser presentado el esquema de la clase metodológica, sino explicado y fundamentado con ejemplos concretos del contenido de la materia, además de demostrar cómo aplicar los métodos, procedimientos, medios y formas de evaluación que se proponen para el tema en cuestión. Una vez concluida la exposición individual de las clases se procede al análisis grupal y evaluación de las mismas: La coordinadora propiciará la participación activa de todos los participantes recomendando este análisis como estilo de trabajo del colectivo de profesores en sus respectivas escuelas para perfeccionar el tratamiento de los contenidos de las diferentes unidades del programa y en particular de los contenidos de la historia local. Tercer Momento: En esta última sesión de trabajo con el grupo se clausuran los talleres. Durante la valoración de lo alcanzado en la tarea debe propiciarse la autovaloración del grupo acerca del cumplimiento o no del objetivo. La coordinadora propiciará la reflexión grupal en torno a la experiencia vivida por los participantes a lo largo de las sesiones provocando una reflexión que profundice en los logros y limitaciones que han presentado a nivel individual y grupal. El análisis estará centrado en la tarea: ¿cómo se sienten con relación a la tarea?, ¿qué aprendizaje se obtuvo?, ¿en qué se creció?, ¿qué mensajes, motivos o dudas nos dejó?, etc. Se aplicará la técnica del PNI para recoger las valoraciones de manera escrita. También la coordinadora aportará sus conclusiones sobre el cumplimiento del proyecto final y la valoración del trabajo grupal. Deberá además transmitir al grupo sus experiencias desde el rol de coordinadora y dar recomendaciones para el trabajo futuro. A manera de despedida y para facilitar que cada miembro del grupo exprese sus vivencias en relación con el trabajo realizado se desarrollará la técnica de cierre conocida como “las tres sillas”. Sus resultados permitirán a la coordinadora valorar el impacto del trabajo grupal en cada uno de sus miembros. Con este balance del trabajo realizado, terminará la vida del grupo, que deberá finalizar con logros en el desarrollo de la tarea, y el crecimiento de los participantes desde lo personal, con el desarrollo de sus individualidades y una postura de independencia con relación al mismo proceso grupal. Las formas de control y los medios utilizados son en su mayoría comunes a todos los talleres. Se mide la calidad de los debates y las exposiciones realizadas en el grupo y el dominio teórico y práctico demostrado en los debates, exposiciones y actividades prácticas realizadas. La evaluación será sistemática a partir de la resolución, discusión, reflexión y aportes que ofrezca cada participante. Se evaluará de manera individual y colectiva. La evaluación final, oral y escrita, servirá de diagnóstico final para la constatación de la efectividad de los talleres.

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