Apología de un fracaso

Apología de un fracaso

*Imagen cortesía de Jerge y 'El andén'/091217.

Alfredo Macías Narro/131217.

Hoy, para mi gran sorpresa, apareció un artículo en La Jornada suscrito por un tipo desconocido en las páginas de este diario; Heriberto M. Galindo Quiñones.

Dicho personaje, se ha caracterizado por su priísmo rupestre y por demás desacertado. En efecto, así lo marca la historia política reciente, en los no lejanos tiempos de la arribazón y el arrebato del PRI a fines de los años 80, concretamente en 1988;

“Era el momento de la verdad: La cita concertada por De la Vega Domínguez tenía como móvil tumbar la capucha al tapado para la sucesión de De la Madrid en 1988.

Desde el anochecer sabatino, se sabía ya hacia dónde se había inclinado el fiel de la balanza (José López Portillo dixit) y era la hora de la disciplina partidaria.

Pero, en pleno suspenso destapatorio, los teléfonos de las redacciones de los principales diarios metropolitanos empezaron a resonar: ¡El bueno es… García Ramírez! La voz al otro lado de la línea era la de Heriberto Manuel Galindo Quiñones, todavía a esas horas cobrando como director general del Consejo Nacional de Recursos para la Atención de la Juventud (CREA).

Uno de los llamados por Heriberto que se fue con la finta fue el columnista de El Universal, Juan Bustillos, quien logró que su sección fuera presentada en portada con el destape del procurador de Justicia, García Ramírez (…) Jamás será igual.

Pero aun así Heriberto Galindo insiste en elevarse como constructor de una nueva etapa ‘democrática’ (NB. Esta vez en la Ciudad de México en vez de su natal Sinaloa), en cambiar y transformar la  entidad, en ocultar sus fracasos y atropellos, y en intentar aparecer como un político pulcro, decente, sin tacha, cubierto por una aureola celestial…”]

(Heriberto M. Galindo Quiñones. Es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.Fecha de nacimiento: 20 de marzo de 1951 (edad 66), Guamúchil, Sin. México.Partido político: Partido Revolucionario Institucional)

[2]

Ahora, este fracasado político ¿O será político fracasado? Realiza un intento apologético, por demás exagerado y fuera de tono de la personalidad de un funcionario gris y sin personalidad; hablamos del hasta ayer director general del IMSS, Mikel Arriola. Al respecto, entre otras cosas, Galindo escribe el día de hoy (13 de diciembre de 2017) en La Jornada;

“Hace falta un reformador a fondo, con espíritu innovador y con gran creatividad en todos los aspectos, como lo es Mikel Arriola. En medio de un panorama tan difícil para la lucha política, es que el PRI, estando en desventaja, decide lanzar como precandidato a la jefatura de Gobierno de la CDMX a un hombre excepcional, por muchas razones (sic): nativo de la capital de la República – chilango, como él se define–, pasó sus primeros años en la colonia Cuauhtémoc y ha vivido aquí por siempre, salvo los años cuando cursó sus posgrados en el extranjero (…) Arriola forma parte de una generación que proclama el cambio, en orden y con productividad, con base en un espíritu democrático, de justicia y de probidad. Pero más allá de sus virtudes hay algo más que destacar en la vida de Mikel Arriola, lo cual es muy importante y trascendente que se conozca: es absolutamente unánime el reconocimiento a su carácter justiciero, recio, perseverante y leal por los cuatro costados (sic). De suyo, la decisión de contender por la CDMX habla de ello…”

Finalmente, mi apreciación al respecto es que este político fracasado, llevará nuevamente el gérmen del fracaso anunciado a la paupérrima 'candidatura' del patético Mikel Arriola... Tiempo al tiempo.

PD.Entiendo perfectamente que en un diario excepcional entre los medios masivos de comunicación, de suyo sometidos al régimen, se practique la libertad de expresión y la pluralidad, sin embargo me parece un exceso que esta clase de personajes, por demás deleznables, tengan cabida en La Jornada.


[2]

Los fracasos de Heriberto Galindo’. Proyecto 3/Álvaro Aragón Ayala/141015.

Sección: