movimiento estudiantil

Este domingo y después

 

Este domingo y después

Adolfo Gilly *

La Jornada/270612

El movimiento estudiantil ha abierto a todos los vientos este México de hoy: no se puede poner puertas al campo.

El paternalismo protector con que los han recibido, los cubren de elogios y los tratan muchos viejos militantes no parece hacerles mella: ellas y ellos, estudiantes todos, siguen inventando, improvisando y disfrutando el estar todos juntos en sus modos y maneras, como sucede generación tras generación.

Es fantástica la inventiva y la destreza tecnológica con que actúan, poniendo inusitado sitio al monopolio mediático y dejándolo en ridículo vez tras vez. Organizaron un debate impecable entre los candidatos presidenciales utilizando las redes de Internet, en el cual los tres presentes casi nada dijeron (para no perder votos, supongo) y el gran ausente fue Enrique Peña Nieto, que se negó a asistir. Su asiento vacío habló por sí mismo todo el tiempo: fue en verdad la intervención simbólica más larga. Es decir, los grandes jefes de la política nacional tuvieron que aceptar la lógica y esa destreza del movimiento estudiantil súbitamente organizado.

Que vivan los estudiantes: a 41 años del halconazo

 

Que vivan los estudiantes: a 41 años del halconazo

Jesús Martín del Campo C.

La Jornada/120612.

A 41 años del ataque de los halcones a la manifestación estudiantil del 10 de junio de 1971, recordamos el significado y la importantísima repercusión de las movilizaciones juveniles del trienio 1968-1971 en la lucha por la transformación democrática de México. También recordamos la brutalidad del régimen para responder a la vigorosa y pacífica protesta estudiantil con sendas masacres. Y lo hacemos manteniendo la bandera de la justicia contra la impunidad.

Este aniversario sucede en el contexto del surgimiento del movimiento #YoSoy 132, movimiento esperanzador en muchos sentidos, que, aunque diferente al de aquella época, nos hace recordar con renovado aliento algunos aspectos.

Los jóvenes de hoy son los del 68

 

Los jóvenes de hoy son los del 68[1]

Elena Poniatowska

La Jornada/190512.

"Agradezco con toda mi alma a la escritora Rosa Beltrán, directora de Literatura, a quien se le ocurrió organizar este gran homenaje; le agradezco a María Teresa Uriarte, directora de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México su apoyo y finalmente les agradezco a los tres rectores aquí presentes, el doctor Guillermo Soberón, el doctor Juan Ramón de la Fuente y el doctor José Narro que nos recibe hoy en la sala Miguel Covarrubias. Son tres rectores que han sido y siguen siendo los Tres Mosqueteros que defienden a la UNAM y a sus estudiantes y la abren al diálogo y a la discusión. Y que gritan en el estadio cuando ganan los Pumas: Goya, Goya, cachun, cachun ra rá, cachun cachun ra rá, Goya Universidad.

"Hoy en día, tal parece que México es un país al que todo le duele, enfermo de corrupción, infectado de violencia, pero si uno se acerca a su corazón escucha un latido tan enérgico que lo pone a temblar: el de su juventud".

Según el último censo, la población joven en nuestro país supera los 28 millones, de los cuales 324 mil estudian en la UNAM, aunque este año unos 110 mil muchachos quedaron afuera. Hace unos días, el doctor Juan Ramón de la Fuente aclaró que hay más de 5 millones de analfabetas en nuestro país y que no sólo son ancianos, mujeres y niños sino jóvenes.

"Los jóvenes son mi fuerza, mi inspiración y mi orgullo. Creo en ellos como en el Santo Niño de Atocha en el que confiaba Jesusa Palancares. Sin ellos no tendría sentido teclear un día sí y otro también desde el año de 1953 hasta la fecha".

Programa para el Financiamiento a la Educación Superior: una burla para la juventud; Un gran negocio para los banqueros



Autor: Azucena CEDEP/28 de enero de 2012.

http://cedep.org/programa-para-financiamiento-a-la-educacion

La educación pública es un derecho ganado por los oprimidos en su lucha por dotar a sus hijos de una enseñanza gratuita, publica y de calidad. Esta lucha nos ha llevado a tener como derecho la educación, sin embargo, la cobertura es mínima lo cual orilla a miles de jóvenes a buscar otras opciones tales como trabajar o inscribirse a una institución privada. Con lo que respecta al empleo, si es que lo encontramos, será con salario miserable, sin prestaciones o con las mínimas de ley. Muchos otros esperamos año tras año ser aceptados por alguna Universidad pública, con la expectativa de culminar una carrea y mejores ingresos y poder ayudar a nuestra familia e independizarnos del hogar. Esta es la razón principal por la que muchos deseamos terminar una licenciatura y si es posible continuar con un posgrado. Sin embargo, miles de familias se aprietan el cinturón para sacar adelante a sus hijos incluso inscribiéndolos a escuelas privadas, pagando colegiaturas excesivas, hoy en día el Gobierno de Calderón nos presenta una “salida” que podría a simple vista ser muy llamativa.

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