Portada

Rescatar las escuelas públicas, la otra emergencia

MarcaTexto - 2017, Septiembre 29 - 10:57

Rescatar las escuelas públicas, la otra emergencia

*Imagen. AMN/290917.

Lev M. Velázquez Barriga*

*Doctor en pedagogía crítica

La Jornada/290917.

Ante los trágicos acontecimientos, los maestros y maestras de la CNTE interrumpieron el desarrollo de su vida política, que entre los meses de septiembre y noviembre agitaría una jornada nacional de movilizaciones contra las evaluaciones docentes.

A partir de la emergencia nacional, la movilización de sus núcleos y estructuras orgánicas, locales y nacionales, grandes o pequeñas, según sea su presencia en cada estado de la República, ha tenido como prioridad la ayuda humanitaria hacia los damnificados por las lluvias y por los sismos. 

Con el hostigamiento oficial de la evaluación para el despido encima y sin contar con las cuotas sindicales, secuestradas por el SNTE, la CNTE se ha hecho valer por su capacidad logística, por la solidaridad de sus militantes, así como su gran disposición a la cooperación moral, física y monetaria, con la misma autonomía que solventa cualquiera de sus formas de protesta; pero, mientras los maestros decidieron que no era el momento de la confrontación abierta a la reforma educativa, sino de anteponer la necesidad de atender las labores humanitarias, de sumarse activamente a resolver las secuelas del siniestro, por su parte el gobierno, decidió seguir avanzando en su plan estratégico contra la escuela pública y los derechos laborales de los docentes.

En contextos de tragedia y vulnerabilidad, los neoliberales ven condiciones propicias para imponer sus políticas de saqueo; dice Naomi Klein, que luego del huracán Catrina en Estados Unidos, el ideólogo del neoliberalismo Milton Friedman, vio en las zonas devastadas la oportunidad para que se privatizara la educación. Así, con el pretexto de la recuperación de los planteles, crecieron las escuelas charter mediante financiamiento público, pero administradas por la iniciativa privada. 

Siguiendo el consejo del ideólogo del neoliberalismo, la SEP confirma lo que ya habían denunciado los profesores de la Sección 22 de la CNTE. Para restaurar las escuelas dañadas se necesitarían 13 mil millones de pesos, mil 800 podrían obtenerse de la aseguradoras, otros 700 millones provendrían de la reserva para daños menores, un número no preciso del fondo de desastres que en realidad es mínimo;

Pero todo indica que la parte sustancial será del programa de bonos de infraestructura conocido como 'Escuelas al Cien'; es decir, del endeudamiento público, de comprometer el futuro de los mexicanos con los usureros de cuello blanco, estamos ante el peligro de perder nuestro patrimonio escolar a manos del capital privado. 

Las 12 mil 931 escuelas que Aurelio Nuño reportó como afectadas por los sismos del 7 y el 19 de septiembre, tanto en Ciudad de México como en los demás estados, no reflejan la cifra real, innumerables denuncias muestran que miles de planteles no han sido visitados, otros que presentan severos daños visibles fueron evaluados sin problema por los organismos progubernamentales, pero no así por otros como los colegios de ingenieros o departamentos de universidades locales. 

Ocultar el número real de centros académicos afectados tiene como propósito negar toda intervención financiera por parte del Estado; los neoliberales mexicanos están frente al escenario óptimo para acelerar la privatización de la escuela pública mediante lo que denominaron autonomía de gestión; el desastre les ahorra años de abandono a la infraestructura física y obligaría en poco tiempo a los padres de familia a hacerse responsables, por sí mismos, de la reconstrucción de los inmuebles escolares, por eso la SEP presiona para que se inicie a la brevedad la normalidad de las clases en las zonas afectadas. 

Los consejos de participación social con los que se opera la autonomía de gestión se inscriben en una lógica opuesta al creciente proceso de empoderamiento ciudadano que se muestra hoy por todo el país.

Estos consejos crean las condiciones para el control social, para inhibir la autoorganización fuera de los márgenes del sistema, para ejercer y disfrazar la centralidad del poder; en todo caso, servirían de contención ante un posible desencadenamiento y/o despertar político que ponga en riesgo las estructuras de la democracia burguesa, una vez terminada la emergente organización social ante los desastres naturales. 

Lo que también está generando desconfianzas, es la inscripción obligada de los trabajadores de la educación para darse de alta en el 'Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo' (Fone), porque esta medida hacendaria busca recabar el número de alumnos de cada maestro, poniendo en situación de mayor vulnerabilidad a las escuelas de turno vespertino, comunitarias, rurales, indígenas y multigrado donde la matrícula es baja.

El temor no es infundado, es ahí donde las reformas educativa y fiscal han dejado más grupos sin docente, donde pesa la amenaza constante por la reconcentración de escuelas. 

En esta emergencia nacional, una tarea no menos urgente de los maestros, pero también de la ciudadanía, es la exigencia para la restauración de los inmuebles académicos, sin hipotecar el futuro de los mexicanos; el resguardo de las escuelas públicas y del carácter gratuito de la educación; la vigilancia de los padres de familia para que los buitres empresariales del presupuesto público y la rapiña política, no se robe nuestro patrimonio, ni detenga el crecimiento organizativo de la conciencia popular con sus organismos de cooptación para la falsa autonomía.

 * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Lev M. Velázquez Barriga, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Desastres naturales y jerarquías de dominación

MarcaTexto - 2017, Septiembre 27 - 11:21

Desastres naturales y jerarquías de dominación

*Imagen de domino público.

Alejandro Nadal

La Jornada/270917.

En el año 464 antes de la era presente, un terremoto arrasó la ciudad-estado de Esparta y mató a 20 mil personas. Estudios modernos estiman que el movimiento telúrico fue de 7.4 en la escala de Richter. La catástrofe fue aprovechada por la población de ilotas, los siervos de Esparta, para alzarse en rebelión. Los ilotas no eran esclavos, pertenecían al Estado y debían trabajar la tierra a la que estaban adscritos bajo la supervisión y a las órdenes de los espartanos.

A medida que había crecido la población de ilotas, el miedo de los espartanos fue aumentando. El maltrato, la intimidación y los rituales de masacres anuales se volvieron comunes para someterlos. Así que cuando sobreviene el terremoto y los ilotas se rebelan, los espartanos no titubearon en recurrir a sus archi-rivales en Atenas para pedir ayuda en sus esfuerzos por sofocar la sublevación. Según Tucídides, los malentendidos que siguieron entre Esparta y Atenas fueron una de las causas más importantes de las guerras del Peloponeso que habrían de durar más de 21 años.

La lección de esta historia es muy importante.

Lo que realmente inquieta al poder cuando sobreviene un desastre natural es el desorden social. A las rutinas de la dominación habitual se opone ahora, de pronto, lo accidental y el mundo de lo contingente. Ahora los dominados pueden erigirse en seres independientes y tomar conciencia de que las estructuras de dominación/subordinación son efímeras y frágiles. Los dominantes pierden su lugar en la cima de la jerarquía que se ha colapsado.

En el ámbito de lo imprevisto se afirma la oportunidad de cambio para las clases oprimidas.

En otras palabras, no son los peligros para la población lo que preocupa al poder, aunque los vulnerables puedan morir o perder su casa.

Lo que realmente le inquieta del desastre natural es su ingrediente subversivo.

Los espartanos lo tenían claro: la reconstrucción de la ciudad se llevará a cabo después y una vez que se regrese al orden social que existía antes de la catástrofe.

Cuando el desastre perturba la jerarquía social existente, se puede utilizar la nomenclatura de la cultura de la protección civil. Con la varita mágica del vocabulario, se puede convertir a los abandonados de ayer en los damnificados de hoy. Se busca restablecer el orden social asignando papeles a cada grupo: los pobres serán de ahora en adelante, vulnerables y damnificados.

Lo más apremiante no son sus necesidades y heridas. Lo principal es regresarlos a la rutina de la subordinación. 

Así se pierde la posibilidad de usar el mejor recurso disponible para enfrentar los desastres naturales: la propia población afectada.

Esto es algo reconocido en los mejores análisis sobre los efectos y prevención de desastres.

Hay tres razones por las que la población afectada por un desastre natural es el recurso más importante para prevenir y reducir los daños de un desastre natural: 

Primero, ya está en el lugar de los acontecimientos: puede vigilar, prevenir y, sobre todo, no necesita esperar a que llegue la ayuda.

Segundo, esa población conoce mejor que nadie el terreno sobre el cual ocurrieron los hechos, llámese sismo o huracán. Sabe de primera mano cuáles son los caminos alternativos para llevar ayuda y está al tanto de los lugares en los que puede refugiarse la población para mitigar los daños.

Tercero, después del trauma inmediato del desastre, la población dañada y sus amigos y familias van a permanecer en el lugar afectado. A pesar de lo largo y penoso de la reconstrucción, no se va a cansar, no presentará el síndrome de la fatiga y no se va a retirar. 

En síntesis, la población afectada tiene un grado de compromiso con la recuperación superior al de cualquier autoridad que aparece en la estela de un desastre natural.

Eso explica por qué surgen tensiones entre los equipos de rescatistas locales y voluntarios, por una parte, y las autoridades que llegan desde el exterior a la comunidad.

Pero para que la población pueda efectivamente convertirse en ese recurso y tenga la capacidad de enfrentar el desastre, se necesita que esté permanentemente movilizada y que disponga de instrumentos y herramientas adecuadas, equipos de comunicación y generación de energía, entrenamiento, simulacros, sus propias rutinas de inspecciones y protocolos para enfrentar la emergencia.

Todo esto, por cierto, requiere un presupuesto adecuado a nivel federal y estatal. 

La población, organizada a nivel de manzana o barrios, debería también poder participar y supervisar el proceso de toma de decisiones sobre uso de suelo y reglamentos de construcción. ¿Estarán las autoridades federales y las de la Ciudad de México dispuestas a aceptar este tipo de movilización y participación de la población? No lo creo. Entonces la siguiente pregunta es si la sociedad tiene hoy la capacidad de organizarse para recuperar su derecho a decidir sobre su propio destino.

¿Tendrá la lucidez de rechazar el regreso a esa normalidad de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y la del homicidio industrial de las obreras de la calle de Chimalpopoca? 

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Alejandro Nadal, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Hay 10 mil escuelas dañadas en CDMX y varios estados, informa Aurelio Nuño

MarcaTexto - 2017, Septiembre 26 - 14:36

Hay 10 mil escuelas dañadas en CDMX y varios estados, informa Aurelio Nuño

  • “Explica” a alumnos de la secundaria 263 el caso Frida Sofía

*Imagen cortesía del compa Helguera y La Jornada-220917.

José Antonio Román

La Jornada/260917.

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, informó que hasta este momento son 10 mil las escuelas dañadas en Ciudad de México y los estados que resultaron afectados por los sismos del 7 y el 19 de septiembre. Dijo que 400 de estos planteles serán reconstruidos en su totalidad.

Al visitar la escuela secundaria 263 ‘Deporte para Todos’, uno de los 103 planteles que reiniciaron clases, aseguró que están garantizados los recursos económicos para toda la reconstrucción, que se estima podrían llegar a 4 mil millones de pesos y llevarse de ocho a nueve meses.

Ya por la tarde, en la SEP, Nuño informó que 573 escuelas de la capital del país se sumaron a las 103 que ya reiniciaron sus clases, luego de haber recibido su dictamen de seguridad estructural. Dijo que en un ‘‘hecho inédito’’ tras un sismo, se determinó revisar las estructuras de todos los planteles de Ciudad de México.

Ninguna de estas escuelas que regresan a clases pertenece a las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Tlalpan, Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco, porque en estas demarcaciones continúan los trabajos de rescate y apoyo a la población. En total son 676 planteles educativos de diversos niveles, tanto públicos como privados, e incluso guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social, que regresarán a clases.

Nuño Mayer insistió en que aquellos planteles que no cuenten con el dictamen requerido no podrán regresar a clases bajo ninguna circunstancia. ‘‘Lo más importante es la seguridad de maestros y alumnos, lo que además da tranquilidad a los padres de familia’’, subrayó.

Durante la visita al plantel, ubicado cerca del Metro Popotla, el secretario encabezó los honores a la Bandera y se guardó un minuto de silencio por las personas que fallecieron por el sismo del 19 de septiembre.

La integración de los 573 planteles que desde ayer cuentan con su dictamen respectivo es la siguiente: 108 públicas de educación básica y 374 de igual nivel, pero privadas; 33 de educación media superior y otras 15 de carácter privado; tres Normales; 12 institutos tecnológicos; nueve de educación superior, que son privadas, y 19 guarderías del IMSS.

Los reportes de escuelas que regresaron a clases en diversos estados es el siguiente: Chiapas, 17 mil 844; Guerrero, 12 mil 203; Hidalgo, 8 mil 599; estado de México, 2 mil 255; Oaxaca, 8 mil 943; Puebla, 5 mil 876; Tlaxcala, mil 840, y Michoacán, 13 mil 868. En Morelos no hay clases en toda la entidad.

Durante la visita a la secundaria 263, el secretario Nuño tuvo una plática con alumnos sobre la supuesta niña Frida Sofía, que se aseguraba estaba atrapada en el colegio Enrique Rébsamen.

‘‘Fueron versiones de los brigadistas’’, pero al revisar la matrícula del plantel y hablar con maestros y padres de familia, se determinó que no había una estudiante que rescatar’’. 

Reconoció que al gobierno federal le tomó 24 horas verificar el listado de alumnos y padres, así como la situación de cada uno de ellos y su ubicación, para desmentir una inquietud que tenían muchas referencias de sitio, sobre todo de rescatistas y ciudadanos que dieron la primera señal.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura de la nota de José Antonio Román, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Los sismos de la ira

MarcaTexto - 2017, Septiembre 26 - 10:18

Los sismos de la ira

*Imagen cortesía de El Fisgón y La Jornada-090917.

Luis Hernández Navarro

La Jornada/260917.

El delegado de Xochimilco, Avelino Méndez, puso pies en polvorosa en el pueblo de San Gregorio.

El pasado 21 de septiembre, una multitud enfurecida lo corrió de ese barrio a patadas, golpes, piedras y mentadas de madre. Le reclamaba la falta de atención a los damnificados y el sólo irse a tomar la foto. Protegido por un grupo de colaboradores, el funcionario logró escapar trepando a un camión en movimiento.

Días antes, el 12 de septiembre, en Juchitán, Oaxaca, un grupo enfurecido de padres de familia, abuchearon, gritaron y reclamaron al secretario de Educación, Aurelio Nuño, la escasa ayuda del gobierno federal a los damnificados por el sismo. Impotente, el funcionario demandó:

'Déjenme hablar. Déjenme decir a lo que vengo'... 

Fue inútil. Los gritos en su contra arreciaron y debió de pasarle el micrófono al gobernador de Oaxaca para que lo rescatara.

No corrió con mejor suerte el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Cuando el 20 de septiembre se presentó en mangas de camisa a las ruinas de la fábrica derrumbada en Chimalpopoca y Bolívar, fue increpado por los rescatistas del barrio, en su mayoría albañiles y obreros, que habían trabajado con picos y palas en remover escombros más de 24 horas seguidas. Rodeado de granaderos, el funcionario trató de abrirse paso infructuosamente entre los voluntarios, mientras recibía un alud de insultos y proyectiles improvisados. ¡Fuera, fuera!, le gritaban, mientras pedía calma.

El 22 de septiembre, decenas de enfurecidos integrantes de organizaciones sociales tomaron el centro de acopio del DIF estatal en Morelos, abrieron tres tráileres de ayuda humanitaria sin descargar y vaciaron la bodega llena de víveres sin distribuir, secuestrados por el gobierno de Graco Ramírez. Los indignados decidieron distribuir por su cuenta varias toneladas de apoyos a quienes los necesitaban. El enojo les nació de la pretensión del mandatario estatal (es un decir) de monopolizar la distribución de las ayudas.

Todos estos casos de explosiones de encono popular contra autoridades gubernamentales distan de ser hechos aislados. Son parte de un clima general de inconformidad que se incuba en muchas partes del país.

Muchos rescatistas tienen los ánimos crispados. Convencidos de que están en la primera línea del desastre para tratar de salvar vidas, chocan con quienes fueron enviados allí para recibir órdenes. Cuando menos se han suscitado tres enfrentamientos a golpes entre voluntarios y policías (en Chimalpopoca, Tlalpan y Álvaro Obregón); los pleitos con funcionarios delegacionales, a los que se acusa de agandallarse la ayuda y entorpecer los rescates, han sido incontables y, con harta frecuencia, se han producido jaloneos con marinos y soldados.

Los sismos de septiembre abrieron una enorme cuarteadura en el edificio institucional de la democracia representativa. Lejos de apaciguarse con el paso de los días, la ira de rescatistas y ciudadanos hacia políticos, partidos e instituciones electorales crece. La exigencia de destinar a la reconstrucción recursos para el financiamiento de campañas electorales y partidos políticos se ha convertido en una bola de nieve, que rueda impulsada por una profunda indignación.

La rabia crece también al evidenciarse las huellas de la rapiña inmobiliaria y la corrupción detrás de los 40 edificios que se colapsaron y los casi 4 mil que tienen severos daños estructurales en Ciudad de México. Miguel Ángel Mancera abrió de par en par la puerta de los negocios salvajes a los especuladores de bienes raíces. Las licencias de construcción se repartieron como billetes de lotería; El resultado está a la vista:

Edificios nuevos que se desplomaron como castillos de naipes y antiguas construcciones dañadas por los sismos de 1985 que, en lugar de ser derruidas fueron remozadas.

Miguel Ángel Velázquez, puso el dedo en la llaga en una crónica en La Jornada publicada el 20 de septiembre: Pero, ¿quién le dio permiso a la muerte? De alguna manera alguien puso la firma en un papel que permitió que la ambición del o los dueños del inmueble abriera la puerta a esta desgracia que ya había sido pronosticada. Parte de esta tragedia fue alimentada por un claro conflicto de interés entre quienes edifican y quienes deben vigilar que se haga de acuerdo con las normas establecidas.

El 22 de septiembre, la investigadora en educación Alma Maldonado denunció:

'Uno de los mayores problemas de las constructoras es que tienen su propia supervisión para hacer porquerías.'

Dos días después, The New York Times explicó cómo la inspección de obras ha sido concesionada a ingenieros que son contratados y pagados por los mismos desarrolladores inmobiliarios. Son juez y parte. Por ello, con frecuencia la misma persona es empleada por una sola empresa para supervisar diversas obras y muchos inspectores ni siquiera están presentes en todas las fases de la construcción.

El enojo ciudadano crece también con la burla y manipulación informativa de Televisa y Semar en casos como el de Frida Sofía. Aunque nunca ha dejado de estar allí, con esta cobertura el 'Canal de las Estrellas' se metió de lleno en la era de la posverdad, en la conversión de la realidad en telenovela para promover la candidatura de Aurelio Nuño, en la trasmutación de la tragedia en espectáculo para el rating. Los alquimistas de la comunicación, que creyeron encontrar en el show del rescate de la niña inexistente su nuevo flogisto mediático, ofendieron a las víctimas y faltaron el respeto a la audiencia.

Con furia, hace hoy justo tres años, la desaparición forzada de 43 normalistas rurales de Ayotzinapa sacudió la conciencia de una nueva generación y la lanzó a la calle para exigir al Estado la presentación con vida de los estudiantes.

Ira sobre ira, los sismos de septiembre han vuelto a convocar a los jóvenes a tomar las calles, ahora para organizar el rescate de los sobrevivientes, remover escombros y alimentar a los damnificados.

Lo han hecho con generosidad, valentía, tenacidad e inteligencia. Dueños de su destino sin intermediario político alguno, su solidaridad y cooperación son simiente para un otro México.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Luis Hernández Navarro, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Carta abierta al Dr. Enrique Luis Graue Wiechers, rector de la UNAM

MarcaTexto - 2017, Septiembre 25 - 10:16

Carta abierta al Dr. Enrique Luis Graue Wiechers, rector de la UNAM

No se equivoque otra vez Sr. Rector, tal vez las instalaciones físicas de nuestra Alma Máter estén listas para operar, esto bajo una óptica puramente material y eficientista, sin embargo quienes forman la esencia viva de universidad NO LO ESTÁN.

No lo están por la sencilla razón que están volcados en las calles estudiantes, maestros y trabajadores universitarios, en las labores de rescate, apoyo y solidaridad para con nuestros conciudadanos.

No puede haber un 'regreso a clases', como si viviéramos una normalidad a todas luces inexistente.

No puede puede llamarse a los estudiantes a que regresen a las aulas, ni forzar a los maestros y trabajadores manuales y administrativos a 'normalizar, sus actividades, cuando hoy, más que nunca el corazón noble e indómito de los universitarios, TODOS LOS UNIVERSITARIOS, está en las calles, las plazas, los centros de acopio, en las edificaciones derrumbadas y en las que, permaneciendo de pie, sufren daños de diversa índole y magnitud.

No Dr. Graue, el llamado debe ser a redoblar los esfuerzos y mantener a la UNAM como centro neurálgico de apoyo e intervención en la comunidad, como ha sido siempre.

Cuando termine la primera fase de la emergencia, las instituciones gubernamentales habrán concluido su parte, pero viene lo más arduo, que es el apoyo físico, técnico y psicológico a las personas damnificadas y la UNAM, Dr. Graue, será un pilar en la vuelta a la normalidad, si es que eso puede existir.

Con todo respeto, ejerza su sensibilidad y sentido común.

Arq. Alfredo Macías Narro

Orgulloso egresado de la Facultad de Arquitectura.

'POR MI RAZA HABLARÁ EL ESPIRITU'

Irapuato, Gto. 25 de septiembre de 2017.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

SEP establece 8 acciones para el regreso a clases tras sismo

MarcaTexto - 2017, Septiembre 23 - 13:56

SEP establece 8 acciones para el regreso a clases tras sismo

Notimex |  sábado, 23 sep 2017  10:28

 

*Imagen de autor anónimo. Crédito a quién corresponda.

Ciudad de México.  La Secretaría de Educación Pública (SEP) estableció ocho pasos para el regreso a clases en las entidades federativas afectadas por el sismo del pasado 19 de septiembre, a fin de garantizar la seguridad de las comunidades escolares.

En la ciudad de México, donde la SEP es responsable de la operación de las escuelas de educación básica a través de la Administración Federal de Servicios Educativos en la Ciudad de México, el regreso a clases iniciará de manera escalonada el próximo lunes 25 de septiembre.

Dijo que en la capital, todas las escuelas públicas de preescolar, primaria y secundaria, así como de educación media superior y superior, cuya operación esté bajo responsabilidad directa de la dependencia, serán revisadas por Directores Responsables de Obra (DRO) que están realizando los dictámenes oficiales, con el fin de establecer si están en condiciones para reanudar clases.

Aquellos planteles que se encuentren en este supuesto, recibirán un Dictamen de Seguridad Estructural firmado por un DRO, que es el profesional facultado para ello.

Únicamente aquellos planteles que cuenten con este dictamen podrán reanudar labores y serán señalizadas claramente con un aviso visible a la entrada.

A partir del próximo domingo 24 de septiembre, se dará a conocer diariamente, a las 17:00 vía comunicado de prensa, la página web de la SEP y sus redes sociales, la lista de las escuelas que cuentan con este dictamen y podrán regresar a clases el siguiente día.

Una vez terminado el proceso de revisión, iniciará la rehabilitación y reconstrucción de los planteles que no obtuvieron el Dictamen de Seguridad Estructural y la reubicación de sus alumnos en escuelas cercanas o aulas temporales.

Por su parte, las escuelas particulares de todos los tipos y niveles educativos de la Ciudad de México deberán, conforme a la normatividad aplicable en materia de incorporación y protección civil, realizar los peritajes de sus propios planteles.

A su vez, estos dictámenes tendrán que ser avalados como lo marca la normatividad, por la instancia competente del Gobierno de la Ciudad de México y enviados a la Secretaría de Educación Pública.

Al igual que en el caso de las escuelas públicas, únicamente los planteles privados que reúnan las condiciones para garantizar el regreso a clases seguro de sus comunidades escolares, podrán reanudar labores y deberán ser señalizados claramente con un aviso visible a la entrada.

Aquellas escuelas particulares que requieran del apoyo de la SEP y del gobierno de la ciudad para articular este proceso de revisión y certificación, contarán con todas las facilidades de la secretaría, una vez que haya concluido la revisión de las escuelas públicas.

A las instituciones de educación media superior y superior de la Ciudad de México autónomas y aquéllas que dependen del gobierno capitalino, se recomienda que realicen el mismo proceso, en el ámbito de sus respectivas competencias y responsabilidades, para garantizar un regreso a clases seguro de sus comunidades escolares.

Las autoridades educativas locales tienen la responsabilidad de revisar los planteles y garantizar la seguridad de sus instalaciones para reiniciar las clases.

En todos los casos, deberán informar a la dependencia sus avances en este proceso, para poder incluir las escuelas que estén en condiciones de reanudar labores en el listado que la Secretaría publicará diariamente, a las 17:00 horas.

Al igual que en Chiapas y Oaxaca, contarán con el apoyo del gobierno federal para avanzar en la revisión de daños, así como en la reconstrucción de los planteles afectados y en la reubicación de sus alumnos.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permito comentar acerca del contenido de la nota dada a conocer por la SEP. Alfredo Macías Narro.

 

COMENTARIO CRÍTICO.

Es importante el dictamen estructural, pero también lo es EL CONTEXTO. Si hay edificaciones colapsadas; en estado crítico; si hay obstrucciones en la vía pública; si la vialidad está habilitada para el paso de vehículos de emergencia y rescata, OBVIAMENTE EXISTEN CONDICIONES INSEGURAS PARA LOS ALUMNOS Y EL PERSONAL DOCENTE, por tanto, aunque su escuela está dictaminada como apta, es de lógica elemental (que el idiota de Nuño no tiene), que NO DEBE HABER REGRESO A CLASES EN TALES CIRCUNSTANCIAS.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Reflexiones sobre educación

MarcaTexto - 2017, Septiembre 18 - 09:09

Reflexiones sobre educación

*Imagen cortesía de El Fisgón y La Jornada/170516.

Bernardo Bátiz V.

La Jornada/180917.

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, en un programa de radio y en otros medios, acusó a maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sección 22 de Oaxaca, de haber cometido un acto de bajeza; así lo calificó. Dijo;

'Ellos, críticos de la reforma educativa y solidarios con la comunidad, trataron de impedir el censo de las escuelas dañas por el sismo del 7 de septiembre'.

No esperó mucho por la respuesta. La acusación me pareció inverosímil desde que la escuché. Un día después, dirigentes magisteriales contestaron negando la acusación y señalando de mentiroso nada menos que al encargado de la educación en México.

Si Nuño tuviera razón, si fuera cierto que maestros trataron de impedir el censo de planteles escolares dañados, debería tener como respaldo alguna denuncia, datos precisos de quienes fueron los que pusieron obstáculos y de qué manera lo hicieron. 

Pero no aclaró nada y, hasta donde sé, no se ha vuelto a ocupar del tema.

Una falla más en los altos niveles de gobierno, que se suma a otros muchos equívocos, información imprecisa y la actitud que ha herido profundamente derechos de los docentes. La imprecisión respecto de la acusación se suma a una ausencia de más fondo: Ni la SEP ni el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación han aceptado debatir a cabalidad la llamada reforma educativa; verdaderos expertos en la materia, reconocidos en México y en el extranjero, han hecho críticas puntuales que quedan sin respuesta. 

No sólo los profesores organizados, sujetos a persecuciones, calumniados y siempre en riesgo de perder su trabajo, son los que se oponen a lo que ellos han llamado con razón reforma laboral o reforma política encaminada a desmantelar las organizaciones de trabajadores de la educación y a preparar un sistema de enseñanza al estilo y gusto del neoliberalismo y acorde con los intereses empresariales;

Maestros y doctores como Manuel Gil Antón, Manuel Pérez Rocha, Raquel Sosa Elízaga o Ángel Díaz Barriga han expresado con seriedad y bases sólidas lo perverso y endeble de la acción oficial en la materia. 

La educación es el hilo conductor de la historia; es el proceso social por el cual se mantiene la unidad de una comunidad a través del tiempo, es la entrega de estafeta de valores, pautas conceptuales y de comportamiento, cultura en una palabra, de la generación madura a quienes vienen detrás. Por la educación se transmiten a los nuevos integrantes de la colectividad los conocimientos y los valores de las generaciones anteriores. 

En México tenemos una larga tradición en educación; en el mundo prehispánico, instituciones para transmitir cultura y prácticas sociales fueron sus peculiares escuelas, el calmécac y el telpochcalli. Durante el virreinato, en forma asombrosamente rápida, la Iglesia católica tomó a su cargo la educación de niños y jóvenes y al mismo tiempo que se multiplicaban villas y ciudades a lo largo del país, se establecían escuelas parroquiales, y en las grandes ciudades como México, Valladolid o Pátzcuaro, especiales para la aristocracia de los pueblos originarios y en todas partes, cuando menos, para propagar la fe trasplantada y rápidamente aceptada. 

Durante el siglo XIX la lucha por la educación corrió paralela con la lucha por el poder. ¿Quién debe educar?, ¿quién debe hacerse cargo de transmitir valores y habilidades?, fue el gran debate entre conservadores y liberales. La Constitución de 1857, en su artículo tercero significó un triunfo del laicismo al establecer en forma escueta que la educación será libre. 

Al triunfo de la Revolución, al enraizarse una ideología democrática e igualitaria, en cuanto hubo un poco de estabilidad, durante el gobierno de Obregón, en escasos cuatro años, José Vasconcelos, desde la universidad y luego como secretario de Educación Pública, impulsó un eficaz programa educativo de largos alcances; fundó escuelas; trajo expertos del exterior; editó libros; promovió arte y cultura; envió misiones educativas hasta los últimos rincones del país; promovió la educación popular con escuelas elementales, y –es importante destacarlo– dio un gran paso al iniciar las normales rurales que en el gobierno de Lázaro Cárdenas adquirieron gran relevancia. Se trató de un programa total, con óptimos resultados y congruente con los principios de justicia social, igualdad y democracia. Sus frutos son el primer intento de universalidad de la enseñanza y el impulso para lograr la integración de escuela y comunidad.

Aún disfrutamos de sus resultados, las escuelas normales que han sabido resistir, la Universidad Pedagógica Nacional, el Fondo de Cultura Económica, la sobrevivencia de licenciaturas emblemáticas, como la de intervención educativa, los programas de alfabetización y otros. 

Lamentable que hoy, gobernantes que ignoran (la) historia, que desconocen la cultura mexicana y la lengua nacional pretendan dar marcha atrás sin explicarse bien y sin aceptar un debate a fondo al gran esfuerzo histórico de la educación nacional.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Bernardo Bátiz, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Docencia; la deuda heredada

MarcaTexto - 2017, Septiembre 15 - 10:11

Docencia; la deuda heredada

Alberto Sebastián Barragán

[1]

La Jornada/150917.

El tema de la docencia ha sido ampliamente revisado por muchos investigadores y se han desarrollado esfuerzos colectivos en donde se han establecido algunos ejes de atención, para las reformas educativas de ciertas regiones de países. Sin embargo, los resultados y las alternativas propuestas, se han mencionado repetidamente, porque las reformas educativas se reproducen según los gobernantes en turno, pero no de acuerdo a las necesidades identificadas.

Los países iberoamericanos, inmersos en la lógica internacional, han tenido que responder a las recomendaciones globalizadas para adecuar sus sistemas educativos; pero también han subrayado la necesidad de adaptar las transformaciones de política educativa, según las características de cada sociedad. En 2008, se reunieron 23 ministros de Educación en El Salvador, para contraer compromisos en materia educativa para sus países, y se aprobó la propuesta de Metas educativas 2021: ‘La educación que queremos para la generación de los bicentenarios’, en dicha reunión, se comprometieron a elaborar objetivos, metas y mecanismos de evaluación regional.

Como resultado se creó la ‘Colección de Libros Metas Educativas 2021’, para difundir las opiniones de los profesionales educativos de la región iberoamericana. Se trata de 9 libros a cargo de más de 100 especialistas. En esa colección, han participado muchos investigadores mexicanos, de gran reconocimiento por su trabajo académico. Los textos abordan distintas temáticas con planteamientos relevantes, que podrían servir como referencia para acompañar los procesos de reforma educativa en los países involucrados. 

Específicamente, para México, es necesario señalar que para esas fechas se estaba concretando la reforma de educación básica, que había iniciado desde el sexenio de Vicente Fox, y que continuó Felipe Calderón, obteniendo la reforma de educación básica que articuló los tres niveles en el Plan de Estudios 2011. Sin embargo, no se había configurado la estrategia de atención de la formación docente. 

En 2009, se publicó ‘Aprendizaje y desarrollo profesional docente’, donde se planteó la necesidad de avanzar en la regulación, acreditación y mejora de la calidad de la formación del profesorado. Y para lograr ese objetivo, se consideró importante articular una red institucional de apoyo al desarrollo profesional docente, para atender periodos clave de la preparación de los maestros: formación inicial, inserción, formación permanente y promoción profesional. 

Entonces, se mantuvo la ruta que se había convenido en la Alianza por la Calidad de la Educación SEP-SNTE, y se dio paso a una revisión del Plan 1997, para la formación de docentes de educación primaria, a cargo de Yuriria Castro, Martha Curiel y Margarita Ruiz. En ese documento se ventilaba una evaluación de los contenidos del Plan 97, y se realizaban recomendaciones para fortalecer a las escuelas normales. Al mismo tiempo, se iba formulando un nuevo plan de estudios para la formación de docentes de educación primaria. En 2011 se piloteó la primera versión, para después conformar el Plan 2012, que actualmente se trabaja en las escuelas normales formadoras de docentes de prescolar y primaria.

El más reciente plan de formación docente, publicado en agosto de 2012, quedaría huérfano a los pocos meses. En el mes de diciembre, el cambio de sexenio, anunció la reforma educativa impulsada por Enrique Peña Nieto. Y con todo el protocolo se anunció un Plan Integral de Diagnóstico, Rediseño y Fortalecimiento para el Sistema de Normales Públicas, el cual no pretendía la continuidad de la propuesta panista, sino que enarboló la promesa de una reforma educativa priísta. Sin tomar en cuenta las Metas Educativas 2021, trazadas por la Organización de Estados Iberoamericanos. 

En esa transición, se inaugura una deuda con la docencia. La administración que salió, dejó un plan de estudios que no tuvo la oportunidad de evaluar, y en dado caso, mejorar para atender a la educación básica con mayor calidad. En su momento, la gestión educativa de Chuayffet, señaló despectivamente esa estrategia de formación inicial docente, incluso se promovió el foro de consulta para revisar el modelo educativo, específicamente para rediseñar la educación normal. Y en junio de 2015, la Comisión Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), presentó su propuesta de ‘Plan Integral de Diagnóstico, Rediseño y Fortalecimiento de las Escuelas Normales’, cuya oferta educativa proponía dos licenciaturas y 10 maestrías. Sin embargo no prosperó. 

El pasado mes de julio, Aurelio Nuño anunció que el próximo año se presentará el nuevo plan de fortalecimiento de educación normal, el cual consiste en actualizar el plan para la formación de maestros de educación prescolar y primaria, y esta vez se agregará el plan de estudios para la formación de profesores de educación secundaria. Como se puede observar, según las últimas reuniones sobre el tema, no habrá rediseño, sino sólo actualización. No echarán abajo el Plan 2012, sino sólo actualizarán el Plan 1999 que hasta estos momentos sigue vigente en muchas escuelas normales que imparten ese programa. 

Esto sucederá en el próximo año electoral, por ahí del mes de agosto. Y nuevamente se heredará otra deuda con la docencia, ya que la actualización quedará huérfana a los pocos meses.

 Se necesita dignificar y fortalecer la docencia de manera urgente.

[1]

Jefe de Redacción en ‘Voces Normalistas’.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Alberto Sebastián Barragán, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Con la reforma educativa todos pierden, afirman especialistas

Bitácora Educativa - 2017, Agosto 27 - 13:15

Con la reforma educativa todos pierden, afirman especialistas

  • La propuesta no reconoce la resistencia magisterial, indican en un encuentro
  • Deja fuera el analfabetismo y el rezago
  • Se busca acotar al maestro como líder social

*El Encuentro Nacional por Niveles y Modalidades Educativas fue convocado por la CNTE. Foto Yazmín Ortega Cortés.

Laura Poy Solano

La Jornada/270817.

"Este sexenio se caracteriza porque todos pierden en materia educativa. Al final, el gobierno federal no logró lo que se proponía, pero también perdieron el magisterio nacional, los académicos y la sociedad, ya que hubo una regresión en el sector", afirmaron investigadores y especialistas.

Reunidos en el Encuentro Nacional por Niveles y Modalidades Educativas, convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), destacaron;

"Tanto en la reforma como en el nuevo modelo educativo nos enfrentamos a una propuesta que no reconoce la resistencia magisterial a su implementación, y al menos en sus documentos rectores habla de un escenario educativo sin tensiones ni conflictos, que no corresponde con la realidad".

Hugo Casanova, investigador y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destacó;

"La reforma que se pretende implementar, y que dejó hasta la última etapa del sexenio la presentación de algunos contenidos pedagógicos, deja fuera dos de los más grandes desafíos educativos en México: el analfabetismo, en el que se encuentran más de 5 millones de personas, y el rezago educativo, que afecta a 32 millones de mexicanos que no han concluido su educación básica". 

En un análisis de los documentos rectores del nuevo modelo educativo, elaborados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), detalló;

"No sólo se trata de textos con faltas ortográficas y de redacción, que al distribuirse a todos los maestros y padres de familia, se repetirán por millones, sino de instrucciones, propuestas y planes para quitar toda atribución al maestro de ser un verdadero formador, que además prácticamente no menciona el libro ni las bibliotecas". 

Juan Manuel Rendón, profesor y ex director de la Benemérita Escuela Normal de Maestros, advirtió también;

"No sólo se busca la reducción de los aprendizajes que se pueden generar en el aula a un concepto de competencias, también se busca una esterilización del maestro como un líder social, un agente de cambio que debe tener entre sus competencias la aplicación crítica de los planes y programas de estudio, pero incluso esta atribución ha sido eliminada en el nuevo modelo educativo". 

Destacó asimismo;

"El plan de modelo formativo dado a conocer por la SEP está diseñado claramente con una propuesta ideológica de ciudadanía del siglo XXI, en el que los alumnos son clientes de los servicios educativos, y el fin último es tener ciudadanos que acepten y se adaptan a la permanente incertidumbre y explotación del sistema neoliberal". 

Por su parte, Enrique Ávila, profesor e historiador, calificó así la instrumentación de la reforma y el nuevo modelo educativo;

"Es la historia de una infamia, con la que se buscó destruir no sólo las conquistas laborales de los docentes, sino imponer conceptos, como el de calidad, que nada tienen que ver con la pedagogía. Se trata de una propuesta del mundo de los negocios y de la producción en serie". 

La imposición de exámenes estandarizados para determinar el ingreso, promoción y permanencia de docentes, pero también para medir el aprendizaje alcanzando por los alumnos, ha tenido un fracaso estrepitoso, aunque sí ha presentado un enorme éxito económico para organismos como el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, sin que esto genere en las aulas ninguna mejora.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura de la nota de Laura Poy Solano, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Estrategia en normales apunta a crear un nuevo mexicano; individualista y competitivo

MarcaTexto - 2017, Julio 23 - 12:04

Estrategia en normales apunta a crear un nuevo mexicano; individualista y competitivo

  • Nada tiene que ver con las aspiraciones humanistas que les dieron origen
  • Se retoma el modelo educativo aprender a aprender de forma descontextualizada: docentes

*Imagen cortesía de 'El Chamuco y los Hijos del Averno'.

Laura Poy Solano

La Jornada/230717.

Con la Estrategia para el Fortalecimiento de las Normales elaborada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) se avanza en hacer de la formación inicial de docentes un mecanismo para generar técnicos de la enseñanza con habilidades de planificación y secuenciación pedagógica, afirmaron profesores de escuelas del país.

'Se trata de una estrategia perfectamente bien planeada y acorde con la implementación de la reforma educativa, que busca la formación de un nuevo mexicano: individualista, competitivo y flexible'. 

Catedráticos de la Benemérita Escuela Normal de Maestros (BENM), de la Benemérita Escuela Normal Veracruzana ‘Enrique C. Rébsamen’ (BENV) y de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) destacaron;

'Con esta estrategia se impulsa un proyecto tecnocrático y neoliberal en la educación, que nada tiene que ver con las aspiraciones humanistas y de transformación de la realidad que dieron origen a las normales'.

 Denunciaron asimismo;

'Pese al discurso oficial de una gran participación de la comunidad de normalistas en este rediseño, se trató en realidad de reuniones a nivel de cúpulas directivas, las cuales son impuestas, en la mayoría de los casos, por los gobiernos estatales, pues hasta la fecha, afirmaron, no se ha dado a conocer un documento oficial que sustente los planteamientos pedagógicos, didácticos, académicos y presupuestales de esta nueva estrategia'. 

Oswaldo Antonio González y Luis Bello, profesores de la BENV, destacaron;

'En los seis ejes generales que ha dado a conocer la SEP para establecer el nuevo currículo en las normales, se fomenta la formación de técnicos de la educación, que dominen los contenidos de planes y programas de estudio y los puedan implementar en un sistema secuencial de aprendizajes'. 

Asimismo puntualizaron;

'Sin embargo, que hay un discurso vacío en muchos de los planteamientos, tanto en el énfasis del conocimiento profundo de las disciplinas que impartirán los docentes, como en la educación indígena e intercultural, la enseñanza del inglés, y la vinculación con universidades y centros de investigación, porque las normales no buscan ser facultades de pedagogía, ni los planteamientos responden a las necesidades educativas, históricas y culturales que les dieron origen'. 

En entrevista por separado, Marcelino Guerra, profesor-investigador de la UPN, destacó;

'La estrategia es parte de la reconfiguración del sistema educativo nacional, un proceso que va más allá de este sexenio, y que seguramente continuará si no logramos abrir un verdadero debate sobre la educación que buscamos impulsar en México y el maestro que queremos formar, desde una visión totalmente distinta' (...) Se coloca en el centro del modelo educativo y normalista la enseñanza por competencias, el aprender a aprender, pero totalmente descontextualizado de aquello que se buscaba impulsar desde antes de la década de los 80 del siglo pasado, y que estaba asociado a una búsqueda de permitir que el alumno hiciera frente a los cambios sociales, históricos, e incluso climáticos, desde una perspectiva crítica, no tecnocrática, como se pretende actualmente. 

Por su parte, Juan Manuel Rendón, ex director de la BENM, Óscar Cortés, Guadalupe Ayala y Cenobio Popoca, profesores de esa casa de estudios, destacaron;

'También se busca imponer una mirada homogeneizante sobre las normales, sin importar si son urbanas, rurales, indígenas o interculturales. Todas van con el mismo patrón, el cual no se adapta a las realidades distintas que enfrenta el normalismo (...) La SEP,tiene un discurso esquizofrénico con respecto a las normales, porque primero no importaban, luego se dijo que había que convertirlas en escuelas de turismo e inglés, y ahora son el corazón de la reforma educativa'. 

Destacaron tambien;

'Con la modificación a planes y programas de estudio de la educación normal se profundizará el perfil de un técnico de la enseñanza que estará muy pocos años en el sistema y que se dedicará a instrumentar contenidos sin cuestionar nada'.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura de la nota de Laura Poy Solano, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Rechazados y violencia

MarcaTexto - 2017, Julio 22 - 10:32

Rechazados y violencia

Hugo Aboites*

*Rector de la UACM

La Jornada/220717.

Aunque algunas autoridades educativas cuestionan la utilización de este término, lo que ocurre con el interés de los jóvenes aspirantes por acceder al derecho a la educación media superior y superior es precisamente eso, un rechazo.

Porque, primero, se les invita a todos (mediante una convocatoria);

Segundo, porque la enorme mayoría cumple con los requisitos establecidos (certificado del nivel anterior, pago por registrarse, pasar por un examen…);

Tercero, porque se presentan puntualmente y, pese a toda la expectativa creada, al final, la enorme mayoría no son aceptados en la educación universitaria y se les coacciona a la tecnológica. Con el agravante de que el rechazo no se debe a alguna circunstancia impredecible, de último momento;

Los organizadores saben perfectamente bien y desde hace más de 20 años que para cientos de miles, la mayoría, no habrá cupo. 

A mediados de los noventa habiendo transcurrido casi 15 años (1982-1996) de prácticamente cero crecimiento de la oferta, este problema explotó en la cara de los responsables de la educación de niveles superiores, y su respuesta no consistió en comenzar a abrir más espacios, sino en avalar los exámenes a nivel superior y organizar mejor la exclusión con el examen único del Ceneval a nivel bachillerato.

Por eso hay que hablar de rechazo y, además, de un rechazo bien organizado, institucionalizado durante décadas y eficientemente envuelto en la ideología del mérito que convence a los jóvenes de su culpabilidad (no pasé el examen, no me preparé) y para que estos jóvenes ya de por sí enfrentados a una situación de poca educación y menos empleo, no caigan en la cuenta de que ellos no son los culpables sino la dramática falta de espacios y la falta de responsabilidad de quienes están a cargo de prácticamente todos los niveles de gobierno y, por inacción, también de quienes tenemos un cargo directivo en las instituciones.

En el fondo, la insistencia en desechar la palabra que diga la verdad (rechazados) es una manera de ocultar la bien organizada exclusión de cientos de miles, del derecho a la educación. 

¿Qué se puede hacer? Desde las instituciones podemos organizarnos con dos objetivos.

Uno, demandar de manera conjunta y en voz alta, un financiamiento suficiente, orientado específicamente a romper el estancamiento de la matrícula, y a ampliar el número de admitidos (hay instituciones que en 30 años no han tenido un cambio sustantivo en su matrícula).

Un financiamiento, además, que dé certidumbre, que permita planear por años un crecimiento sustentado.

Ninguna institución debe enfrentarse aislada a situaciones de recorte y el arranque de las campañas político-electorales que ahora vemos es el momento apropiado para exigir a los contendientes, muchos de ellos todavía con cargos públicos, que muestren en los hechos una clara definición en este sentido, a nivel federal y a nivel de la Ciudad de México.

Dejar de pronunciarnos nos hace aparecer como quienes asumen como inevitables los recortes a la educación. Guardar silencio, además, nos hace aparecer frente a nuestras comunidades de estudiantes y trabajadores académicos y administrativos, como omisos, y;

Dos, procurar cambios que mitiguen la situación de los demandantes.

Empezar a usar un discurso que desincentive los procesos de culpa y creciente depresión de los jóvenes. Dejar de enfatizar aquello de admitir sólo a los mejores, y hablar con la verdad a los rechazados. Decirles claramente que no se admite a más porque no hay ni una política de apoyo ni suficientes recursos públicos por parte del Estado, y que el rechazo no es debido a que algunos jóvenes son valiosos y otros no.

Pero también es posible bajar de su pedestal al examen de selección –especialmente diseñado para la exclusión– y sustituirlo por procedimientos que disminuyan el peso y el costo de la ideología del mérito.

Establecer, además, medidas que ofrezcan mayores facilidades de ingreso a grupos especialmente agraviados: las mujeres y madres solteras de origen popular; indígenas; personas con discapacidad; hijos de trabajadores de las propias instituciones, y los jóvenes provenientes de sistemas públicos de educación media superior (Colbach, Cetis, Conalep).

Igualmente, revisar el presupuesto de las universidades para eliminar gastos suntuarios o de menor utilidad, suprimir subvenciones a empresas y gobiernos, y dedicar esos recursos a las labores de docencia. En alguna institución, con sólo suprimir el bono anual al personal de confianza, podrían contratarse 100 profesores más de tiempo completo.

Finalmente, pueden hacerse más fluidos los mecanismos de ingreso diferido que durante lustros y gracias a las luchas de los rechazados, han mostrado su eficacia.

Todo esto no resuelve el gran problema, pero sí que inmediatamente miles más accedan y ayuda a que las comunidades universitarias se coloquen en un horizonte ideológico-cultural muy distinto al meritocrático que hoy construye la exclusión. 

Un ambiente fincado en el derecho a la educación, para una más ética y eficaz exigencia de recursos en favor de los jóvenes. Antier, con los violentos bloqueos, se confirmó que la Ciudad de México es ya parte del territorio narco.

Ahora menos pueden las instituciones públicas ser vistas como eficientes maquinitas de la violencia simbólica del rechazo de cientos de miles de jóvenes.

¿A dónde queremos que vayan?

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Hugo Aboites Aguilar, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Rechazados y violencia

Bitácora Educativa - 2017, Julio 22 - 10:32

Rechazados y violencia

Hugo Aboites*

*Rector de la UACM

La Jornada/220717.

Aunque algunas autoridades educativas cuestionan la utilización de este término, lo que ocurre con el interés de los jóvenes aspirantes por acceder al derecho a la educación media superior y superior es precisamente eso, un rechazo.

Porque, primero, se les invita a todos (mediante una convocatoria);

Segundo, porque la enorme mayoría cumple con los requisitos establecidos (certificado del nivel anterior, pago por registrarse, pasar por un examen…);

Tercero, porque se presentan puntualmente y, pese a toda la expectativa creada, al final, la enorme mayoría no son aceptados en la educación universitaria y se les coacciona a la tecnológica. Con el agravante de que el rechazo no se debe a alguna circunstancia impredecible, de último momento;

Los organizadores saben perfectamente bien y desde hace más de 20 años que para cientos de miles, la mayoría, no habrá cupo. 

A mediados de los noventa habiendo transcurrido casi 15 años (1982-1996) de prácticamente cero crecimiento de la oferta, este problema explotó en la cara de los responsables de la educación de niveles superiores, y su respuesta no consistió en comenzar a abrir más espacios, sino en avalar los exámenes a nivel superior y organizar mejor la exclusión con el examen único del Ceneval a nivel bachillerato.

Por eso hay que hablar de rechazo y, además, de un rechazo bien organizado, institucionalizado durante décadas y eficientemente envuelto en la ideología del mérito que convence a los jóvenes de su culpabilidad (no pasé el examen, no me preparé) y para que estos jóvenes ya de por sí enfrentados a una situación de poca educación y menos empleo, no caigan en la cuenta de que ellos no son los culpables sino la dramática falta de espacios y la falta de responsabilidad de quienes están a cargo de prácticamente todos los niveles de gobierno y, por inacción, también de quienes tenemos un cargo directivo en las instituciones.

En el fondo, la insistencia en desechar la palabra que diga la verdad (rechazados) es una manera de ocultar la bien organizada exclusión de cientos de miles, del derecho a la educación. 

¿Qué se puede hacer? Desde las instituciones podemos organizarnos con dos objetivos.

Uno, demandar de manera conjunta y en voz alta, un financiamiento suficiente, orientado específicamente a romper el estancamiento de la matrícula, y a ampliar el número de admitidos (hay instituciones que en 30 años no han tenido un cambio sustantivo en su matrícula).

Un financiamiento, además, que dé certidumbre, que permita planear por años un crecimiento sustentado.

Ninguna institución debe enfrentarse aislada a situaciones de recorte y el arranque de las campañas político-electorales que ahora vemos es el momento apropiado para exigir a los contendientes, muchos de ellos todavía con cargos públicos, que muestren en los hechos una clara definición en este sentido, a nivel federal y a nivel de la Ciudad de México.

Dejar de pronunciarnos nos hace aparecer como quienes asumen como inevitables los recortes a la educación. Guardar silencio, además, nos hace aparecer frente a nuestras comunidades de estudiantes y trabajadores académicos y administrativos, como omisos, y;

Dos, procurar cambios que mitiguen la situación de los demandantes.

Empezar a usar un discurso que desincentive los procesos de culpa y creciente depresión de los jóvenes. Dejar de enfatizar aquello de admitir sólo a los mejores, y hablar con la verdad a los rechazados. Decirles claramente que no se admite a más porque no hay ni una política de apoyo ni suficientes recursos públicos por parte del Estado, y que el rechazo no es debido a que algunos jóvenes son valiosos y otros no.

Pero también es posible bajar de su pedestal al examen de selección –especialmente diseñado para la exclusión– y sustituirlo por procedimientos que disminuyan el peso y el costo de la ideología del mérito.

Establecer, además, medidas que ofrezcan mayores facilidades de ingreso a grupos especialmente agraviados: las mujeres y madres solteras de origen popular; indígenas; personas con discapacidad; hijos de trabajadores de las propias instituciones, y los jóvenes provenientes de sistemas públicos de educación media superior (Colbach, Cetis, Conalep).

Igualmente, revisar el presupuesto de las universidades para eliminar gastos suntuarios o de menor utilidad, suprimir subvenciones a empresas y gobiernos, y dedicar esos recursos a las labores de docencia. En alguna institución, con sólo suprimir el bono anual al personal de confianza, podrían contratarse 100 profesores más de tiempo completo.

Finalmente, pueden hacerse más fluidos los mecanismos de ingreso diferido que durante lustros y gracias a las luchas de los rechazados, han mostrado su eficacia.

Todo esto no resuelve el gran problema, pero sí que inmediatamente miles más accedan y ayuda a que las comunidades universitarias se coloquen en un horizonte ideológico-cultural muy distinto al meritocrático que hoy construye la exclusión. 

Un ambiente fincado en el derecho a la educación, para una más ética y eficaz exigencia de recursos en favor de los jóvenes. Antier, con los violentos bloqueos, se confirmó que la Ciudad de México es ya parte del territorio narco.

Ahora menos pueden las instituciones públicas ser vistas como eficientes maquinitas de la violencia simbólica del rechazo de cientos de miles de jóvenes.

¿A dónde queremos que vayan?

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Hugo Aboites Aguilar, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

El modelo educativo y el fin del sexenio

MarcaTexto - 2017, Julio 9 - 22:31

El modelo educativo y el fin del sexenio

*Imagen cortesía de El fisgón y La Jornada; 160616.

Hugo Casanova Cardiel*

*Investigador y profesor de la UNAM

La Jornada/090717.

Hay fechas que llegan antes que el calendario natural y esto es lo que hoy sucede, pues la política educativa del gobierno actual llegó a su límite.

Dicho de otra manera, la versión 2017 del modelo educativo –con todo y sus agregados de última hora– simboliza en términos políticos lo que diversos sectores sociales esperaban desde tiempo atrás: el fin del sexenio.

A menos de un año de las elecciones de 2018 el modelo educativo sigue siendo promovido –al menos una vez por semana– como un nuevo planteamiento pedagógico que promoverá la auténtica revolución de la educación.

Y si bien en una etapa temprana de gobierno tales afirmaciones resultarían casi naturales, en el último tramo del sexenio revelan o una pérdida del sentido de la realidad o hasta el inicio de una campaña electoral. 

En días recientes ha sido anunciada, con entusiasmo que no deja de sorprender, la reforma a los planes y programas de la educación básica e incluso han sido presentados los equipos de expertos que participaron o lo harán en tales cambios. Además, ha sido ampliamente difundido el acompañamiento (sic) de las academias mexicanas de Ciencias, de la Historia y de la Lengua, ni más ni menos. 

Sin poner en duda la consistencia y generosidad de tales instituciones, debería recordarse que la política educativa no solamente está desfasada en su temporalidad con respecto del mandato peñanietista, sino que al plantear sucesivas etapas a partir de 2018 (y llegar incluso a 2020) irrumpe de plano en los tiempos del próximo gobierno.

En consecuencia, lejos de reflejar una política de largo aliento o un planteamiento de Estado fundado en el diálogo y el consenso social, la programación del nuevo modelo parece estar más vinculado al inicio de un proyecto político que a una mera confusión en el calendario.

Una sucinta revisión de las 216 páginas del Modelo educativo para la educación obligatoria muestra aspectos altamente cuestionables, entre ellos los siguientes:

1) Por su construcción el documento apela mucho más a un tratamiento conceptual del hecho educativo que a su planteamiento estratégico. Es decir, ofrece un discurso referido a las características intrínsecas de los factores de la educación –algunos de ellos plenos de buenas intenciones–, pero que se encuentran muy lejos del contexto de actuación de un gobierno en términos programáticos. Asimismo, al estar prevista su operación fuera de los márgenes del sexenio no hay manera de contrastar su solidez y aplicabilidad. Se trata de una sucesión de declaraciones de imposible valoración fáctica. 

2) Uno de los temas recurrentes en las críticas a la política educativa oficial ha sido el de su exigua consulta social. Aunque en su versión última el documento parece responder a dichas críticas refiriendo una larga lista de entidades consultadas, lo cierto es que el resultado es contraproducente, pues el colectivo que encabeza la lista –la Conferencia Nacional de Gobernadores– es deficitario en términos de credibilidad social y no pocos de sus ex integrantes tienen deudas con la justicia nacional e internacional. 

3) Por su tono y orientación el documento es de gran ambigüedad: por momentos describe, otras veces diagnostica, otras prescribe y otras más escribe con el tono de un gobierno que ya ha logrado todo lo que se proponía. Todo ello da como resultado un texto que no distingue entre el mundo de las ideas y el mundo de los hechos. 

4) Según el documento no existen problemas de resistencia magisterial y aunque hay razones fundadas para pensar que el modelo educativo de 2017 constituyó una respuesta a la inconformidad de los maestros y por supuesto a su movilización, el texto no las menciona. Según el modelo, la educación mexicana es un escenario sin tensiones ni conflictos. Y estos, cuando mucho, son tratados como retos. 

5) En el documento se eluden grandes problemas de la educación como el analfabetismo y el rezago. Son tratados en forma somera y apenas como temas del pasado. 

6) El modelo carece de mención alguna al desempeño de quienes toman las decisiones mayores de la educación en México. ¿Quiénes son?, ¿cómo llegaron hasta ahí?, ¿con qué atributos pedagógicos cuentan para plantear una ruta para el futuro de la educación nacional? 

7) En el modelo educativo las menciones al libro o a las bibliotecas son casi accidentales. Se echa de menos una posición institucional hacia ese importante ángulo de la educación. 

8) El documento muestra diversos errores de redacción e incluso de ortografía. Una condición incomprensible en un texto con aspiraciones de orientar la educación de un país. 

Los tiempos del actual gobierno, tendría que recordarse, están llegando a su término y antes que generar más anuncios de última hora, como el dominio del inglés en todos los niveles, de improvisar reformas al normalismo o de informar sobre la gratuidad de los libros de texto gratuitos (!), habría que iniciar el armado de los libros blancos y rendir cuentas sobre lo efectivamente realizado. 

Hoy resulta necesario insistir a los servidores públicos que su deber es cerrar con pulcritud y legalidad el encargo que recibieron de la sociedad, alejando la tentación de convertir la educación nacional en un instrumento electoral.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Hugo Casanova Cardiel, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

 

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

La reforma patas arriba y la escuela al revés

MarcaTexto - 2017, Julio 5 - 10:09

La reforma patas arriba y la escuela al revés

*Imagen. Cortesía de El fisgón y La Jornada-170616. 

Lev M. Velázquez Barriga*

*Doctor en pedagogía crítica

La Jornada/050717.

En el libro de Eduardo Galeano Patas arriba: ‘La escuela del mundo al revés’ se describe un modelo de sociedad y de escuela que rompe con la lógica del sentido común, lleno de antivalores y prácticas opuestas al humanismo, la democracia y la justicia social.

Mostrar de manera inversa una realidad cosificada, inhumana, carente de ética, deshonesta, en la que lo más importante no son los seres humanos, sino la ganancia, es tan sólo un recurso didáctico que nos ilustra lo cruda que es la educación en y para el mundo del capitalismo. 

Cuando se consulta la versión acabada del Modelo educativo para la educación obligatoria, cuyos planes y programas fueron presentados por Aurelio Nuño hace unos días y publicados en el Diario Oficial de la Federación el pasado 28 de junio, nos recuerda la paradoja que evoca Galeano y pareciera que la Secretaría de Educación Pública (SEP) está planteando la reforma educativa al revés. El esquema contiene una serie de contradicciones que pueden ser leídas de forma opuesta a lo que discursa; de esa manera es posible develar su verdadera esencia.

En el modelo educativo al revés, el gobierno mexicano se propone educar para la libertad, pero impulsa una estrategia de censura propia de las dictaduras políticas, en la que se asesina a los periodistas que luchan por ella; balea y reprime a los estudiantes que la ejercen; encarcela, desaparece y persigue a quienes la buscan; espía a la ciudadanía y a sus opositores; además, amenaza a quienes denuncian las violaciones a la privacidad.

El modelo educativo al revés dice que los alumnos tendrán una formación integral, es decir, el desarrollo pleno de todas sus facultades, por eso propone enseñar menos para aprender más, reduciendo los aprendizajes a las competencias laborales para la sociedad del siglo XXI. Su pedagogía de la rentabilidad concibe al estudiante como capital humano, es decir, en su única dimensión económica y no en la complejidad ecobiosicosocial que lo define.

Aun el desarrollo socioemocional está ligado a la transferencia de inteligencias, valores y habilidades de la escuela a los nuevos patrones organizativos empresariales del estilo Oxxo, que para seguir garantizando el éxito demandan empleados con mayor flexibilidad, capacidad para la autorregulación de las relaciones personales en el trabajo y manejo del estrés grupal. 

Para ser inclusiva, la escuela al revés tiene que ser excluyente: sólo así niega a los alumnos con discapacidades el derecho a recibir educación y atención especial, confunde terriblemente integración con inclusión.

La escuela de la diversidad está patas arriba, reconoce las diferencias, pero fomenta la evaluación estandarizada, de modo que para atender las muchas formas de aprender y de enseñar tiene una sola pedagogía universal que elimina a todas las demás, el enfoque por competencias. 

Está tan de cabeza que por poner la escuela al centro deja a los alumnos fuera.

El cierre masivo de escuelas multigrado o reconcentración escolar, que ya está en marcha, dejaría sin educación a millones de alumnos de comunidades rurales e indígenas, y a otros tantos los desplazaría de sus lugares de origen. Para crear oportunidades para los más vulnerables oferta becas en vez de escuelas y cierra las que están más cercanas, para que puedan ir a las más lejanas. 

Fortalece la educación pública privatizándola. 

Para garantizar que la educación sea gratuita, pide aportaciones económicas a los padres. El presidente de la República dio un gran discurso ejemplificando los beneficios de la autonomía de gestión: cuando falte algún vidrio o haya que arreglar alguna puerta, ya no tendrán que hacer engorrosos trámites burocráticos para que la SEP se haga cargo: ahora tendrán toda la facultad para hacer las cosas por sí mismos y pagar de su bolsillo lo que se necesite. La más innovadora de las propuestas trae dinero del futuro para invertir en el presente, dejando muy claro que eso no es deuda pública, pero hay que pagar intereses a 25 años. 

En la reforma educativa al revés los profesores no son profesores, pues no hace falta estudiar esa profesión.

Para fortalecer la formación inicial de los maestros se exterminan las normales y se contrata a quienes no tienen formación inicial docente. La escuela al revés profesionaliza al maestro desprofesionalizándolo, premia el individualismo y castiga su antigüedad con la evaluación para el despido, desconoce su experiencia y no le importa su preparación académica. Quizá lo que más puede presumirse en este tema es que busca la calidad de la enseñanza con la precariedad en el trabajo. 

En el gobierno también se actúa al revés: el modelo educativo se anuncia al principio y se hace al final; el secretario de Educación cobra como funcionario, pero actúa como candidato.

Uno de los grandes estatistas de la reforma educativa no supo escribir su propia tesis y el otro no sabe hablar.

Los planes y programas de estudio no serán para llevarse a cabo en este sexenio, sino en el otro; no obstante, dejan márgenes estrechos para enderezar la reforma patas arriba durante los próximos 12 años, de suerte que la solución no vendrá desde arriba ni con el cambio de gobierno; sólo será posible si los maestros son capaces de consolidar en cada escuela las contrapropuestas pedagógicas que ya se practican y construyen en varios estados.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura del artículo de Lev M. Velázquez Barriga, con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

Sección: Tema: Etiquetas:
Categorías: Portada

Suscribirse a Odiseo, Revista electrónica de pedagogía agregador: Portada